Valle de Sula, epicentro de las pérdidas energéticas: circuitos desperdician millones

14 de los 20 circuitos con mayores pérdidas económicas se encuentran en el valle de Sula. En conjunto, acumularon 2,090 millones de lempiras en el primer semestre de 2026

Valle de Sula, epicentro de las pérdidas energéticas: circuitos desperdician millones
San Pedro Sula, Honduras

Cuando la energía se pierde, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) no recupera lo que le costó producirla o comprarla.

La Secretaría de Energía advierte que las pérdidas golpean las finanzas de las empresas distribuidoras. El Plan Indicativo de Expansión de la Generación 2026–2035, de la Secretaría de Energía, lo reconoce en sus cálculos. El documento trata las pérdidas de distribución como energía que realmente hay que suministrar aunque no se facture, es decir, electricidad que el sistema produce o compra y que después no cobra.

Para quienes están al final de la línea, el costo no llega como una cifra, sino como una interrupción. Una empresaria avícola de la zona norte entrevistada por LA PRENSA Premium cuenta que los apagones anunciados como mantenimiento no resuelven nada. Y cuando la luz vuelve, no siempre vuelve bien. “Los voltajes están muy bajos. Nuestros equipos no cuentan con una calidad de energía para poder trabajar como empresa productora”, afirmó.

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Los equipos, explicó, “corren el riesgo de que se dañen”, lo que obliga a hacer mantenimiento dentro de la empresa, y el combustible encarece lo que vende. “Los presupuestos se disparan”, dijo.

Los reportes también relacionan, en cierta medida, los circuitos con mayores pérdidas energéticas con las zonas que más sufren interrupciones.

Para el valle de Sula, este vínculo es preocupante: de los 20 circuitos con mayores pérdidas de Honduras, 14 están en esta región, según un análisis a estimaciones de Potencia Honduras, una plataforma de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

Por eso, para los expertos, se vuelve clave intervenir en estos puntos como primeros pasos en el plan para recuperar el subsector de energía eléctrica.

Interrupciones

Según el Informe Estadístico Anual del Subsector Eléctrico Nacional 2025, de la Secretaría de Energía, el país dejó de suministrar 85,226.86 megavatios-hora (MWh), unos 85 millones de kWh, por cortes de mantenimiento, fallas, reducción de carga y aperturas manuales o automáticas.

El mantenimiento explica el 24.85% de esa energía y las fallas el 27.53%, algo más de la mitad entre las dos. Son mediciones distintas, pero la energía que Cortés perdió en seis meses, 669 millones de kWh, es casi ocho veces la que el país dejó de suministrar por cortes en todo 2025.

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Aunque los datos miden energía perdida y no interrupciones —no demuestran que las pérdidas provocan siempre los apagones— Edgar Aguilar, experto de energía de ASJ, señala que hay un patrón vinculante.

“Los circuitos grandes, largos y sobrecargados con mal servicio también tienen altas pérdidas”, dijo, y los que superan el 40% de pérdidas “también son los circuitos donde hay más apagones, más horas sin servicio al año”.

Como ejemplo citó uno en Juticalpa, Olancho, de 180 kilómetros y 35,000 clientes, con casi 250 horas sin servicio al año y pérdidas cercanas al 50%. Para él, eso abre una oportunidad. “Atender la problemática de pérdidas también puede ir de la mano con una estrategia para mejorar la calidad del servicio”, afirmó.

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Entre enero y junio de 2026, el circuito NCO32L64, de la subestación de Naco, encabezó el listado con pérdidas estimadas en 259 millones de lempiras.

Le siguen los circuitos VNU32L91, de Villanueva, y MAS32L52, de Masca, con pérdidas de 187 millones y 169 millones de lempiras, respectivamente.

En cuarto lugar figura el circuito VNU32L93, también de Villanueva, con 167 millones de lempiras, mientras que el quinto puesto corresponde al PAV32L68, de la subestación de Pavana. Cuatro de estos cinco circuitos se localizan en el valle de Sula, lo que evidencia la concentración territorial de las pérdidas.

