Dallas, Texas. El esfuerzo de miles de hondureños que han encontrado en el norte de Texas una oportunidad para trabajar, emprender y formar una familia recibió un reconocimiento oficial. El condado de Dallas declaró el 3 de octubre de 2026 como el Día del Hondureño, una fecha destinada a celebrar sus raíces y destacar su contribución a la sociedad estadounidense.
La resolución fue aprobada el 3 de noviembre por la Corte de Comisionados del condado de Dallas, a iniciativa de la comisionada del Distrito 4, Elba García, y reconoce especialmente el trabajo de la organización Hondurans in Action USA, dedicada a impulsar proyectos de solidaridad, servicio comunitario y formación de líderes.
No se trata de una fecha escogida al azar. El 3 de octubre de 1792 nació en Tegucigalpa el general Francisco Morazán, uno de los principales defensores de la unión centroamericana. Su legado sirvió de inspiración para establecer una celebración que conecta la historia de Honduras con las nuevas generaciones que crecen en Estados Unidos.
En el documento oficial, las autoridades destacan que los hondureños forman parte importante de la diversidad cultural del condado de Dallas y de la región metropolitana de Dallas-Fort Worth, donde contribuyen a la economía, las artes, la gastronomía, las tradiciones religiosas y la participación comunitaria.
Una comunidad que gana presencia
La presencia catracha en Texas ha crecido hasta convertir a este estado en uno de los principales destinos de la migración hondureña. Una recopilación de datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense estima que 18,054 personas de origen hondureño residen en la ciudad de Dallas, sin contar las establecidas en municipios vecinos como Irving, Garland y Fort Worth.
La comunidad mantiene una presencia visible en actividades económicas y culturales. Familias hondureñas participan en sectores como la construcción, los servicios y la logística, mientras que los negocios de comida tradicional, las celebraciones patrias y las actividades comunitarias ayudan a conservar los vínculos con el país.
Ese arraigo también se refleja en las reuniones familiares, las festividades centroamericanas y las concentraciones deportivas, especialmente cuando la selección de Honduras disputa encuentros en territorio texano. La bandera azul y blanco se ha convertido en una expresión de identidad para quienes viven lejos de su tierra.
El reconocimiento adquiere mayor significado por el trabajo de Hondurans in Action USA. Según la resolución, esta organización sin fines de lucro desarrolla iniciativas para apoyar a familias necesitadas tanto en Honduras como en Estados Unidos, fortalecer la solidaridad y promover el liderazgo entre las nuevas generaciones.
Un homenaje que trasciende Texas
La declaración del condado de Dallas se suma a otros reconocimientos que la comunidad hondureña ha conquistado en Estados Unidos. En Los Ángeles, California, el Día del Hondureño fue reconocido desde 2007, una iniciativa impulsada por organizaciones de migrantes que posteriormente logró extender la conmemoración al condado y a todo el estado.
La magnitud de esta comunidad también queda reflejada en las estadísticas estadounidenses. Según cifras del Censo de 2024, alrededor de 1.46 millones de personas de origen hondureño viven en Estados Unidos, donde conforman una de las poblaciones hispanas más numerosas.
El nuevo reconocimiento llega, además, en vísperas de la cuarta Gala de la Herencia Hondureña, programada para el 21 de noviembre de 2026 en el hotel Hilton Dallas Lincoln Centre, organizada por Hondurans in Action USA para celebrar la cultura nacional y fortalecer los lazos entre sus integrantes.
Para los compatriotas que viven en el norte de Texas, la fecha representa algo más que una celebración cultural. Es también una oportunidad para que sus hijos conozcan la historia de Honduras y para visibilizar el trabajo de una comunidad que contribuye a la región donde ha establecido su nuevo hogar.
Con esta declaración, el condado de Dallas reconoce el papel de los hondureños en su desarrollo y abre un nuevo espacio para celebrar las tradiciones, la solidaridad y la identidad de quienes mantienen sus raíces a miles de kilómetros de Honduras.