Honduras
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Productores nacionales de diversos rubros han acumulado deudas millonarias debido a la pérdida de sus cosechas tras las tormentas Eta e Iota, en 2020, y Sara, en 2024. A esto se suman los altos costos de producción, las plagas, el aumento de las importaciones y otros retos que enfrentan a diario. Esta situación los ha puesto en riesgo de perder sus propiedades en subastas.
Representantes del sector agropecuario aseguraron que muchos productores han tenido dificultades para cumplir con sus compromisos financieros debido a la reducción de ingresos provocada por las pérdidas agrícolas. Advierten que, sin medidas de apoyo, reestructuración de deudas o acceso a financiamiento en condiciones favorables, más familias podrían verse afectadas por procesos de embargo y subasta de sus bienes.
De perder sus propiedades y bienes, los productores quedarían sin su principal medio de trabajo, lo que también afectaría a sus familias y a miles de trabajadores que aún dependen del campo para ganarse la vida, dijeron en entrevista a LA PRENSA.
Edy Maradiaga, productor de tomate y chile, explicó que antes de que las tormentas Eta e Iota, en 2020, arrasaran con gran parte de la producción agrícola, el Gobierno, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), colocó fondos de apoyo mediante la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (Funder). Más de 100 productores accedieron a préstamos con montos variables. Sin embargo, los retos que han enfrentado desde entonces les han dificultado cumplir con sus compromisos financieros y ahora enfrentan demandas que podrían derivar en la subasta de sus propiedades.
“A mí ahorita me quieren rematar la propiedad que tengo en garantía. Es mi unidad productiva de tomate y cebolla, de dos manzanas de tierra en Zambrano. Ahí está la fuente de agua con la que abastezco los otros cultivos”, dijo preocupado Maradiaga.
Maradiaga explicó que los recursos financieros otorgados por el Gobierno a través de Funder superan los 80 millones de lempiras e involucran a productores de los rubros camaronero, de granos básicos y hortalizas, entre otros.
“No quedó nada con Eta e Iota, perdí todo: el chile, el tomate. Nosotros pedimos un subsidio de deuda, pero el gobierno anterior no lo quiso aprobar. En ese tiempo se pararon las demandas, pero ahora las están retomando”, expresó Maradiaga.
Agregó que, a diferencia de otros países de Centroamérica, como El Salvador, Honduras no brinda suficiente respaldo al agro nacional. Los productores solicitan al Congreso Nacional la readecuación de las deudas unificadas que mantienen con Funder y el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa).
Dulio Medina, presidente de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno), manifestó que en ese momento Banadesa no estaba operando, por lo que el apoyo financiero gubernamental se canalizó a través de la fundación.
“Aunque se hizo por medio de ellos, es dinero del Gobierno, son fondos gubernamentales. No lo vemos justo. Están rematando unidades productivas y demandando a productores. Yo les hago un llamado para que no hagan las cosas así”, expresó Medina.
Medina lamentó que no hubo acercamientos ni respuestas por parte del gobierno anterior pese a los constantes llamados del sector. Explicó que existen dos tipos de créditos, ya que además están los 150 millones de lempiras gestionados para productores afectados por pérdidas derivadas de la sequía de 2019.
“Gestionamos esos fondos, nos costó, y ahora existe el riesgo de que los productores pierdan sus garantías, sus propiedades y dejen de producir”, señaló Medina.
Luego de reuniones con diputados, el dirigente espera que el Congreso Nacional apruebe la readecuación de deuda, alivio de intereses y una prórroga con una tasa del 2%.
Carlos Tosta, productor de arroz y maíz, consideró que Honduras no tiene un apoyo decidido para el agro y que únicamente se ofrecen medidas paliativas, mientras los productores compiten con países subsidiados como Estados Unidos.
“El sector productivo por décadas ha estado subsidiando la canasta básica. Hemos absorbido golpe tras golpe sin apoyo, por eso muchos han dejado el campo. Aquí, en el Valle de Otoro, hay unas cien manzanas de tierra donde antes se cultivaba arroz y ahora están siendo urbanizadas porque ya no es rentable”, afirmó Tosta.
Tosta detalló que, ante la negativa de aprobar un subsidio de deuda de hasta tres millones de lempiras, los productores solicitan al menos una readecuación de deuda de Banadesa y de fondos de Senprende canalizados mediante Funder y Crédito Solidario, con una tasa de interés del 2% y un plazo de 20 años.
“El Congreso tiene el proyecto de ley en sus manos y está en agenda para presentarlo esta semana”, aseguró Tosta.
Las estadísticas de empleo también reflejan el deterioro del sector. En los últimos seis años, la tendencia del empleo agrícola ha sido a la baja, dejando atrás los años en los que esta actividad generaba más de 1.2 millones de puestos de trabajo.
De acuerdo con el informe del mercado laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE), para 2025 el total de personas ocupadas en Honduras asciende a 4,075,415, de las cuales el 21.9 % corresponde al sector de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, equivalente a 892,515 personas.