La necesidad de invertir en la ampliación y mejora de la red eléctrica es un tema que, para los empresarios, debe ser prioritario para el gobierno de Nasry Asfura, que ya cuenta con un plan para elevar la calidad del servicio y garantizar la operatividad de nuevas inversiones comerciales, residenciales e industriales.
El sector empresarial considera que una red eléctrica eficiente no solo mejora la competitividad del país, sino que también reduce costos operativos y minimiza interrupciones en la producción. Además, advierte que la falta de inversión sostenida en infraestructura energética podría limitar la llegada de nuevos proyectos y afectar el crecimiento económico en el mediano y largo plazo.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) se reunió con el presidente Nasry Asfura para tratar varios temas de interés nacional, como la producción, salud, energía y educación, entre otros.
En materia energética, los empresarios plantearon la necesidad de erradicar el hurto de energía para evitar que solo unos pocos paguen el costo del servicio. También propusieron que el subsidio sea focalizado y llegue a quienes realmente lo necesitan, así como invertir en la ampliación de la red para permitir la ejecución de nuevas inversiones comerciales, residenciales e industriales, explicaron a LA PRENSA.
Basilio Fuschich, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (AdeCaféH), manifestó que como empresarios plantearon al presidente Asfura la necesidad de que todos paguen de acuerdo con su consumo, combatiendo el hurto de energía. Señaló que, en muchas ocasiones, los grandes consumidores terminan asumiendo costos que corresponden a quienes no pagan. Además, indicó que deben reducirse las pérdidas técnicas derivadas de deficiencias en las líneas de conducción.
“También nos afecta el alto costo de la energía eléctrica y que no se pueden abrir empresas porque están limitadas en el subsidio de energía que se está dando; por otra parte, usted quiere abrir una planta, pero primero debe ver que haya suficiente energía para operar su planta; si no, no lo podrá abrir”, agregó.
Fuschich sostuvo que los apagones son una constante en Honduras y afectan tanto al consumidor residencial como al comercial e industrial, sin importar su tamaño. Indicó que el presidente tiene claro cuáles son las principales deficiencias del sistema eléctrico y que ya se cuenta con un plan para abordarlas.
“Definitivamente se van a hacer inversiones en la Enee, muy focalizadas en las líneas de transmisión, y si una empresa privada puede hacer un contrato con un generador de electricidad y que se entiendan entre privados, eso es algo súper bueno”.
Además, señaló que Asfura cuenta con un inventario del material almacenado en la Enee, el cual se encuentra resguardado en bodegas con seguridad.
Héctor Ferreira, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), declaró que también plantearon la necesidad de invertir en transmisión y distribución, “pero es un tema que tiene bien claro el presidente”.
“El hurto de energía es un problema, pero el presidente dice que ya tiene la solución para poner orden. Como empresa privada queremos que se haga algo con esto y que se incentive la generación tanto en el sector público como privado”.
Ferreira señaló que es clave identificar a quiénes llega el subsidio, ya que actualmente los grandes consumidores cubren el 40% y el Gobierno el 60%.
El subsidio en la tarifa eléctrica residencial es del 100% para los consumidores de 0 a 150 kW y del 50% para los de mayor consumo. “Creo que el beneficio debe darse a quienes realmente lo necesitan”, apuntó.
Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), indicó que el tema de la energía eléctrica y la situación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) es uno de los asuntos prioritarios del país. Señaló que el desarrollo económico, la atracción de inversión y la competitividad dependen de contar con un sistema eléctrico confiable, eficiente y sostenible.
“Uno de los principales retos que enfrenta la Enee actualmente son las pérdidas técnicas y no técnicas, las cuales continúan generando un impacto significativo en el flujo de caja de la institución.
Estas pérdidas representan una fuga de recursos que limita la capacidad de inversión, deteriora la calidad del servicio y compromete la sostenibilidad financiera del sistema. Por ello, es urgente implementar medidas contundentes y sostenidas para su reducción, incluyendo el fortalecimiento institucional, la aplicación de la ley y el uso de tecnología para mejorar la medición y control”.
Qubain agregó que, aunque existe un plan de expansión en distribución, es imperativo acelerar su ejecución. Señaló que la zona norte del país representa una oportunidad estratégica para el desarrollo económico, especialmente en el contexto del nearshoring y la integración regional.
“Adicionalmente, es clave avanzar en la revisión del esquema de subsidios para asegurar que estos sean verdaderamente focalizados y beneficien a quienes más lo necesitan, evitando distorsiones que afecten la sostenibilidad del sistema”.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de la Enee, explicó que la institución ya tiene identificadas las necesidades de inversión en transmisión y distribución, pero que se requiere financiamiento externo debido a los altos costos.
“Para nosotros es importante que el presidente tenga claridad de lo que el sector energético necesita y que la Enee requiere, así como que el Gobierno cuente con un plan de inversión y con inversionistas extranjeros que puedan aportar recursos”.
Aguilar sostuvo que el sector privado es importante; sin embargo, enfatizó que la Enee debe mantenerse como empresa estatal, rechazando de manera contundente su privatización.