Las personas que tienen dificultades económicas suelen tener un estilo de vida más complejo y estresado, por lo que el cerebro se somete a grandes presiones.
La recomendación de los organismos internacionales de salud es reducir al máximo el consumo, dado que ningún nivel de ingesta se considera completamente seguro.
Una carrera larga semanal no compensa un bajo volumen general, ya que el cuerpo se adapta mejor a la exposición al esfuerzo de correr durante varios días.
Para aliviarse se debe seguir una dieta basada en alimentos frescos, reducir azúcares, alcohol, mantener actividad física regular, entre otras recomendaciones