La familia de Óscar Núñez, pastor evangélico y productor de café, recibió ayer la peor de las noticias tras confirmarse el hallazgo de su cadáver en una zona montañosa de la aldea Agua Blanca, sector Ojo de Agua, en el municipio de San José del Potrero, Comayagua.
La tragedia comenzó el lunes 20 de abril, cuando un grupo de hombres lo interceptó y secuestró mientras se conducía en su vehículo. Núñez se dirigía a su propiedad en el sector de Mina Honda, municipio de Yorito, Yoro, de donde era originario y residente.
Desde entonces, parientes, amigos y equipos de inteligencia policial lo buscaron con la esperanza de encontrarlo con vida. Según se informó, los secuestradores exigieron a la familia cinco millones de lempiras a cambio de su liberación, lo que motivó a sus allegados a solicitar apoyo económico a la población para reunir el dinero.
Fuentes vinculadas a la investigación informaron a LA PRENSA que inicialmente los captores exigían siete millones de lempiras y que la cifra fue reduciéndose conforme avanzaban las negociaciones. Indicaron que el acuerdo final fue de un millón y medio de lempiras, a pagarse en dos partes: una el miércoles y otra ayer.
Según las mismas fuentes, la familia logró entregar un primer pago en efectivo de 400,000 lempiras con la esperanza de que los secuestradores respetaran el acuerdo y liberaran a la víctima. No obstante, los criminales no esperaron el segundo pago y, al verse acorralados por acciones policiales, le quitaron la vida a Núñez a balazos la noche de ese mismo día.
Las autoridades manejan la hipótesis de que la víctima pudo haber reconocido a algunos de sus captores, lo que habría influido en la decisión de asesinarlo para evitar ser delatados.
Investigación
La Policía se pronunció ayer sobre el caso y las acciones en curso para ubicar a los responsables. Wilber Mayes Ríos, comisionado y director de Comunicación Estratégica de la institución, afirmó que las indagaciones apuntan a que la estructura criminal denominada Cartel del Diablo estaría vinculada al secuestro y muerte de Núñez.
“Equipos multidisciplinarios de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) se desplazaron a la zona para recabar indicios necesarios que permitan vincular directamente este hecho criminal con el Cartel del Diablo”, informó Mayes Ríos.
“Vamos a tomar en cuenta las evidencias recabadas para robustecer el expediente y evitar que estos individuos, que tanto daño causan a la población de Yoro, tengan posibilidad de evadir la justicia. Su captura podría ser pronta, ya que contamos con información sobre sus movimientos”, agregó.
El funcionario indicó que unidades de la Dirección de Fuerzas Especiales y de la Dirección de Policía de Fronteras se sumaron a la Unidad Antisecuestro de la DPI para localizar y capturar a los presuntos responsables.