San Pedro Sula, Honduras. El departamento de Yoro ha reportado en los últimos meses una alta incidencia de muertes violentas, lo que ha generado temor entre sus habitantes.
Datos del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) indican que, del 1 de enero al 3 de octubre, el departamento registró 162 homicidios. Los municipios de Yoro, Olanchito y El Progreso concentran el mayor número de hechos. Pero ¿quiénes estarían detrás de tantas muertes violentas en este departamento de la zona norte del país, según la Policía?
Agentes de las fuerzas de seguridad que trabajan en la investigación de los casos señalan que gran parte de los homicidios están ligados a actividades del crimen organizado.
Indican que en Yoro operan varias estructuras criminales que, en su afán de tener el mayor control del territorio, ejecutan crímenes contra quienes pertenecen a bandas contrarias o contra personas que consideran una amenaza para su accionar delictivo.
Cartel del Diablo se disputa el poder
Según la Policía, el Cartel del Diablo es uno de los principales grupos generadores de violencia en esta zona de Honduras, al dedicarse al sicariato, secuestro y microtráfico. Desde 2024 a la fecha, las diligencias de los investigadores vinculan a miembros de esta banda con los asesinatos de varias personas. Rótulos con la firma de Cartel del Diablo han aparecido en varias escenas de crímenes.
Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, alias el Diablo, un exmilitar y quien sería el segundo al mando de esta estructura, ha publicado este año videos en redes sociales en los que se atribuye la muerte de varias personas.
De acuerdo con la Policía, el máximo jerarca de esta banda criminal es Yonatan Levi Estrada Villanueva, un individuo que habría formado parte del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que opera en México.
Fuentes policiales indicaron a LA PRENSA que este grupo, al que catalogan más como una banda criminal que como un cartel y que, además, es considerado terrorista al igual que la Pandilla 18 y la Mara Salvatrucha (MS-13), estaría cometiendo asesinatos para eliminar a miembros de bandas contrarias y disputarse el poder. Indicaron que una de las estructuras con las que mantiene mayor rivalidad es la banda Los Mojados, además de otros grupos.
"La rivalidad entre estas bandas es la que estaría detrás de muchas de las muertes en Yoro, más que todo por el control de la venta de droga", dijeron agentes a este rotativo.
Crímenes recientes
El lunes 21 de septiembre, la Policía detuvo a Luis Alfredo Gutiérrez Castillo, alias Pello (de 40 años); Francisco Narciso Escobar Escobar (de 44), y César Octavio Medina Fúnez, alias Tavito (de 26), todos residentes de la aldea Las Cañas, en el municipio de Yoro y presuntos miembros del Cartel del Diablo.
Rolando Ponce Canales, director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), dijo a los medios de comunicación que, de acuerdo con pruebas técnicas y científicas, estos tres individuos estarían vinculados a dos muertes múltiples que dejaron siete víctimas.
Uno de estos hechos ocurrió el 11 de septiembre en la aldea Las Cañas, Sulaco, Yoro, donde Reynaldo David Deras Gutiérrez (de 25), Pedro Antonio Cruz Garay (de 55), Itzel Emiliana Márquez Escobar (de 2), José de la Cruz Márquez Escobar y José Antonio Escobar Medina fueron ultimados por hombres vestidos como militares.
Las investigaciones en torno al quíntuple crimen indican que dos de las víctimas pertenecieron en su momento al Cartel del Diablo y que decidieron separarse para vender droga por su cuenta. Esto habría generado que la banda de alias el Diablo los viera como rivales y les quitara la vida, al igual que a las otras tres víctimas. Cerca de los cuerpos había una manta con el nombre de Cartel del Diablo.
El otro crimen ocurrió el miércoles 9 de septiembre en la comunidad de El Carrizal, siempre en Sulaco. Las víctimas fueron Cecilia Flores y su pareja sentimental, Norman Aguilar. De acuerdo con las investigaciones policiales, fueron ultimados por el Cartel del Diablo porque presuntamente uno de ellos era familiar de un miembro de una de sus bandas rivales.
Otro de los casos que la Policía atribuye al Cartel del Diablo es la muerte de Óscar Núñez, pastor evangélico y productor de café, hallado muerto el 23 de abril pasado en una zona montañosa de la aldea Agua Blanca, sector Ojo de Agua, en el municipio de San José del Potrero, Comayagua.
El religioso fue secuestrado por un grupo de individuos el 20 de abril, cuando se conducía en su carro y se dirigía a su propiedad en el sector de Mina Honda, Yorito, Yoro, de donde era originario y residente. Por él pedían 2 millones de lempiras.