La violencia contra la mujer en la zona norte del país mantiene en alerta a autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos, especialmente en la zona norte, donde las cifras de denuncias y detenciones por violencia doméstica reflejan una problemática persistente.
Solo en San Pedro Sula, la línea de emergencia 114 de la Policía Nacional recibe en promedio 25 llamadas mensuales por violencia doméstica y maltrato familiar, sin contar las reportadas desde otros municipios del valle de Sula, informó Bessy Marín, encargada de comunicaciones de la línea 114.
Estas cifras sitúan a la ciudad entre los principales focos de denuncias en la región norte. De acuerdo con los datos proporcionados por Marín, entre cinco y siete detenciones mensuales se registran en San Pedro Sula por estos delitos. La funcionaria explicó que el incremento en llamadas durante 2025 demuestra una mayor confianza de las mujeres en el sistema de denuncia.
A nivel nacional, durante 2025 se contabilizaron alrededor de 170 detenidos por violencia doméstica y más de 100 por maltrato familiar. Aunque las cifras no se desglosan por municipio, la zona norte, particularmente el departamento de Cortés, figura entre las regiones con mayor incidencia, por su densidad de población.
En lo que va de 2026 ya se reportan 34 personas detenidas por violencia doméstica y maltrato familiar en el país, manteniéndose activa la recepción de denuncias en ciudades como San Pedro Sula.
La oficial Marín recordó que la violencia doméstica no se limita a agresiones físicas, también incluye maltrato psicológico, verbal, económico, patrimonial e incluso laboral, siendo el factor económico uno de los detonantes más frecuentes en los casos atendidos en la zona norte.
La línea 114, reactivada en 2024 bajo el lema “Mujer vive sin miedo”, opera las 24 horas del día, los siete días de la semana. Además de recibir denuncias, cuenta con atención psicológica y asesoría legal para acompañar a las víctimas durante el proceso.
Organismos defensores de derechos
Mientras tanto, organizaciones defensoras de derechos de las mujeres advierten que el problema va más allá de las estadísticas de llamadas. Carolina Sierra, representante del Foro de Mujeres en San Pedro Sula, calificó como alarmante el aumento de femicidios a nivel nacional.
Sierra señaló que en lo que va del año se contabilizan 37 mujeres asesinadas, una cifra que considera “escalofriante”, tomando en cuenta que aún no concluye el segundo mes del año. Indicó que muchas de estas muertes están rodeadas de impunidad.
La defensora cuestionó que en varios casos existían órdenes de captura pendientes de ejecutar contra los presuntos agresores, lo que evidencia fallas institucionales que, a su juicio, colocan a las mujeres en mayor riesgo.
Desde el ámbito académico, Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia de la Unah, subrayó que ciudades como San Pedro Sula enfrentan una exposición constante a distintos tipos de violencia, tanto en el ámbito familiar como en contextos vinculados al crimen organizado.
Ayestas confirmó que la cifra actual de feminicidios asciende a 36 casos a nivel nacional y explicó que muchas víctimas son jóvenes. Añadió que varios de estos crímenes han sido precedidos por reportes de desaparición.
La experta insistió en que la prevención debe ser una responsabilidad compartida entre familia, sociedad e instituciones, y que se deben fortalecer procesos de rehabilitación, reinserción social y control del consumo de alcohol y drogas como factores asociados a la violencia.
En la zona norte, particularmente en San Pedro Sula, las autoridades reconocen que el aumento de denuncias puede interpretarse también como un avance en la cultura de denuncia, aunque la problemática estructural persiste.
Representantes de la Policía Nacional y organizaciones de derechos humanos coinciden en que la solución va más allá de operativos y detenciones; requiere cambios estructurales, aplicación efectiva de la ley y políticas preventivas sostenidas para reducir la violencia contra la mujer en San Pedro Sula y en todo el país.