Las autoridades policiales mantienen como una de sus prioridades, en el combate a los delitos contra la libertad, los secuestros virtuales, que tuvieron una alta incidencia en el último semestre del año pasado.
De acuerdo con las autoridades antisecuestros, este delito ha sido contenido. En el primer trimestre de 2026 se registran únicamente dos casos en los que no se pagó rescate. En contraste, durante el último semestre de 2025 se reportaron 15 casos, en la mayoría de los cuales también se evitó el pago.
Según estimaciones de la Policía, uno de los principales aliados para prevenir este delito han sido los medios de comunicación, al difundir recomendaciones dirigidas a empresas y personas naturales para evitar que sean víctimas de este ilícito.
Los análisis policiales indican que las empresas que prestan servicios de internet, electricidad, instalación de aires acondicionados, energía renovable, servicio de agua, reparación de pozos y otros rubros técnicos son el principal blanco de los secuestros virtuales.
En esta modalidad delictiva, los criminales actúan mediante llamadas telefónicas y generan pánico en sus víctimas a través de amenazas psicológicas para exigir el pago de rescates.
Según las investigaciones, los delincuentes contactan a empresas solicitando servicios en zonas apartadas. Cuando los técnicos llegan al lugar, reciben llamadas en las que se les asegura que han ingresado a territorio controlado por organizaciones criminales y que serán asesinados si intentan moverse.
Posteriormente, los delincuentes realizan videollamadas para entretener a la víctima y obtener fotografías mediante capturas de pantalla. Estas imágenes son enviadas al propietario de la empresa y a familiares de la persona afectada para hacerles creer que se encuentra secuestrada.
Exigen pagos con tarjetas virtuales
Mediante llamadas telefónicas por internet e identificándose como supuestos carteles de droga u organizaciones criminales, los delincuentes envían fotografías a familiares y propietarios de empresas, exigiendo altas sumas de dinero bajo la amenaza de atentar contra la vida de las supuestas víctimas.
Los criminales demandan transferencias económicas para “liberar” a las personas retenidas. Esta práctica combina el uso de geolocalización y la generación de temor para presionar pagos continuos y aumentar el control sobre las víctimas.
Las indagaciones policiales establecen que detrás de estos secuestros virtuales está una red criminal integrada por ciudadanos colombianos. Incluso, los negociadores que realizan las llamadas serían de esa nacionalidad.
Las autoridades manifestaron que las investigaciones se encuentran avanzadas y podrían conducir a la desarticulación de esta estructura criminal.
De acuerdo con los investigadores, los secuestradores exigen que los pagos se realicen mediante tarjetas virtuales y posteriormente convierten los fondos en criptomonedas, lo que dificulta su rastreo.
Recomendaciones para evitar ser victima secuestros virtuales
Entre las recomendaciones difundidas por la Unidad Nacional Antisecuestros para evitar ser víctima de secuestros virtuales se encuentran:
1) Identificar al supuesto cliente con sus datos generales, dirección y número de teléfono, así como verificar el lugar donde se realizará el trabajo o servicio.
2) Evitar atender clientes que se comuniquen con números extranjeros.
3) Si la ubicación proporcionada está en una zona apartada, solicitar al cliente reunirse en un punto transitado.
4) Solicitar, cuando sea posible, un anticipo del servicio o reunirse previamente en un lugar público para coordinar el trabajo.
5) Denunciar inmediatamente si se recibe una llamada en la que se exige dinero.
Las autoridades también recomiendan que el personal que realiza servicios técnicos evite contestar videollamadas, ya que estas suelen utilizarse para obtener información del entorno y de la ubicación de las víctimas.
Asimismo, aconsejan instruir al personal de las empresas para que no brinde información personal o familiar, ni comparta números de teléfono, ya que estos datos pueden ser utilizados por los delincuentes para exigir pagos a cambio de una supuesta liberación.
También recomiendan desconfiar de solicitudes urgentes, ofertas económicas demasiado favorables o peticiones poco claras.
Para denuncias, la Unidad Nacional Antisecuestros pone a disposición el número telefónico 9462-8612, disponible las 24 horas.