Nueve días después de la masacre registrada en la comunidad agrícola de Rigores, en Trujillo, departamento de Colón, Medicina Forense recibió autorización judicial para exhumar los cuerpos de las 20 víctimas.
La orden fue emitida por el Juzgado de Letras Penal de Trujillo y notificada al Ministerio Público (MP) para incorporarla al proceso investigativo del caso.
Los trabajos en el cementerio local comenzarán el próximo lunes 1 de junio. El procedimiento consistirá en la exhumación de los restos para practicar las autopsias en el lugar. Posteriormente, las muestras recolectadas serán trasladadas a los laboratorios criminalísticos de Medicina Forense, donde se determinarán científicamente las causas y formas de muerte.
Los resultados serán integrados en un informe técnico que será remitido a la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida.
Durante el primer día se priorizará la exhumación de tres de los 20 cuerpos, considerados clave para el avance de las investigaciones.
Para este procedimiento participará un equipo multidisciplinario integrado por peritos forenses procedentes de Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba y el departamento de Yoro.
Las víctimas fueron identificadas como José Ramón Argueta Ventura, Gerson Adonay Ramos Paz, Edgar Francisco Hernández Díaz, Santos Trinidad Díaz Suchite, Elder Obeniel Esquivel García y Martín Ramos Mendoza.
También los hermanos Wilmer Vidal Suchite García y Elmer Marín Suchite García; Kelvin Gustavo Cárcamo Canán, Christian Eduardo Galdámez Núñez, Carlos Joel Milla Pineda, Santos Augusto Zelaya Martínez y José Eduardo Miranda Matute.
Asimismo, las hermanas Mirza Yackelin Rodríguez Perdomo, Miriam Janeth Rodríguez Dubón y María Linda Rodríguez Dubón; además de Hilario Cardona Murillo, Edilson Oquelí Gómez Euceda, José Luis Mendoza Rivas y Juan Ángel Ayala.
Un grupo de 20 campesinos fue acribillado mientras se encontraba en una iglesia improvisada que ellos mismos habían construido dentro de la finca Paso Aguán. Las víctimas fueron sorprendidas por hombres armados mientras se congregaban en el recinto religioso.
Hasta el momento, las autoridades no tienen pistas sobre los responsables del asesinato múltiple, que cuenta entre las victimas a tres menores de entre 14 y 16 años, y tres mujeres que eran hermanas.