Tegucigalpa, Honduras. Alrededor de 20,000 pacientes de la consulta externa del Hospital Escuela han resultado afectados por las asambleas informativas que mantienen a los médicos desde hace 36 días, en reclamo por el pago de salarios atrasados.
Darío Zúniga, director del centro asistencial, indicó que la reducción de las atenciones perjudica a millas de personas que necesitan consultas médicas.
Zúniga aclaró que, pese a las de los galenos, algunos servicios continúan funcionando para garantizar la atención de pacientes con enfermedades crónicas. Entre ellos está la entrega de recetas y medicamentos a personas con diabetes mellitus, enfermedades cardíacas e hipertensión, quienes necesitan continuar sus tratamientos y no pueden permanecer sin sus fármacos.
En cuanto a las cirugías electivas , el director detalló que el centro asistencial trabaja entre el 50% y el 60% de su capacidad habitual. Actualmente, se opera entre 25 y 30 pacientes al día, cuando normalmente se realiza entre 50 y 60 procedimientos quirúrgicos.
Para evitar que más pacientes resulten perjudicados por la reducción de los servicios, Zúniga consideró necesario encontrar una solución a las diferencias entre las autoridades de la Secretaría de Salud ( Sesal ) y el gremio médico.
"Creo que sí podríamos tener una negociación un poquito más flexible por parte de nuestro Colegio Médico, porque creemos que hay anuencia por parte de los viceministros y por parte del mismo presidente y ministro de Salud en poder resolver esta problemática", dijo el director.
Asimismo, destacó que el personal de Recursos Humanos del Hospital Escuela ha trabajado horas adicionales para actualizar la documentación requerida por la Sesal para tramitar los pagos de los médicos permanentes, por contrato e interinos.
"Creo que esta semana ya es una buena oportunidad para que podamos terminar con este problema", manifestó Zúniga.
El director reconoció que dentro del gremio médico existen posiciones diferentes sobre la continuidad de las asambleas informativas . Según explicó, algunos médicos consideran que deben seguir respaldando a sus compañeros, mientras que otros estiman que deben retomar las consultas tras haber recibido sus salarios.