San Pedro Sula, Honduras. Los estudiantes que no logren aprobar sus asignaturas durante el año lectivo 2026 tendrán una única oportunidad de recuperación en noviembre, según la disposición de la Secretaría de Educación, que deja atrás los procesos adicionales permitidos en años anteriores.
La medida ocurre en un contexto de preocupación por el rendimiento académico. En el departamento de Cortés, entre el 35% y 38% de los estudiantes presenta algún nivel de reprobación, con mayor incidencia a partir de noveno grado y en los niveles superiores.
De acuerdo con las autoridades educativas, las asignaturas que concentran la mayor cantidad de alumnos aplazados son Matemáticas, Química, Estadística y Física elemental, principalmente aquellas relacionadas con el manejo de números y cálculos.
El director departamental de Educación de Cortés, Rafael Rodríguez, hizo un llamado a estudiantes, docentes y padres de familia para asumir con mayor responsabilidad el proceso académico y evitar que los alumnos dependan de varias oportunidades de recuperación para aprobar el año.
“Sobre todo, el llamado no debería ser solo a los docentes, sino a los padres de familia y a los alumnos, para que puedan mejorar en cuanto al rendimiento académico”, manifestó Rodríguez.
El funcionario señaló que los índices de reprobación aumentan especialmente desde noveno grado. Sin embargo, aclaró que el problema no se presenta de la misma manera en todas las asignaturas.
“Son aquellas exclusivamente donde se dan números, como Matemáticas, Estadística, Física elemental y Química, esas clases son las que tienen un poquito más de reprobación. De ahí, las demás asignaturas no”, explicó.
Aunque el sector magisterial considera positiva la búsqueda de mecanismos para mejorar el rendimiento académico, cuestiona que la disposición se haya anunciado cuando el año escolar está avanzado.
Los docentes advierten que algunos estudiantes acumulan cinco, seis o hasta siete asignaturas reprobadas, por lo que una sola oportunidad de recuperación podría incrementar la presión sobre alumnos y maestros y elevar la cantidad de estudiantes que no logren avanzar al siguiente año.
Carlos Mata, dirigente magisterial, señaló que los docentes deberán cumplir con los procesos establecidos por las autoridades, pero advirtió sobre las dificultades que podría generar la medida.
“A nosotros los docentes nuestras autoridades nos van a exigir que hagamos lo que tenemos que hacer cada año, los mismos exámenes, la misma forma. Lo que pasa es que el alumno ahora va a estar en forma de ‘no puedo hacerlo’”, manifestó.
Según Mata, esto podría traducirse en un incremento de la reprobación estudiantil durante el próximo año y afectar los indicadores educativos que busca mejorar el Gobierno.
El dirigente aclaró que el sector no se opone necesariamente a la iniciativa, sino a la forma y el momento en que se implementa.
“No es mala la iniciativa, la aplicación de la iniciativa es lo que no estamos de acuerdo. Es una forma demasiado tardada para poder aplicar algo que se debió haber aplicado o consensuado desde principios de año”, cuestionó.
La decisión de limitar a una sola recuperación ocurre después del fuerte incremento registrado en la reprobación durante 2025.
Ese año, 129,290 estudiantes reprobaron y tuvieron que someterse a procesos de recuperación, cifra que representó un aumento de casi 49% en comparación con 2024.
Para las autoridades educativas, el desafío ahora es mejorar el rendimiento durante el año lectivo y evitar que los estudiantes lleguen al cierre del período con varias asignaturas pendientes.