Cien días
En el mundo entero, cada vez que un nuevo gobierno asume la conducción de una nación, cuando se cumplen cien días de la toma de posesión, se suele hacer un balance temprano del desenvolvimiento de las autoridades recién electas.
“No es conveniente tomarse demasiado tiempo para definir unas líneas maestras que permitan resolver los grandes problemas que arrastra Honduras desde hace décadas”.
Martínez Miralda considera que, aunque cien días es poco tiempo para una evaluación definitiva, sí permiten observar señales sobre el estilo de gestión, la velocidad de reacción y la capacidad de marcar diferencias respecto al pasado reciente.
El analista sostiene que el Poder Legislativo ha dejado mejores impresiones en esta primera etapa, especialmente por la reactivación de sesiones y la expectativa de consensos más amplios.
“Don Nasry debe tener presente que en sus manos está el destino de más de diez millones de hondureños que esperan soluciones impostergables”.
Sobre el Ejecutivo, señala cierta lentitud en los nombramientos y la ausencia de un plan de gobierno ampliamente conocido que permita a la ciudadanía dar seguimiento a las metas prometidas.