San Pedro Sula, Honduras. Los hondureños que migran a España en busca de mejores oportunidades laborales y no logran establecerse pueden acceder a programas de retorno voluntario que incluyen boleto aéreo, ayuda económica para el viaje y fondos para iniciar un emprendimiento al regresar a Honduras.
Aunque la mayoría de las noticias sobre migración se centran en las deportaciones desde Estados Unidos, organizaciones que trabajan con migrantes advierten que también hay compatriotas que regresan de Europa, algunos por dificultades económicas y falta de oportunidades para sostenerse en el extranjero.
César Ramos, coordinador de Gestión e Incidencia y vocero de la Comisión de Acción Social Menonita (CASM), explicó que organizaciones vinculadas con Honduras y España gestionan programas de retorno asistido y productivo, financiados con fondos del Gobierno español y de la Unión Europea.
Según Ramos, los beneficiarios pueden recibir el boleto aéreo de regreso, una ayuda de 400 euros para cubrir gastos durante el viaje y, una vez en Honduras, hasta 6,000 euros, equivalentes a unos 180,000 lempiras, para desarrollar un negocio o actividad económica que contribuya al sostenimiento de sus familias.
El representante destacó que estos recursos buscan facilitar la reintegración económica de los migrantes que deciden regresar voluntariamente, aunque señaló la necesidad de garantizar que las ayudas lleguen a quienes las necesitan y se administren con transparencia.
237 hondureños retornaron mediante un programa
Jeimy Espinoza, representante de la Asociación de la Comunidad Hondureña en España (España H), explicó que esa organización, junto con la Fundación Asociación de Cooperación Bolivia-España (Acobe) actualmente trabaja de forma integral con migrantes de todas las nacionalidades y personas en riesgo de exclusión social, desarrolla programas de retorno asistido y retorno productivo dirigidos a personas migrantes en situación de vulnerabilidad social que no cuentan con los recursos necesarios para costear su regreso.
El procedimiento incluye una entrevista con una trabajadora social para evaluar la situación de cada solicitante. Una vez validado el perfil, se gestiona el boleto aéreo y se entrega una ayuda de 450 euros el día del viaje.
Espinoza indicó que, durante 2026, ambas organizaciones han facilitado el retorno de 237 hondureños. Sin embargo, aclaró que esa cifra corresponde a los casos atendidos por estas entidades y no representa el total de hondureños que han regresado desde España.
La representante señaló que han realizado acercamientos con el consulado y la embajada para conocer las cifras generales, ya que las autoridades diplomáticas son las que pueden proporcionar estadísticas oficiales sobre estos movimientos.
España cuenta con unos 300,000 hondureños
De acuerdo con Espinoza, la comunidad hondureña en España ronda los 300,000 integrantes, aunque la estadística oficial que mencionó se sitúa en aproximadamente 280,000.
La diferencia, explicó, responde a que algunas personas no aparecen en los registros del Instituto Nacional de Estadística español.
La representante agregó que el país europeo atraviesa un proceso de regularización extraordinaria que considera una oportunidad para que los migrantes puedan acceder a una situación administrativa regular y a mejores condiciones laborales.
En ese contexto, sostuvo que el acompañamiento no debe terminar cuando el migrante aborda el avión de regreso, sino que también debe continuar en Honduras para facilitar su incorporación a la economía y evitar que las dificultades que motivaron su salida vuelvan a presentarse.
Tanto Ramos como Espinoza coincidieron en la necesidad de que las instituciones hondureñas establezcan mecanismos de atención para las personas retornadas, independientemente del país del que procedan.
Espinoza planteó que las alcaldías podrían contribuir a la reintegración mediante el acompañamiento a pequeños emprendimientos y otras iniciativas económicas impulsadas por quienes regresan.
Ramos cuestionó que, según la información que manejan las organizaciones con las que trabaja, todavía no se habría concretado la ayuda de 2,500 lempiras que el Gobierno hondureño anunció para los compatriotas retornados desde Estados Unidos.
El vocero de la CASM consideró que los migrantes deben recibir atención digna y recordó la importancia de las remesas para la economía nacional.
En ese sentido, pidió que las políticas migratorias prioricen los derechos humanos y que los recursos destinados a la población retornada se ejecuten con transparencia.
Los representantes señalaron que el retorno debe entenderse como un proceso que requiere coordinación entre los países receptores, las organizaciones sociales y las instituciones hondureñas, de manera que quienes regresan puedan reconstruir sus proyectos de vida y generar ingresos para sus familias.