San Pedro Sula, Honduras. Las inundaciones urbanas que afectan a San Pedro Sula cada vez que se registran lluvias intensas han puesto en evidencia la vulnerabilidad de varios sectores de la ciudad. Ante este escenario, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) trabaja en un sistema de alertas tempranas que permitirá avisar a la población sobre la proximidad de tormentas eléctricas mediante mensajes enviados directamente a los teléfonos celulares.
Alberto López, representante de Copeco, explicó a LA PRENSA que la iniciativa se desarrolla en coordinación con el Sistema Nacional de Emergencias 911, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y las compañías telefónicas, incluida Hondutel.
El proyecto ya suma dos simulacros y continúa en fase de pruebas para garantizar que las notificaciones lleguen a los usuarios ubicados en las zonas donde se prevén fenómenos meteorológicos.
La propuesta busca que los ciudadanos reciban información con anticipación y puedan tomar precauciones ante las lluvias, especialmente en una ciudad donde las precipitaciones intensas pueden provocar inundaciones en cuestión de minutos.
López detalló que el proyecto surgió como una iniciativa del equipo regional de Copeco en la zona norte, desde San Pedro Sula, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de prevención y comunicación con la población.
El procedimiento contempla que el personal de meteorología vigile las condiciones del tiempo y, cuando identifique la proximidad de una tormenta, comunique la información al 911. Posteriormente, mediante la coordinación con Conatel y las compañías telefónicas, se gestionará el envío de las alertas a los teléfonos celulares del área que podría resultar afectada.
“Estamos haciendo pruebas porque necesitamos que esas alertas lleguen a todos los teléfonos del área donde vamos a tener, donde estamos avisando de tormentas eléctricas”, explicó el funcionario.
Aunque el sistema ya ha sido probado en dos simulacros, Copeco no precisó una fecha para su implementación definitiva. Por ahora, las instituciones involucradas continúan afinando los mecanismos necesarios para que las notificaciones puedan distribuirse de manera efectiva.
En cuanto a las condiciones meteorológicas, López indicó que para San Pedro Sula se estimaba un acumulado de entre 80 y 100 milímetros de lluvia durante un período de cinco días .
El funcionario también señaló que Copeco mantiene la difusión de boletines meteorológicos e información preventiva en redes sociales para advertir sobre los riesgos asociados a las precipitaciones.
Sin embargo, las inundaciones urbanas representan un desafío adicional debido a la obstrucción de los sistemas de drenaje. Según López, después de las últimas lluvias que provocaron afectaciones en la ciudad, los equipos de Copeco identificaron 34 puntos donde las alcantarillas estaban totalmente obstruidas por basura.
El representante de la institución advirtió que los desechos acumulados en las calles dificultan el paso del agua y agravan las inundaciones, por lo que pidió a los sampedranos evitar arrojar basura en la vía pública y esperar los servicios de recolección.
Además del sistema de alertas meteorológicas, Copeco trabaja en un protocolo específico para atender las inundaciones urbanas en San Pedro Sula, el cual se encuentra en su etapa final de ajustes, según López.
La propuesta contempla la coordinación con la Municipalidad de San Pedro Sula, la Unidad de Gestión de Riesgos y la Gerencia de Participación Ciudadana para establecer mecanismos de alerta en calles y sectores vulnerables.
El objetivo es que la población pueda identificar los puntos donde el nivel del agua o la fuerza de la corriente representen un peligro y evite atravesarlos, especialmente cuando las vías se convierten en cauces durante las lluvias intensas.
La implementación de este protocolo permitiría complementar los avisos meteorológicos con información sobre los riesgos en las calles, para que conductores y peatones puedan tomar decisiones oportunas.
Mientras avanzan ambos proyectos, Copeco mantiene el llamado a la prevención y a la colaboración ciudadana para reducir los efectos de las lluvias en una ciudad donde las inundaciones continúan afectando la movilidad y la seguridad de sus habitantes.