San Pedro Sula, Honduras. Cada vez que una lluvia intensa golpea a la capital industrial, se inundan calles, viviendas y negocios, poniendo a prueba una infraestructura que no responde a las necesidades de una ciudad en constante crecimiento.
Las inundaciones no son un problema nuevo para la capital industrial. Sin embargo, la recurrencia de las emergencias vuelve a poner sobre la mesa una pregunta: ¿qué se ha hecho para resolver las deficiencias del sistema de drenaje pluvial y cuánto falta por invertir para reducir la vulnerabilidad de la ciudad?
Los ingenieros del sector advierten que no se trata únicamente de actuar y limpiar después de cada tormenta. La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción, capítulo noroccidental (Chico-Capnor), ha enviado cartas a la Corporación Municipal en las que propone soluciones y alerta sobre los problemas del sistema de drenaje pluvial.
En una nueva misiva, el gremio solicita a la Corporación Municipal reactivar, actualizar y ejecutar de manera programada el Plan Maestro de Drenaje Pluvial.
La organización señala que San Pedro Sula necesita pasar de las respuestas posteriores a cada tormenta a una estrategia sostenida de prevención.
En la carta, fechada el 16 de octubre, el gremio recuerda que la Municipalidad cuenta ya con antecedentes y estudios técnicos para abordar el problema. Entre ellos destaca el Plan Maestro de Desarrollo Municipal, elaborado en noviembre de 2017 por el consorcio IBI Group-FOA y Consultores Saybe y Asociados.
El componente C3.3 del Plan Maestro se refiere específicamente al sistema de drenaje pluvial e identificación de obras existentes, proyectos con diseños y propuestas para mejorar la captación y conducción de las aguas lluvias.
Los ingenieros sampedranos señalan que el desafío consiste en determinar el grado de implementación de esas propuestas, actualizarlas cuando corresponda y convertirlas en un programa de inversión verificable.
Una misiva con recomendaciones importantes
En la carta enviada a la Corporación Municipal, Chico-Capnor explica que las afectaciones provocadas por las lluvias responden a un problema estructural que requiere planificación.
La ubicación de la ciudad al pie de El Merendón, la presencia de ríos y quebradas que atraviesan el área urbana, las zonas bajas del Valle de Sula y el crecimiento de las superficies impermeabilizadas generan condiciones que exigen un manejo integral del agua de lluvia.
Además, los problemas que se presentan en los sectores sur, suroeste, este y otras zonas urbanas afectan a viviendas, comercios, movilidad, infraestructura y actividad económica.
Preocupa que, según estudios, más de la mitad del municipio presentaba vulnerabilidad. La dimensión del riesgo en San Pedro Sula por la exposición a inundaciones ya estaba documentada.
El estudio municipal de 2017 estimó que 44.990,8 hectáreas, equivalentes al 52,5% de la superficie municipal, presentaban algún grado de vulnerabilidad por exposición a inundaciones.
La cifra no constituye una medición actualizada a 2026, pero evidencia la magnitud del desafío que las autoridades deben revisar a la luz del crecimiento urbano y de las condiciones actuales de la infraestructura.
Las inundaciones registradas el 2 de octubre, que ocasionaron daños en viviendas y negocios y afectaron a más de 230 familias, evidenciaron las consecuencias de esta vulnerabilidad. La emergencia reavivó también los cuestionamientos sobre la capacidad del drenaje urbano para responder a precipitaciones intensas.
César García, presidente de Chico.Capnor, reconoce la importancia de la limpieza de tragantes, canales, cunetas y colectores, así como de las intervenciones de emergencia. Sin embargo, sostiene que estos trabajos deben complementarse con soluciones estructurales, mantenimiento preventivo, control del desarrollo urbano y obras ejecutadas conforme a una planificación integral.
“No es suficiente intervenir repetidamente los mismos puntos sin corregir las causas de fondo”, dice García.
En la misiva enviada a la Corporación Municipal, Chico-Capnor señala que el Plan Maestro de Desarrollo Municipal contiene inventarios de colectores y canales, obras identificadas como existentes o en ejecución, proyectos con diseño y propuestas de mejoras y nuevas obras.
Entre los proyectos mencionados en el documento figuran intervenciones relacionadas con la quebrada La Primavera, el canal Sunseri, la zona industrial Satélite, Panting-Providencia, Jardines del Valle segunda etapa, Las Torres-Chotepe, el canal Suyapa y el bulevar Catarino Rivas.
También se incluyen la captación en Tepeaca, el colector noreste y los accesos a Santa Mónica y Las Mercedes. Además, hay propuestas para el tramo cementerio Jardines-quebrada La Puerta y el sector Villas Mackey-quebrada Agua Prieta.
El plan también contiene estimaciones de costos elaboradas en 2017, cifras que podrían actualizarse para determinar las necesidades de inversión actuales.
Entre los montos consignados en ese estudio figuran los siguientes:
Soluciones pluviales en el bulevar Mario Rivas, L29.10 millones; Zona industrial Satélite, L23.61 millones; Panting-Providencia, L11.11 millones; Canal Suyapa, L5.63 millones; la Primavera a la Primera Avenida, L171.63 millones; Jardines del Valle segunda etapa, L43.47 millones; Las Torres a Chotepe, L41.91 millones y el Embaulamiento del canal Sunseri, L87.85 millones.
