Peña Blanca, Santa Cruz de Yojoa. La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) descartó que los trabajos de repotenciación de las centrales hidroeléctricas Cañaveral y Río Lindo estén relacionados con el aumento del nivel del lago de Yojoa, que mantiene inundadas varias comunidades y amenaza con dejar incomunicadas a familias de la zona.
En un comunicado emitido este martes 13 de octubre, la estatal atribuyó la crecida principalmente a las intensas lluvias registradas desde septiembre y a la presencia de construcciones en áreas destinadas al drenaje natural del agua.
La empresa aseguró que la etapa final de los trabajos de modernización y repotenciación de Cañaveral y Río Lindo comenzó en septiembre de 2025 y corresponde a un proyecto planificado y contratado años atrás.
Por esa razón, sostuvo que las obras no guardan relación con los niveles actuales del lago de Yojoa. No obstante, que el proyecto haya sido planificado con anterioridad no explica, por sí solo, cómo se están manejando los caudales durante su ejecución ni establece si existen limitaciones temporales en la infraestructura de conducción.
El comunicado tampoco detalla qué volumen de agua está siendo evacuado actualmente por los distintos mecanismos del sistema, cuánto se descargaba antes de las intervenciones o qué capacidad de regulación permanece disponible durante la repotenciación.
La estatal sí informó que ha implementado medidas operativas para reducir el riesgo de inundaciones, entre ellas el desvío de caudales provenientes de las presas de Yuré y Varsovia hacia la central hidroeléctrica El Cajón.
También aseguró que realiza descargas controladas mediante la presa La Pita, una infraestructura construida para contribuir a la regulación de los niveles del lago durante eventos climáticos extremos.
Estas operaciones confirman que el manejo de las aguas no depende exclusivamente de las precipitaciones, sino también de una red de obras hidráulicas cuya operación corresponde a la estatal eléctrica.
Por otro lado, la Enee también responsabilizó parcialmente de las dificultades de evacuación del agua a la ocupación de terrenos destinados al drenaje natural.
Según el comunicado, existen sectores históricamente identificados como inundables y se ha comprobado la presencia de construcciones en áreas de drenaje, especialmente entre Pito Solo y Santa Bárbara.
La estatal sostiene que estas edificaciones limitan la salida de los caudales y dificultan la regulación eficiente del lago durante períodos de lluvias intensas.
Sin embargo, la explicación de la estatal no precisa qué incidencia tiene la operación actual del sistema hidroeléctrico en la evacuación de las aguas acumuladas en el lago.
Más de 10 comunidades inundadas
La preocupación de los habitantes se centra en el canal de Peña Blanca, ubicado al norte del lago y en las inmediaciones de la comunidad de Los Naranjos, que constituye la vía de salida del agua hacia el sistema de drenaje.
El canal permanece sin flujo debido al cierre de la compuerta, realizado para facilitar los trabajos de repotenciación de las centrales Cañaveral y Río Lindo.
El lago de Yojoa forma parte de un sistema hidráulico construido hace más de seis décadas para regular y conducir caudales hacia esas centrales hidroeléctricas. Una investigación de Diario LA PRENSA documentó cómo el desarrollo de esta infraestructura modificó el comportamiento de las aguas mediante el cierre de desagües naturales.
Una investigación de Diario LA PRENSA documentó cómo el desarrollo de esta infraestructura considerado un hito de la ingeniería en Honduras, modificó el comportamiento de las aguas mediante el cierre de desagües naturales.
Alberto López, portavoz de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) para la zona noroccidental, informó a LA PRENSA que la cuenca del lago ha registrado 22 días de lluvias continuas, situación que ha favorecido la acumulación de agua en el sector.
De acuerdo con el funcionario, las precipitaciones han alcanzado entre 70 y 80 milímetros. Además, explicó que el lago no cuenta con un desagüe natural que permita evacuar el agua acumulada de manera independiente del sistema de drenaje existente.
Las inundaciones afectan a más de 10 comunidades, entre ellas Peña Blanca, La Guama, Sierra Azul, La Pita, La Joya y 3 de Octubre. También se reportan dificultades en las rutas que conducen hacia San José de Comayagua, El Diviso, Laguna Seca y Buenavista, así como en sectores de Los Naranjos y Zacapa, en Santa Bárbara.
En el sector de La Pita, alrededor de 2,000 familias están en riesgo de quedar incomunicadas si el aumento del nivel del agua vuelve intransitable la carretera.
Días atrás, el alcalde de Santa Cruz de Yojoa, Marlon Pineda, advirtió que, si las lluvias continúan, algunas comunidades podrían quedar completamente incomunicadas.
Ante esta situación, solicitó apoyo al Gobierno central e hizo un llamado a la Enee para que contribuya a encontrar una solución a la problemática, que coincide según, el alcalde con los trabajos de mantenimiento en el sector de Cañaveral.
La preocupación aumenta entre los pobladores que enfrentan inundaciones en sus viviendas y dificultades para movilizarse. La continuidad de las lluvias podría agravar las condiciones de acceso y afectar las actividades cotidianas de las familias.
LA PRENSA intentó comunicarse con el alcalde Marlon Pineda para conocer cuáles son las comunidades más afectadas, las condiciones de las viviendas inundadas y las medidas previstas para atender a los habitantes que han sufrido daños. También se buscó conocer si las casas afectadas están ubicadas en zonas consideradas habitables y no inundables, pero no se obtuvo respuesta al cierre de esta edición.
Mientras tanto, el canal de Peña Blanca, parcialmente vacío durante los trabajos de modernización, recuerda que el lago forma parte de una gigantesca infraestructura que durante más de 60 años ha intervenido en la conducción y aprovechamiento de sus aguas.