La construcción del túnel en el sector de Río Blanco ya comenzó y se perfila como una de las principales obras de infraestructura vial para reducir el congestionamiento en San Pedro Sula en el bulevar hacia Armenta.
El proyecto, que tendrá un costo de L33,432,463.07, según la adjudicación realizada por la Municipalidad de San Pedro Sula, busca agilizar la circulación de más de 18,000 conductores que diariamente utilizan este corredor.
La obra permitirá que los vehículos procedentes del sector de la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) crucen por debajo del puente de Río Blanco y se incorporen de manera más fluida al bulevar del norte, en el carril hacia Puerto Cortés, disminuyendo los tiempos de espera en uno de los puntos con mayor carga vehicular de la ciudad.
El túnel forma parte del plan municipal de infraestructura vial para crear nuevas vías de alivio y mejorar la movilidad urbana, junto con otros proyectos como las cajas puente de la 31 calle, en la colonia Valle de Sula, y del barrio Cabañas.
Aunque respaldó el nuevo proyecto vial, el ingeniero civil Osmín Bautista, exvicealcande de la ciudad y el pionero en los pasos bajo puentes en San Pedro Sula, considera que el diseño aún requiere algunos ajustes para garantizar que la obra cumpla su objetivo.
"Aplaudo la iniciativa que ha tenido la municipalidad, pero cuando conocí el proyecto le hice unas pequeñas observaciones", expresó a LA PRENSA el ingeniero.
Entre las recomendaciones planteadas por Bautista, se encuentra el desplazamiento de aproximadamente 20 centímetros del bordillo que orientará el flujo vehicular a la salida del túnel, con el propósito de facilitar una incorporación más segura y expedita hacia el bulevar del norte.
Asimismo, Bautista señaló que el proyecto debe resolver dos giros a la izquierda que podrían convertirse en nuevos puntos de conflicto una vez la obra entre en funcionamiento.
Uno corresponde a los vehículos que circulan por el bulevar del norte con destino a la UTH, es decir, los que vienen desde el centro de la ciudad hacia la universidad y doblan por la zona donde están los lavacarros; y el otro a los conductores que salen del túnel y buscan incorporarse hacia el segundo anillo.
Bautista advirtió que, si esos movimientos no son resueltos mediante adecuaciones al diseño, el congestionamiento que actualmente se registra sobre el puente podría trasladarse al interior del túnel.
"Si no se resuelven esos dos giros a la izquierda, el problema que hoy está en la superficie se trasladará al túnel. Bastará que un vehículo espere para girar y detendrá la circulación de todos los que vienen detrás", explicó.
Bautista estimó que la mayoría de los vehículos que utilizarán el túnel se dirigirán hacia el norte, por lo que considera indispensable garantizar un flujo continuo para evitar nuevas filas de espera.
Finalmente, expresó su confianza en que las observaciones técnicas sean tomadas en cuenta antes del inicio de la construcción. "Si resuelven esos puntos, será un espectacular túnel; de lo contrario, puede convertirse en un dolor de cabeza para todos los sampedranos", concluyó.
LA PRENSA consultó al director de Infraestructura de la Municipalidad de San Pedro Sula sobre las recomendaciones realizadas por exvicealcalde al proyecto del túnel de Río Blanco, sin embargo, el funcionario indicó: "No estoy autorizado para brindar información sobre ese proyecto", por lo que no se obtuvo una postura oficial sobre las observaciones al diseño.