SAN PEDRO SULA. Los conductores que reciben una infracción de tránsito deben cancelar la sanción para evitar consecuencias posteriores, entre ellas el decomiso del vehículo, advirtió el subcomisionado Jairo Ramos, jefe de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).
El subcomicionado regional de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) Jairo Ramos explicó que cuando un conductor es requerido y sancionado por incumplir la Ley de Tránsito, recibe una hoja de infracción en la que se detalla su información personal, los datos del vehículo, el lugar donde ocurrió la falta y el artículo y numeral de la normativa infringida.
Las infracciones pueden corresponder a faltas leves, graves o muy graves, de acuerdo con la disposición de la Ley de Tránsito aplicada por los agentes durante el procedimiento.
Una vez extendida la infracción, al conductor se le retiene el permiso de conducir, si lo posee. En caso de no contar con este documento, la sanción se registra utilizando su número de identidad.
Para realizar el pago, los conductores deben acudir a las instalaciones de la DNVT ubicadas en la colonia Municipal, donde funciona una agencia de Banco Atlántida.
El funcionario detalló que el monto a cancelar dependerá de la infracción cometida. Entre los valores mencionados se encuentran sanciones de 300, 400 y 600 lempiras.
Después de realizar el pago, el conductor debe dirigirse al departamento de infracciones, ubicado junto al banco, y presentar el comprobante ante el agente que se encuentre de turno.
“Una vez cancelada, ahí mismo tenemos a la par del banco el departamento de infracciones, se lo entrega al policía que esté en turno ahí, busca la licencia física y se la devuelve. Ahí de esa manera finaliza la transacción”, explicó Ramos a Diario La Prensa.
En el caso de los conductores cuyo permiso haya sido suspendido por manejar bajo los efectos del alcohol o por acumular tres faltas en un corto período, el sistema bloquea el documento.
Ante esta situación, el conductor debe esperar a que concluya el período de suspensión establecido para posteriormente presentarse al departamento de infracciones y retirar su licencia física.
Ramos señaló que actualmente más de 100,000 conductores a nivel nacional circulan con multas pendientes de pago, según los registros de la oficina telemática.
Advirtió que quienes mantienen estas sanciones pendientes no están autorizados para conducir y podrían enfrentar medidas durante los operativos de control.
“En primer lugar, en el terreno, lo que va a conllevar es que el vehículo va a ser decomisado”, afirmó el director Ramos.
Como ejemplo, informó que durante el fin de semana fueron decomisados cuatro vehículos cuyos propietarios no se encontraban al día con sus obligaciones y tampoco tenían banca en línea para realizar el pago en ese momento.
Además del decomiso, las multas pendientes pueden generar bloqueos en determinados servicios policiales. El funcionario llamó a los conductores a no considerar las multas como una simple sanción económica, sino como una medida para promover una conducción responsable y mantener un buen récord de manejo.