La tendencia se mantiene al ampliar el análisis: 14 de los 20 circuitos con mayores pérdidas económicas se encuentran en el valle. En conjunto, acumularon 2,090 millones de lempiras durante el primer semestre de 2026, equivalentes al 24% de las pérdidas totales registradas en el país en ese período.

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Estrategia y soluciones para la Enee

La Secretaría de Energía explicó que la reforma de 2022 facultó a la Junta Directiva y a la Gerencia de la Enee para aprobar un Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas, con autonomía administrativa, presupuestaria y financiera. La misma dependencia reporta que en los últimos tres años hay una tendencia a la baja y que 2025 cerró con 33.89% de pérdidas en la distribución.

Sin embargo, Aguilar lee esos resultados de otra manera. Según dijo, el programa costó L12,800 millones en cuatro años, tenía la meta de llegar a 5% y las pérdidas se quedaron en torno a 34%. “No disminuyeron con el Programa Nacional de Reducción de Pérdidas, aunque se invirtieron millones”, afirmó.

En su opinión, el programa “se cerró sin tener una estrategia, un plan y operatividad lista para seguir con la reducción de pérdidas”. Y recordó que el indicador es además un compromiso del país con el Fondo Monetario Internacional.

En Cortés, el primer semestre de 2026 cerró 1.5 puntos por encima de 2025, en 39.6% frente a 38.1%. Son solo seis meses, pero marcan la dirección.

2,090

millones

de lempiras en pérdidas energéticas reportaron 14 de municipios del valle de Sula que integran la lista de los 20 más afectados

Sobre la nueva ley de energía, Aguilar explicó que manda a regularizar a los usuarios, da un período de gracia de tres meses y luego ordena que caiga “el peso de la ley”. Aun así, la considera limitada, porque el fondo del asunto, dijo, es la operación de la Enee. Y reclamó resultados. “Van 10 meses y no vemos acciones”, afirmó.

José Arriaga Yacamán, exgerente de la Enee, coincide en que la norma no alcanza. “La nueva ley por sí sola no resolverá el problema de pérdidas eléctricas”, dijo. “Es un primer paso, pero se requieren acciones concretas y contundentes de la Enee para reducir pérdidas eléctricas.”

Prioridades para el Gobierno

Arriaga, además, pidió ordenar la casa por dentro, con estabilidad del personal, meritocracia, transparencia y rendición de cuentas.

Para decidir dónde actuar primero, Arriaga propone una regla de economía básica. Con recursos escasos, dijo, conviene mirar cuánta factura se puede recuperar y no solo el porcentaje.

“Mejor recuperar la facturación de 500,000 kilovatios hora en un circuito que tiene 20% de pérdidas, que recuperar 50,000 kWh en un circuito que tiene 45% de pérdidas”, ejemplificó.

Su orden de prioridades empieza por el hurto, sigue con las pérdidas técnicas, que exigen inversión en la red, y termina con las fallas administrativas, desde atender las solicitudes de servicio hasta cobrar a tiempo.

Aguilar coincide en el criterio y propone empezar por los clientes más grandes. “Al llegar a ellos más se va a recuperar más rápido”, dijo. Añadió una condición para los hogares que de verdad no pueden pagar, y es que el apoyo salga del presupuesto del Estado y no de las pérdidas de la empresa.

De lo contrario, advirtió, se mantiene lo que llamó “un subsidio opaco”. “Son unos pocos los que se benefician al final con este panorama opaco del robo de energía, y por eso es que debe cambiar”, concluyó.

Las cifras no señalan culpables ni separan el robo de las fallas de la red o de los errores de facturación. Lo que sí muestran es dónde se concentra el dinero, y que en Cortés lo hace en pocos circuitos.

Para la empresaria avícola, esa discusión no es estadística. Es el combustible que paga además de la factura y el generador que vuelve a encender cuando la red falla. “No se aguanta esta situación, no podemos continuar en esta situación”, dijo, “porque es difícil poder trabajar días enteros con una energía de mala calidad”.

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Karol Pavón
Karol Pavón
karol.pavon@laprensa.hn

Periodista de investigación con experiencia en temas de alto impacto. Máster en Márketing Estratégico, formación en análisis de datos, verificación, SEO y estrategias digitales.