San Pedro Sula, Honduras. El centro educativo Oasis de Esperanza, que funciona dentro de las instalaciones del Hospital Regional Universitario Mario Catarino Rivas, podría convertirse en un modelo de atención educativa para niños hospitalizados en otros centros asistenciales del país.
La iniciativa fue conocida de cerca por María José Díaz, coordinadora nacional del Programa de Educación para Personas con Capacidades Diferentes y Talentos Especiales, quien realizó una visita oficial al establecimiento, adscrito a la Dirección Departamental de Educación de Cortés.
Durante el recorrido, la funcionaria conoció el funcionamiento del centro, su metodología de enseñanza y los avances alcanzados en la atención pedagógica de niños y niñas que permanecen hospitalizados y reciben tratamiento médico.
El propósito de la visita es documentar esta experiencia para evaluar la posibilidad de replicar el modelo en otros hospitales de Honduras, de manera que los menores puedan continuar con su formación académica sin que sus condiciones de salud representen una interrupción definitiva de sus estudios.
Oasis de Esperanza representa una alternativa para garantizar el derecho a la educación de los estudiantes que, debido a una enfermedad o a un tratamiento médico, deben permanecer durante períodos prolongados en un centro asistencial.
A través de este espacio, los niños tienen la oportunidad de mantener contacto con el aprendizaje y desarrollar actividades educativas adaptadas a sus condiciones y posibilidades.
Desde la Dirección Departamental de Educación de Cortés destacan el impacto de este proyecto, al considerar que la enseñanza dentro de un hospital no solo permite dar continuidad al proceso académico, sino que también ofrece un espacio de acompañamiento y esperanza para los menores y sus familias durante momentos difíciles.
La experiencia de este centro educativo abre la posibilidad de extender la atención pedagógica hospitalaria a otras regiones del territorio nacional, bajo el principio de que las condiciones de salud no deben convertirse en una barrera para aprender.
La propuesta se enmarca en el enfoque de educación sin barreras y educación para todos, con el objetivo de que los niños hospitalizados también puedan ejercer su derecho a recibir formación académica.
Así funciona la escuela del hospital Mario Rivas
El centro educativo Oasis de Esperanza funciona dentro del Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula y ofrece atención escolar a niños y adolescentes que permanecen hospitalizados. Su propósito es evitar que los pacientes interrumpan su aprendizaje mientras reciben tratamiento médico, mediante actividades adaptadas a su edad, grado académico y condición de salud.
Según información publicada por LA PRENSA en septiembre de 2026, el centro está a cargo de la docente Natalia Barahona, quien atiende diariamente entre cinco y 15 estudiantes, desde prebásica hasta noveno grado. Durante 2025, alrededor de 420 niños recibieron atención educativa en este espacio.
La enseñanza se desarrolla de manera flexible. Los pacientes que pueden desplazarse reciben clases en un aula habilitada dentro del hospital, mientras que aquellos que deben permanecer en reposo son atendidos directamente en sus camas. Las actividades se ajustan a las posibilidades de cada estudiante, tomando en cuenta las indicaciones médicas y el tiempo de hospitalización.
Cuando reciben el alta médica, los estudiantes obtienen una constancia de las actividades desarrolladas durante su estancia en el hospital, con el fin de que sus docentes puedan tomarlas en cuenta al reincorporarse a sus centros educativos. La escuela funciona mediante un convenio con la Secretaría de Educación y, cuenta con 24 años de trayectoria.
Además de impartir clases, el centro ofrece materiales didácticos y algunas meriendas, obtenidos mediante gestiones de la docente con amigos, iglesias, instituciones educativas y familiares.
El hospital proporciona el espacio físico y conexión a internet. Entre los proyectos planteados en septiembre de 2026 figuraba la adquisición de cinco computadoras portátiles para fortalecer el aprendizaje digital de los pacientes.