“Cartel del Diablo” se extiende a montañas de Francisco Morazán

Las fuentes de inteligencia estiman que el “Cartel del Diablo” reúne unos 70 integrantes y ha extendido sus operaciones hacia Francisco Morazán, conoció a LA PRENSA Premium

“Cartel del Diablo” se extiende a montañas de Francisco Morazán
San Pedro Sula

Los miembros del denominado “Cartel del Diablo” han extendido su presencia hasta las montañas de Francisco Morazán. Pese a la captura de al menos 15 de sus integrantes, la ahora organización terrorista continúa provocando muertes, violencia y zozobra entre la población.

Las últimas investigaciones, a las que tuvo acceso LA PRENSA Premium, apuntan a que la estructura criminal también ha incrementado su número de integrantes tras reclutar a más pobladores de las aldeas de su zona de influencia.

La organización se ha armado y refugiado en las montañas entre Yoro y Francisco Morazán, mientras las autoridades mantienen operativos para localizar a sus integrantes.

El “Cartel del Diablo”, declarado organización terrorista en Honduras el pasado 18 de septiembre debido a una serie de hechos violentos, opera en Sulaco y Yorito, ambos en Yoro, así como en Marale, Francisco Morazán.

En estas zonas, sus integrantes han librado fuertes disputas territoriales con otras bandas criminales por la venta y distribución de drogas. Su creciente accionar delictivo y expansión generaron la reacción de las fuerzas del orden, con la misión explícita de desarticular por completo al grupo criminal.

Sin embargo, ante los intensos operativos de búsqueda ejecutados por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, varios de sus miembros se habrían desplazado a las montañas del valle de Siria, en comunidades como San Luis, Esquías, Agua Caliente y El Pedernal, colindantes con Marale, uno de sus primeros puntos de operación.

Desde hace seis meses los cuerpos de seguridad del Estado buscan a los cabecillas del Cartel del Diablo.
Cabecillas que lideran los grupos terroristas están en libertad o prófugos

La violencia del "Cartel del Diablo"

Pese al asedio de las autoridades, los principales cabecillas del “Cartel del Diablo” continúan en libertad. Se trata de Yonatan Levi Estrada y Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, quienes han desafiado a los cuerpos armados del Estado a través de videos y transmisiones en vivo en redes sociales.

Los operativos contra la organización se intensificaron hace seis meses, con el objetivo central de desarticular la estructura y capturar a sus jefes, pero hasta el momento las autoridades solo han capturado a familiares y otras personas cercanas a Esteban Gumercindo Ferrera Rodas.

Aunque públicamente las autoridades de la Policía Nacional afirmaron hace unos meses, cuando habían apresado a unos doce integrantes, que habían avanzado en la desarticulación del “Cartel del Diablo”, el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) declaró como asociación terrorista a ese grupo criminal tras una reforma en el Congreso Nacional.

La medida obedeció a los múltiples hechos violentos generados en Yoro, departamento que se convirtió en el más violento de Honduras con base en la cantidad de homicidios por cada cien mil habitantes (pccmh), además de su rápido crecimiento. También se le asocia con los delitos de extorsión y venta de drogas.

Cartel del Diablo, tras el secuestro y asesinato de Óscar Núñez

Ahora, los investigadores calculan que en las filas de esa organización hay alrededor de setenta integrantes que se mueven por las aldeas y montañas de Yoro y Francisco Morazán.

Agentes que han participado en la búsqueda señalan que el grupo terrorista se ha valido de la fórmula del terror para reclutar a más integrantes: los mismos pobladores de las comunidades cercanas a Yorito, Sulaco y Marale se ven obligados a colaborar con los delincuentes.

El temor es tal que muchos hechos, como la privación de libertad de niñas y niños, no se denuncian.

De México a Yoro

Por otra parte, las fuentes también afirman que los menores de edad son utilizados para la venta y distribución de drogas y que les pagan incluso con las mismas sustancias que distribuyen. Por medio de motocicletas y mototaxis realizan las entregas de drogas y cobran extorsiones.

