Moscú. Rusia aseguró hoy que confía en el que las exportaciones de su diésel estabilicen los mercados, pero advirtió deque la clave para la solución de los problemas energéticos en el mundo es el pronto arreglo del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
"Confiamos en que los suministros de diésel de Rusia puedan tranquilizar los mercados de combustible, estabilizarlos. Esto, sin lugar a dudas, beneficiará no sólo a EE.UU., sino a todo el mundo", dijo Gueorgui Borisenko, viceministro de Exteriores ruso, a la prensa local.
Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y EE.UU., Donald Trump, acordaron el pasado viernes la reanudación de los suministros de diésel ruso, sancionado desde abril de 2022, al mercado estadounidense y mundial, decisión muy criticada por Ucrania y la Unión Europea.
Con todo, el diplomático ruso subrayó que "la clave de la total normalización de la situación en ese mercado es la urgente estabilización en torno al Golfo Pérsico y la superación del conflicto en Irán. Esperemos que el conflicto en Irán sea pronto superado".
"Las estadísticas nos dicen que gran parte del diésel provenía de los países del Golfo Pérsico antes de que el estrecho de Ormuz fuera cerrado como consecuencia de la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán".
Según los expertos ucranianos, Trump quiere utilizar al líder ucraniano, Volodímir Zelenski, como 'chivo expiatorio' de cara a las elecciones del 3 de noviembre, aunque son muchos los analistas, incluido los rusos, que consideran que el auténtico causante del alza de los precios del combustible a nivel mundial es la guerra en Irán.
Por eso, el presidente estadounidense presionó a Zelenski para que suspendiera sus ataques contra las refinerías rusas, aduciendo que esos bombardeos también perjudicaban a los consumidores estadounidenses.
Aunque Zelenski pidió a cambio una tregua energética, mostró este lunes su disposición a suspender los ataques después del anuncio en las redes sociales de Trump, que Moscú, como en anteriores ocasiones, ignoró totalmente.
A su vez, expertos rusos consultados por la prensa local consideran que el acuerdo de suministro de diésel ruso anunciado el viernes por Trump tras una conversación telefónica con Putin, en realidad, sólo beneficia política y económicamente a Moscú, ya que es una gota en el océano de las necesidades de los estadounidenses y también tendrá un impacto menor en los mercados internacionales.