Honduras
Acceso con registro
La necesidad de obtener dinero rápido y fácil está llevando a muchos hondureños a caer en estafas. Ante esta situación, economistas recomiendan invertir en opciones más seguras y reguladas por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS).
Asimismo, los especialistas advierten que muchas de estas estafas se difunden a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde se promocionan supuestas oportunidades de inversión con altos rendimientos en poco tiempo.
Ante este panorama, recomiendan a la población verificar que las entidades estén debidamente registradas y supervisadas por la CNBS, así como desconfiar de ofertas que prometen ganancias inmediatas sin riesgo.
Las personas caen en estafas piramidales principalmente por una combinación de factores psicológicos, económicos y la sofisticación de los engaños modernos. Los estafadores ofrecen rentabilidades extremadamente altas, muy por encima de lo que ofrece cualquier mercado financiero regulado, presentándolas como un “negocio fácil”.
Alejandra Mejía, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Choloma (CCICH), explicó que, en contextos de crisis como el que enfrenta el municipio, caracterizado por bajos salarios y dependencia de remesas, la desesperación por obtener ingresos adicionales puede nublar el juicio crítico de las personas y hacerlas más vulnerables a estafas piramidales.
El cierre de más de 200 maquilas ha derivado en un aumento del desempleo. Además, el flujo mensual de remesas incentiva a parte de la población a invertir sin verificar si se trata de un engaño que promete retornos rápidos de inversión.
“Caen por la desesperación y por la falta de mecanismos de inversión no tradicionales y de alto rendimiento, personas que quieren invertir sus ahorros, pero no saben en qué”, señaló Mejía.
En Honduras operan tanto instituciones financieras reguladas como no reguladas. Dentro del grupo de las reguladas se incluyen aquellas bajo la supervisión directa de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), así como las cooperativas de ahorro y crédito, supervisadas por el Consejo Nacional Supervisor de Cooperativas (Consucoop).
De acuerdo con el Artículo N.º 3 de la Ley del Sistema Financiero de Honduras, las instituciones autorizadas para realizar intermediación financiera son bancos públicos o privados, asociaciones de ahorro y préstamo, sociedades financieras y cualquier otra entidad dedicada a las actividades contempladas en dicha ley, siempre que cuente con la autorización previa de la CNBS.
Alberto Benítez, presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), capítulo noroccidental, manifestó que, ante el fraude de los esquemas de inversión piramidal, el movimiento cooperativo debe impulsar una amplia campaña de educación financiera dirigida a la población.
“Resaltar que las cooperativas de ahorro y crédito son instituciones legalmente autorizadas con fondos de seguro a los depósitos. Las personas que se afilian se vuelven automáticamente socios, ganan intereses por depósitos de aportaciones, por fondos retirables o en plazo fijo; estos siempre reciben mejores intereses”.
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Benítez agregó que ser parte de una cooperativa garantiza a las personas el acceso a préstamos con tasas de interés favorables y, además, a excedentes o ganancias que se distribuyen al final del año entre los afiliados.
El Consejo Nacional Supervisor de Cooperativas (CONSUCOOP) reporta a la CNBS un total de 89 cooperativas de ahorro y crédito bajo supervisión en el país.
Rafael Delgado, economista, señaló que la situación económica en Honduras, marcada por bajos ingresos y el alto costo de los bienes y servicios, mantiene a la población en una constante búsqueda de ingresos adicionales.
“Realmente no hay ninguna inversión segura; cualquier tipo de inversión implica un riesgo. Hay inversiones de mediano y alto riesgo; sin embargo, existen inversiones especulativas, e incluso ilegales, que resultan ser estafas”.
Delgado recomendó que, en el caso de contar con ahorros o ingresos provenientes de remesas, lo más conveniente es emprender un negocio propio, preferiblemente pequeño. No obstante, enfatizó que antes se debe realizar un estudio de mercado y un plan de negocio que contemple ingresos y egresos. “En todo emprendimiento hay un proceso de preparación que implica conocer el mercado”, sostuvo.
Los economistas enfatizan que promover la educación financiera es fundamental para el desarrollo económico y social, y que su fortalecimiento requiere estrategias estructuradas, sostenibles y adaptadas a las necesidades de la población hondureña.
Amparo Canales, expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), indicó que los ciudadanos pueden optar por depósitos a plazo fijo en bancos regulados por la CNBS, cuya rentabilidad oscila entre el 4% y el 7%.
También recomendó afiliarse a una cooperativa, ya que, a diferencia de los bancos, que son empresas con fines de lucro propiedad de accionistas, las cooperativas son entidades sin fines de lucro propiedad de sus asociados.
Estas reinvierten sus excedentes para ofrecer mejores tasas, mientras que los bancos buscan maximizar ganancias para sus propietarios. “Los intereses son competitivos y los programas de ahorro son solidarios; lo importante es asegurarse de que la institución tenga respaldo y ofrezca bajo riesgo”, indicó Canales.
Asimismo, existen microfinancieras reguladas que ofrecen servicios como préstamos, ahorros, seguros y transferencias, diseñados para personas de bajos ingresos, emprendedores o pequeñas empresas que no tienen acceso a la banca tradicional.
Su objetivo es fomentar la inclusión financiera y la autosuficiencia. En este sentido, se recomienda verificar ante la CNBS que la institución esté debidamente regulada.
El Reporte de Inclusión Financiera 2025 de la CNBS registra 85 instituciones financieras supervisadas en Honduras.