Fuentes de inteligencia consultadas por este medio indican que los miembros del “Cartel del Diablo” se siguen abasteciendo de cocaína y marihuana a través de otros grupos de tráfico de drogas que, a su vez, les proporcionan armas de fuego traídas desde Guatemala por medio de puntos ciegos.

Aunque la búsqueda se ha centrado en montañas y algunas zonas pobladas donde ha habido indicios de los movimientos del grupo criminal, hasta el momento las autoridades no han logrado ubicar a los dos cabecillas. En esas dos personas se sostiene la operación de la banda, por lo que su captura indudablemente desarticularía al grupo, sostienen agentes.

Las autoridades calculan que el Cartel del Diablo tiene unos 70 miembros activos y ha reclutado a otros integrantes por la fuerza.
El brutal ‘ritual’ para ganar poder en el Cartel del Diablo

La mayoría de los miembros de la estructura criminal han estado ligados al cabecilla Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, porque los primeros integrantes reclutados eran justamente parientes que se sumaron a las actividades delictivas; posteriormente, ellos reclutaron a otras personas cercanas.

Entre los familiares de Esteban Gumercindo está su hermano Patricio Ferrera Rodas, capturado por la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA) y a quien le decomisaron envoltorios que, según la Policía, contenían cocaína.

Otro de los hermanos apresados es José Luis Ferrera Rodas, detenido en mayo durante un operativo policial en las montañas entre Francisco Morazán y Yoro. Rodas portaba armas de uso prohibido.

También está en prisión su hermana menor, identificada como María Ramona Ferrera Rodas, acusada de administrar el dinero de las extorsiones.

Del círculo cercano de Ferrera Rodas está César Octavio Medina Fúnez, quien guarda prisión por asociación terrorista y asesinato en su grado de ejecución de tentativa.

Uno a uno: así se ha ido desarticulando el cártel del Diablo que aterroriza a Yoro

El otro cabecilla, Yonatan Levi Estrada, tiene pocos familiares vinculados al accionar criminal, ya que su principal enlace siempre fue Gumercindo. A él lo buscó hace más de tres años, después de llegar a Yoro desde México, donde trabajó con carteles del narcotráfico.

Originario de Yoro, Estrada comenzó a trabajar con la banda de "Los Urbina" en la seguridad de cargamentos de drogas y otros ilícitos. Meses después, se independizó y comenzó a operar con un grupo pequeño de hombres que, en menos de un año, se apoderó de varias zonas de Yoro.

Estrada y Gumercindo Ferrera pelearon por la “plaza” de Sulaco y Yorito, donde, después de la muerte de varios integrantes del grupo de “Los Mojados”, se quedaron operando.

Para los investigadores, Estrada es el principal cabecilla del “Cartel del Diablo”, pero no se mueve por los mismos lugares que Ferrera Rodas, maniobra que ha dificultado su captura. Además, ninguno de los dos ha estado al frente de los últimos enfrentamientos registrados en Yoro.

Otros miembros del grupo que han sido capturados y siguen en prisión son Francisco Narciso Escobar, Luis Alfredo Castillo Gutiérrez, Wilder Fernández Caballero, César Octavio Medina Fúnez y Ramón Enrique Cruz Palma.

También han sido apresados Carlos Daniel Palma Murillo (alias “Calolo”), Modesto Murillo Gutiérrez (alias “Supremo”), Jarol Alexander Hernández (alias “El Descuartizador”), Selvin Serón Murillo (alias “Serrucho”), Leonel Mejía Cruz (alias “Chicho”) y Ruth Dalina Martínez Hernández (alias “Nena”).

Te gustó este artículo, compártelo
Redacción web
Unidad de Investigación y Datos
premium@laprensa.hn

Artículo elaborado por la unidad especializada en investigación periodística, reportajes de profundidad y análisis de datos. Se omiten los nombres por protección.