Estos montos corresponden al estudio de 2017 y no representan presupuestos actualizados. Tampoco significa que todas las obras continúen pendientes. Precisamente, el gremio pide verificar su estado, actualizar los costos y determinar cuáles requieren nuevas intervenciones, aclaran en la misiva.
La información le permitirá conocer cuánto se ha avanzado, qué inversiones se han realizado y cuáles son las necesidades que todavía deben atenderse nueve años después de elaborado el plan.
El Plan Maestro también establece mejoras a obras existentes y nuevas propuestas, entre ellas mejoras en la captación del canal Tepeaca desde la tercera calle y la circunvalación en el noreste; en el colector noreste de la novena calle y la circunvalación; y en la captación y conducción en los accesos a Santa Mónica y Las Mercedes.
Asimismo, contempla el colector del sector cementerio Jardines-quebrada La Puerta y el de Villas Mackey-quebrada Agua Prieta.
Los planteamiento de los ingenieros que integran la Chico
Según los antecedentes técnicos citados en la carta de Chico-Capnor, el alcantarillado pluvial quedó excluido de la concesión otorgada a Aguas de San Pedro. Por ello, corresponde a la Municipalidad conducir la planificación, inversión, operación, mantenimiento y seguimiento del sistema a través de una unidad o instancia municipal.
Con base en los problemas expuestos, el gremio plantea siete solicitudes a la Corporación Municipal para avanzar hacia una estrategia integral de drenaje pluvial.
La primera es presentar un informe sobre el estado de implementación del componente de drenaje incluido en el Plan Maestro de Desarrollo Municipal de 2017.
El documento debería identificar los proyectos ejecutados, en operación, en construcción, contratados, pendientes, descartados o sujetos a rediseño, además de incluir información sobre las inversiones y los resultados.
La segunda consiste en actualizar el diagnóstico de las inundaciones, la capacidad de captación y conducción, los puntos críticos, las descargas, las servidumbres y las condiciones de las cuencas, especialmente en los sectores afectados de manera recurrente.
Como tercera solicitud, el gremio propone establecer una matriz de proyectos priorizados según el riesgo, la población beneficiada, la viabilidad, el costo y la reducción esperada de daños.
La solicitud número cuatro es definir un programa de inversiones para el próximo año y una cartera plurianual que diferencie las acciones inmediatas de mantenimiento y rehabilitación, las obras cuyos diseños puedan recuperarse y los proyectos que requieran nuevos estudios o diseños.
La quinta consiste en evaluar mecanismos sostenibles y legalmente viables de financiamiento. Entre las alternativas se mencionan recursos municipales, cooperación, financiamiento de organismos multilaterales, crédito responsable y, cuando proceda, contribuciones por mejoras, con reglas claras de transparencia y beneficio público. Estas opciones estarían sujetas a los análisis financieros y jurídicos correspondientes según recomendación de la organización.
La sexta solicitud apunta a fortalecer los controles de uso del suelo y los requisitos de drenaje para nuevos desarrollos, proteger los cauces e integrar las soluciones pluviales con la infraestructura vial y el ordenamiento territorial.
La séptima se relaciona con la incorporación de recursos para atender las necesidades identificadas en el presupuesto municipal de 2027, con partidas que permitan financiar estudios, diseños prioritarios, mantenimiento mayor y construcción de obras estratégicas.
El desafío es evitar que los mismos sectores continúen dependiendo de las intervenciones de emergencia sin que se conozca el alcance de las soluciones definitivas.
El presupuesto 2027, una oportunidad para incluir estas obras
La Corporación Municipal se encuentra en el proceso previo a la aprobación del presupuesto y el Plan de Arbitrios de 2027. La solicitud de Chico-Capnor apunta directamente a la planificación financiera municipal.
El gremio considera fundamental que el presupuesto de 2027 incluya partidas identificables para estudios y diseños prioritarios, mantenimiento mayor y construcción de obras estratégicas.
La propuesta contempla una cartera de inversiones por etapas, con responsables, fuentes de financiamiento, presupuestos indicativos y cronogramas.
También plantea evaluar recursos municipales, cooperación internacional y financiamiento de organismos multilaterales, entre otras alternativas sujetas a estudios financieros y jurídicos.
El documento señala, además, la necesidad de coordinar las intervenciones urbanas con el Plan Maestro de Control de Inundaciones del Área Metropolitana del Valle de Sula, desarrollado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) y la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT).
Aunque ambos esfuerzos están relacionados, el control de inundaciones a escala regional y el drenaje pluvial urbano tienen alcances distintos y deben complementarse.
Julio Montessi, regidor municipal, informó que hasta el momento no habían conocido la carta enviada por Chico-Capnor a la Corporación Municipal. Sin embargo, se consideró que se trata de un tema al que se debe prestar atención, pues la ciudad colapsa cada vez que llueve.
San Pedro Sula cuenta con antecedentes técnicos que pueden orientar las decisiones. La pregunta ahora es qué se ha ejecutado, qué falta por hacer y cuánto está dispuesta a invertir la Municipalidad para que la prevención deje de ser una promesa y se convierta en una prioridad.