San Pedro Sula, Honduras. Los pobladores de la colonia Stibys siguen en pie de lucha para defender el parque ecológico José Saúl Rodríguez ante el intento de la Municipalidad de remodelarlo sin consultarles.
El fin de semana, adultos, jóvenes y niños realizaron un plantón frente al parque y caminaron alrededor del área portando carteles en las que dejaron clara su posición frente al proyecto municipal y su defensa de los más de 400 árboles plantados en ese espacio.
La comunidad Stibys está ubicada en el noroeste de San Pedro Sula. El área que defienden es una de las más forestadas de la zona urbana de la ciudad y, durante años, ha contado con la protección de los vecinos.
El malestar de la comunidad se originó porque las autoridades municipales comenzaron a podar árboles sin socializar previamente el proyecto, una situación que los pobladores califican como un “ecocidio”, pues aseguran que cortaron árboles que durante años han cuidado.
El pasado 5 de octubre, la junta directiva de la comunidad agradeció, mediante una carta, el apoyo de la administración municipal al sector. En el documento, los vecinos expresaron que valoran esa colaboración y aprovecharon para explicar la historia de la comunidad Stibys dejando claro que quieren la pavimentación.
Detallan que la comunidad nació en los primeros años de la década de 1980 y que, a partir de 1987, se legalizó en el marco del Estatuto Sindical del Stibys, primero como un proyecto de vivienda y posteriormente como Comunidad Stibys, regida por el estatuto y organizada como un organismo afín al sindicato.
Desde entonces, el proyecto ha sido fruto de esfuerzos colectivos y aportaciones económicas de los vecinos, el sindicato y las cooperativas.
Esos recursos se han destinado a obras de infraestructura como la terracería y apertura de calles, la instalación de tuberías para agua potable, la construcción de un pozo y tanques de almacenamiento, así como la contribución para instalar el servicio de energía eléctrica, explican los pobladores.
Asimismo, señalan que se han levantado edificios para educación básica, desde el nivel preescolar hasta noveno grado, y que se han mantenido áreas verdes y espacios comunitarios para la iglesia católica, la cancha deportiva y el parque. “Somos protectores de nuestras áreas verdes”, expresan.
Los vecinos detallan que, debido a la delincuencia, se han visto en la necesidad de protegerse mediante la instalación de portones para salvar la seguridad de sus familias y bienes.
“Hoy, seguimos siendo una comunidad autónoma, con capacidad de organización propia, pero también con necesidades que deben ser atendidas por el gobierno municipal entre ellas la pavimentación de las calles, obra que representa un beneficio directo y permanente para todos los habitantes”.
En la carta también hacen del conocimiento de las autoridades municipales que, en cumplimiento de sus facultades de consulta y participación, el domingo 20 de septiembre se llevó a cabo una reunión informativa de carácter general con los vecinos de la comunidad Stibys.
En el documento explican que analizaron detalladamente la propuesta municipal para la construcción del parque y que los vecinos rechazaron el proyecto de manera unánime, debido al impacto ambiental que, consideran, ocasionaría la obra en un área que identifican como un pulmón ambiental por la cantidad de árboles que ellos mismos han sembrado.
Además, señalan que en ese espacio se encuentra la bomba, el pozo y el tanque que abastecen de agua potable a la comunidad.
Como contrapropuesta, y con el propósito de que la inversión municipal prevista para la comunidad se destine a una obra de mayor necesidad y colectivo, los pobladores solicitan que, en lugar de construir el parque propuesto, se continúe con el proyecto de pavimentación de las calles de la comunidad Stibys.
Denuncian intimidación
Pese al rechazo expresado por los vecinos, estos denuncian que personal municipal buscaba firmas individuales para conseguir el respaldo a la construcción del parque, la tala de árboles y la instalación de cemento en el área verde.
El abogado Iván López, residente del sector, explicó que lamentablemente se quiere dar a la defensa del parque una percepción de sesgo político, algo que considera incorrecto.
López planteó varias preguntas que, según explicó, también se hacen los vecinos: ¿El proyecto a realizar proviene de una licitación privada o pública por parte de la MSPS?; ¿Se socializó este proyecto con la comunidad adyacente al mismo?
También cuestionó: ¿Existe un plano oficial del mismo?; ¿Se conoce la matriz del impacto ambiental de ese proyecto en el bosque, donde está nuestro pozo de agua?
El abogado recordó que el tutelaje de esa área verde y bien público ha estado y está en manos de la directiva de la comunidad.
Los vecinos aseguran que continuarán defendiendo el parque y señalan al regidor Cristofer Fajardo como promotor del proyecto.
Ante esta situación, el alcalde Roberto Contreras publicó en sus redes sociales un mensaje acompañado de varias fotografías que muestran cómo quedaría el parque.
En la publicación pidió a los vecinos que no se dejen desinformar por personas malintencionadas y aseguró que no se cortará ni un solo árbol.
En el mismo mensaje, también afirmó que las personas que se oponen al parque se oponen al desarrollo de la pavimentación.
Ambas afirmaciones fueron rechazadas por los vecinos, quienes manifestaron que en la carta explican que nadie se opone a la pavimentación, sino al proyecto del parque. Además, durante el recorrido que realizó con LA PRENSA se observarán árboles cortados y otros marcados.
Nelmy Ponce, una de las vecinas, explicó que días atrás llegó personal de Medio Ambiente y cortó 27 árboles, de los cuales 21 fueron talados completamente.
"Fueron árboles que están en perfecto estado, ya había una solicitud de poda pero, esos todavía están de pie. Nos dejaron gran desorden y nosotros como comunidad mandamos a limpiar".
Ponce agregó que el parque ha sido mantenido por los vecinos durante 40 años y que los árboles estaban clasificados. Según explicó, había 427 árboles y ahora quedan 407.
“El parque José Saúl Rodríguez se llama así en honor al vecino que comenzó la siembra de esos árboles”, explicó Ponce.
"Nosotros hemos trabajado con donantes y voluntarios acá la municipalidad no ha ayudado. Ya nosotros no creemos en ellos pues mienten al decir que no han talado árboles y las evidencias están a la vista", explican los vecinos.
Cuando LA PRENSA realizó el recorrido por el parque junto con los pobladores, el personal municipal se encontró almorzando bajo la sombra de los árboles. Los empleados se limitaron a decir que, si los vecinos no querían el parque, no se construiría.
Cabe señalar que se consultó a los regidores si existía un presupuesto para el proyecto y si este había sido conocido por la Corporación Municipal. Los funcionarios explicaron que la propuesta no ha sido discutida por los corporativos.