San Pedro Sula, Honduras. Viajar en buses rapiditos con las puertas abiertas se ha convertido en una práctica recurrente en varias rutas de transporte público de la zona norte, una situación que pone en riesgo la seguridad de los pasajeros y que ha generado cuestionamientos entre los ciudadanos y las autoridades de Tránsito.
Las unidades que circulan con las puertas abiertas, mientras los pasajeros viajan cerca de la entrada o incluso sujetos a la estructura del vehículo, han quedado bajo la lupa de la población. Ante estas irregularidades, agentes de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) han desarrollado operativos en distintos puntos y han decomisado y sancionado a conductores.
Las denuncias también han llegado a las redes sociales de Diario LA PRENSA, donde los usuarios han compartido sus experiencias y cuestionado las condiciones en que se presta el servicio.
Zulaid Sánchez Rodas comentó que algunos conductores justifican esta práctica por la falta de recursos para pagar a un ayudante. Según relató, utiliza estas unidades para llevar y recoger a su hija del kínder y ha escuchado ese argumento entre los transportistas.
"Lo están haciendo porque algunos dicen que no les da para pagar ayudante. Yo viajo porque voy a dejar y a traer a mi niña al kínder y eso es lo que dicen", expresó.
En la misma línea, Tania Erazo señaló que la ausencia de ayudantes es cada vez más frecuente en las rutas. "Ya la mayoría de las rutas andan sin ayudante», comentó, y agregó que «eso ya es natural verlo".
Otros usuarios, como Charly July y Delcid Rodríguez Amaya, también cuestionaron que esta situación se observe tanto en unidades grandes como pequeñas.
El subinspector Luis Soto, de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, manifestó a LA PRENSA que los conductores que transportan pasajeros con las puertas abiertas son sancionados por las autoridades.
Explicó que los videos publicados por ciudadanos en redes sociales y distintas plataformas se han convertido en un apoyo para identificar estas irregularidades y dar seguimiento a las denuncias.
El funcionario enfatizó que el transporte público debe ofrecer un servicio seguro y no exponer a los usuarios a situaciones que pongan en peligro su integridad. "Esto no es un deporte extremo", señaló al referirse a las condiciones en que algunos pasajeros son trasladados.
Soto indicó que llevar personas prácticamente colgando de las unidades no forma parte de un servicio adecuado ni puede justificarse como una manera de ahorrar tiempo, incluso cuando los usuarios tienen prisa por llegar a sus destinos.
Asimismo, recordó que los ciudadanos también deben evitar abordar unidades que no ofrecen condiciones mínimas de seguridad.
De acuerdo con las autoridades de Tránsito, los conductores que incurren en esta falta se exponen al decomiso de la unidad y a una multa de 600 lempiras. En caso de reincidencia, las sanciones pueden variar.
Las autoridades mantienen los operativos para detectar estas prácticas, mientras hacen un llamado a los transportistas a respetar las medidas de seguridad y a los pasajeros a no exponerse abordando unidades que circulan con las puertas abiertas.
La advertencia es clara: la prisa por llegar al destino no debe estar por encima de la vida de quienes utilizan diariamente el transporte público.