A más de un año de la muerte de la pareja en Tatumbla, familiares alzan la voz tras nuevo giro
"Nos tomó por sorpresa lo del policía", reveló a LA PRENSA una de las familiares de Luis y Alejandra, pareja muerta en cabañas de Tatumbla. Esta fue su reacción tras el nuevo giro en la investigación
- Actualizado: 01 de noviembre de 2026 a las 12:47 -
La investigación por la muerte de Nicol Alejandra Figueroa López y Luis Alonso Oseguera Betancourth, ocurrida en agosto de 2025 en unas cabañas del municipio de Tatumbla, Francisco Morazán, tomó un nuevo rumbo luego de que el Ministerio Público presentara requerimientos fiscales contra dos propietarios del establecimiento y un agente de la Policía Nacional.
El avance de las investigaciones fue recibido con sorpresa por los familiares de Alejandra, quienes durante más de un año han esperado respuestas sobre las circunstancias en que murió la pareja. En entrevista con LA PRENSA, Marezza Figueroa, hermana de la joven, manifestó que desconocían que un policía estaría relacionado con el uso de documentos personales de la víctima.
"Acusaron a la propietaria de las cabañas y a su hijo, además a un policía que fue quien utilizó las tarjetas de mi hermana. Como familiares nos tomó por sorpresa lo del policía, no teníamos idea que eso había sucedido", expresó Marezza.
La entrevistada también manifestó su agradecimiento a la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida y a la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) por las diligencias realizadas para esclarecer el caso. Reconoció que la investigación representó dificultades debido a las circunstancias en que ocurrió la muerte de la pareja, pero aseguró que mantienen la esperanza de que se haga justicia.
Marezza explicó que la familia espera las próximas audiencias para conocer detalles de las investigaciones que todavía desconocen. Asimismo, reiteró que su principal petición es que se esclarezcan los hechos y que los responsables respondan ante la justicia.
"Esperamos las audiencias que vienen para poder conocer detalles que por el momento desconocemos. Finalmente, nuestra petición sigue siendo la misma: que se haga justicia", manifestó a LA PRENSA.
Al referirse a los responsables del establecimiento donde murió la pareja, Marezza aseguró que desde el primer momento intentó comunicarse con ellos para obtener información sobre lo sucedido, especialmente cuando Nicol y Alonso dejaron de responder sus teléfonos celulares.
Según relató, llamó personalmente al número telefónico de las cabañas, pero no obtuvo respuesta, ya que el dispositivo permanecía apagado. La familiar afirmó que tampoco recibió explicaciones sobre lo ocurrido y que, hasta ahora, desconoce quiénes son los propietarios del negocio.
"Desde el primer momento que Nicol y Alonso no respondían sus celulares, llamé personalmente al número de las cabañas y el celular estaba apagado, nunca nos dieron una respuesta a qué había pasado. Hasta el día de hoy no sé quiénes son esas personas, no los conozco", relató la hermana de Alejandra.
De acuerdo con las investigaciones de la Atic, Nicol Alejandra Figueroa y Luis Alonso Oseguera ingresaron al establecimiento hotelero con la intención de permanecer durante tres días en una de sus cabañas.
Sin embargo, la mañana siguiente, alrededor de las 8:00, empleados del negocio llegaron hasta la habitación para entregarles el desayuno. Al no obtener respuesta después de tocar la puerta, comunicaron la situación al administrador, quien posteriormente informó a la propietaria.
Cuando los ahora acusados llegaron al lugar, abrieron la cabaña y encontraron a ambos jóvenes sin signos vitales. Posteriormente, alertaron a las autoridades para que realizaran las diligencias correspondientes.
Los dictámenes médico-legales establecieron que Nicol y Luis Alonso murieron por asfixia debido a intoxicación con monóxido de carbono. El documento también determinó que la manera de muerte fue homicida, según la información divulgada por el Ministerio Público.
Por este caso, la Sección en Muerte de Mujeres de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida presentó requerimiento fiscal contra la propietaria del establecimiento y su hijo, a quienes se les supone responsables del delito de homicidio imprudente.
Durante las diligencias, los investigadores detectaron otra irregularidad relacionada con los documentos personales de Nicol Alejandra, los cuales no fueron encontrados durante el levantamiento cadavérico.
Las investigaciones posteriores permitieron establecer que esa documentación habría sido utilizada en diferentes establecimientos comerciales por un agente de la Policía Nacional. A raíz de estos hallazgos, el Ministerio Público también presentó un requerimiento fiscal contra el funcionario por suponerlo responsable del delito de malversación por apropiación, en perjuicio de la Administración Pública.
Este señalamiento fue uno de los aspectos que más sorprendió a los familiares de la joven, quienes aseguraron que no tenían conocimiento de la presunta participación del agente policial.
Mientras el proceso judicial avanza, la familia de Nicol Alejandra mantiene su exigencia de justicia y espera que las próximas audiencias permitan conocer más detalles sobre las circunstancias que rodearon la muerte de la pareja y los hechos posteriores relacionados con sus documentos personales.