Ley de Justicia Energética ya fue sancionada: ¿qué cambia ahora en la Enee?
La Ley de Justicia Energética, aprobada el 31 de agosto y sancionada el 29 de septiembre, reforma la estructura de la Enee, congela temporalmente las tarifas y establece nuevas reglas para el sector eléctrico. Ahora comienza su aplicación
- Actualizado: 30 de septiembre de 2026 a las 13:22 -
Una ley aprobada con 78 votos: La Ley de Justicia Energética fue aprobada la noche del 31 de agosto de 2026 con 78 votos. El respaldo provino de las cinco bancadas representadas en el Congreso Nacional: 49 votos del Partido Nacional, 25 del Partido Liberal, dos de Libre, uno del Pinu y uno de la Democracia Cristiana.
La sanción abre una nueva etapa: Casi un mes después de su aprobación en el Congreso Nacional, la Ley de Justicia Energética fue sancionada el 29 de septiembre por el presidente Nasry Asfura. El paso siguiente será su publicación en el diario oficial La Gaceta, momento a partir del cual entrarán en vigencia sus disposiciones.
Tarifas congeladas por seis meses: Uno de los cambios de efecto más inmediato será el congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses a partir de la entrada en vigencia de la ley. Durante ese período no podrán aplicarse incrementos sobre la tarifa existente al momento de publicarse el decreto en La Gaceta.
El congelamiento puede extenderse: La normativa contempla que el período de congelamiento de las tarifas eléctricas pueda ampliarse por otros seis meses. La extensión deberá ser determinada por el Congreso Nacional, lo que permitiría mantener sin aumentos el precio de la energía durante un período máximo de un año.
La Enee seguirá siendo estatal: La Ley de Justicia Energética no privatiza la Enee. La empresa continuará bajo propiedad estatal, aunque deberá experimentar una profunda reorganización administrativa, financiera y operativa. El nuevo modelo establece una empresa matriz desde la cual se controlarán las distintas áreas del sistema eléctrico.
Tres actividades quedarán separadas: La reforma ordena separar jurídica, administrativa, financiera, operativa y contablemente las actividades de generación, transmisión y distribución de energía. Actualmente estas funciones forman parte de la misma estructura de la Enee, por lo que su separación será uno de los principales retos de implementación.
Se crearán tres empresas subsidiarias: Para ejecutar la nueva estructura serán constituidas tres sociedades subsidiarias: una dedicada a generación de energía, otra responsable de la transmisión y una tercera encargada de la distribución. Cada una deberá operar con estructuras administrativas, financieras y contables diferenciadas.
La Enee Matriz controlará las empresas: Las acciones de las tres nuevas sociedades permanecerán bajo control de la Enee Matriz, que conservará el 100% de su propiedad. Con ello, la legislación establece que la separación de actividades no significa que generación, transmisión o distribución pasarán automáticamente a manos privadas.
Los activos seguirán siendo públicos: Centrales hidroeléctricas, líneas de transmisión, subestaciones, terrenos y otros activos estratégicos continuarán bajo propiedad de la Enee Matriz. Las nuevas empresas podrán utilizar o administrar estos bienes mediante los mecanismos establecidos, pero su creación no supone la venta de la infraestructura estatal.
Hay límites para vender activos: La normativa establece restricciones para vender, ceder, transferir o gravar activos y participaciones de las empresas creadas bajo el nuevo modelo. El objetivo es mantener el control estatal sobre la infraestructura estratégica del sistema eléctrico y evitar transferencias sin los procedimientos establecidos por la ley.
La deuda sigue siendo uno de los retos: La reorganización ocurre en medio de una compleja situación financiera de la Enee. La estatal arrastra obligaciones millonarias y deberá avanzar en procesos de saneamiento financiero. La ley también contempla la elaboración de información y planes que permitan ordenar compromisos y mejorar el manejo de sus cuentas.
Más controles contra el hurto de energía: La Ley de Justicia Energética incorpora mecanismos para fortalecer el combate al hurto de electricidad y las conexiones ilegales. La normativa busca diferenciar a los usuarios que tienen una mora regular de aquellos casos donde existe manipulación de medidores, fraude o consumo mediante conexiones no autorizadas.
Pérdidas de hasta L1,500 millones al mes: Uno de los principales problemas que deberá enfrentar el nuevo modelo son las pérdidas de energía. La Enee ha venido perdiendo entre L1,300 millones y L1,500 millones mensuales debido a pérdidas técnicas y no técnicas, una situación que durante años ha debilitado sus finanzas y elevado sus necesidades de recursos.
Condonación para algunos usuarios: La normativa contempla una condonación por una sola vez para personas naturales con servicio residencial y un consumo promedio de hasta 250 kilovatios hora mensuales. El beneficio podrá incluir saldos pendientes, intereses, multas y recargos, siempre que los usuarios cumplan las condiciones establecidas en la ley.
Conexiones irregulares podrán normalizarse: La ley también abre mecanismos para que usuarios con conexiones irregulares puedan normalizar su situación. El propósito es incorporar nuevamente al sistema formal a personas que actualmente reciben electricidad fuera de los mecanismos regulares de medición, facturación y cobro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.
El sistema apostará por medidores inteligentes: Otro de los componentes de la reforma es avanzar hacia sistemas de medición inteligente y telemedición. Estas tecnologías permitirían conocer con mayor precisión el consumo, detectar irregularidades con mayor rapidez y facilitar el control de pérdidas, uno de los problemas históricos de la distribución eléctrica.
Cambian las reglas para comprar energía: La legislación apuesta por utilizar procesos competitivos para contratar energía y potencia. Licitaciones y subastas deberán convertirse en mecanismos relevantes para incorporar nueva generación, en lugar de recurrir de manera ordinaria a contrataciones directas que comprometan recursos públicos durante largos períodos.
Habrá controles sobre contratos largos: Los contratos que comprometan al Estado durante períodos que trasciendan una administración deberán cumplir controles adicionales establecidos por la normativa. La intención es evitar que decisiones de largo plazo en generación, suministro u otros servicios se adopten sin procesos de competencia y revisión institucional.
La generación solar gana espacio: La reforma también incorpora disposiciones relacionadas con generación distribuida, sistemas solares, almacenamiento de energía y compensación de excedentes. Esto permitirá desarrollar reglas para usuarios que generan parte de la electricidad que consumen y eventualmente entregan energía sobrante a la red nacional.
El verdadero reto comienza ahora: La sanción y publicación de la ley representan apenas el inicio. Después vendrán la creación de las subsidiarias, separación de funciones, organización de personal y cuentas, reducción de pérdidas y saneamiento financiero. El desafío será comprobar si el nuevo modelo logra mejorar la estabilidad y sostenibilidad del sistema eléctrico.