San Pedro Sula, Honduras. Los vecinos de la colonia Stibys, en el noroeste de San Pedro Sula, volvieron a salir en defensa de su área verde que consideran un bosque urbano y un patrimonio natural de la comunidad. El terreno alberga más de 400 árboles adultos y, según los residentes, también resguarda un acuífero del que se abastecen de agua potable.
La preocupación surgió ante el proyecto municipal de remodelación del parque, pues los habitantes consideran que las obras contemplan demasiadas estructuras de concreto y podrían alterar las condiciones naturales del lugar.
Como medida de oposición, los vecinos colocaron piedras para cerrar el acceso a una de las calles e impedir el ingreso de maquinaria. Su intención es evitar que comiencen los trabajos mientras no exista un diálogo con las autoridades municipales.
Delmi Ponce, residente del sector, manifestó que la comunidad busca proteger el espacio natural, al que no consideran simplemente un parque, sino una reserva que cumple una función ambiental para la zona.
El lugar, además de su valor ecológico, ha sido durante años un punto de encuentro para los habitantes. Allí se realizan celebraciones del Día del Niño, Día de la Madre, actividades del 15 de septiembre y festejos navideños. En algunas ocasiones también ha servido como escenario para eventos municipales.
Los vecinos aseguran que el cuidado del área verde ha sido posible gracias al trabajo voluntario de la comunidad. Amanda MacKay, residente de la colonia desde hace 24 años e integrante del grupo de voluntarios, explicó que los habitantes se han encargado de sembrar, limpiar y mantener las plantas y los árboles.
De acuerdo con MacKay, el espacio cuenta con más de 400 árboles adultos, que han sido enumerados e identificados con sus respectivos nombres comunes, científicos y categorías. También destacó que los vecinos han desarrollado un mini bosque mediante años de trabajo y dedicación.
La voluntaria cuestionó las labores de tala realizadas el pasado 9 de septiembre, cuando, según relató, fueron cortados 21 árboles. Explicó que la solicitud de intervención contemplaba retirar ramas que representaban un riesgo para el tendido eléctrico y árboles podridos, no ejemplares en buenas condiciones.
MacKay aseguró que los vecinos intervinieron para detener los trabajos y evitar que continuara la tala, por lo que las labores quedaron inconclusas. A esta situación se sumó otra inconformidad: los habitantes denunciaron que empleados de la administración de la municipalidad llegaron a retirar los tubos que servían como portones en el acceso a una calle cercana al parque ecológico. Según los pobladores, esta acción ocurrió después de que expresaran su rechazo al proyecto de remodelación y la consideran una represalia por defender el área verde.
Max Gutiérrez, integrante de la directiva del patronato de la colonia Stibys, explicó que los habitantes no están en contra de los proyectos que contribuyan al desarrollo del sector, pero consideran necesario revisar el diseño de la remodelación para evitar daños al bosque y al acuífero.
Según sus estimaciones, el proyecto contempla incorporar planchas de concreto en más del 40% del terreno, además de espacios recreativos para adultos mayores, áreas de juegos infantiles y un chapoteadero.
Gutiérrez señaló que el bosque tiene aproximadamente 40 años y que la comunidad depende del recurso hídrico que se encuentra en el sector. Por ello, pidió al alcalde que se suspendan temporalmente las obras y se abra un espacio de diálogo para definir mejoras compatibles con la conservación ambiental.
El representante comunitario también solicitó que se priorice la pavimentación de las calles pendientes de la colonia, mientras se revisan las intervenciones propuestas para el área verde.
so La petición de los vecinos es que cualquier proyecto de mejoramiento se acuerde con la comunidad y no implique la pérdida de los árboles ni una posible afectación al acuífero.
Los vecinos también manifestaron su preocupación porque, según señalaron, parte del equipo de trabajo de la Municipalidad marcó varios árboles con puntos de pintura anaranjada. Indicaron que entre las especies que crecen en el terreno hay caobas, cedros y otros árboles, por lo que consideran que su conservación es un motivo adicional para proteger el mini bosque.
El conflicto tuvo un nuevo giro luego de que el alcalde informara, a través de un medio de comunicación, que el proyecto de remodelación en la colonia Stibys quedaba cancelado. Asimismo, anunció que la inversión que estaba prevista para ese sector sería trasladada a otras colonias de San Pedro Sula.
La decisión se conoció después de las manifestaciones de los residentes, quienes habían solicitado detener las obras y dialogar con las autoridades para encontrar alternativas que permitieran mejorar el espacio sin comprometer los árboles ni el recurso hídrico.