Con el objetivo de fortalecer la estrategia de seguridad en la comunidad de Rigores, Trujillo, Colón, zona de la masacre que cobró la vida de 20personas el pasado jueves 21 de mayo, el viceministro de Seguridad, Rommel Martínez, inspeccionó este lunes el edificio donde funcionaba el hotel “Family”, ubicado en la comunidad de Ilanga, sector margen izquierda de Trujillo.
El inmueble, que actualmente se encuentra incautado, está siendo evaluado por las autoridades estatales para convertirse en el posible alojamiento de un fuerte contingente de agentes policiales que llegó al sector con el fin de dar con los responsables de la muerte múltiple.
Este pelotón llegó el pasado viernes para brindar apoyo directo a las operaciones de la Unidad Metropolitana de Prevención 19 (Umep-19). Durante su recorrido, el funcionario de seguridad se dirigió a la comunidad a través de los medios de comunicación, para enviar un mensaje de tranquilidad ante la situación delictiva de la región, pidiendo un margen de confianza para las investigaciones en curso.
Equipos especializados
"Les garantizo que el Estado les dará una respuesta. Aunque la investigación requiere de un espacio de temporalidad, tenemos equipos que trabajan casos de alto impacto y también especialistas; por eso la respuesta será satisfactoria. Se acordarán de estas palabras", afirmó el General Martínez.
El uso de bienes incautados busca optimizar los recursos del Estado para dar respuesta logística inmediata a las fuerzas del orden. El reforzamiento de la Umep-19 no solo contará con personal preventivo, sino también con especialistas en investigación criminal para desarticular estructuras de alto impacto.
La intervención en el sector de la margen izquierda de Trujillo responde a una demanda ciudadana por mayor presencia policial en la zona, debido a los casos de violencia en la zona
Principal hipótesis de la masacre
De acuerdo a las primeras indagaciones de la policía de investigación, una cruenta disputa territorial por el control de fincas de palma africana usurpadas es el principal móvil detrás de la masacre que cobró la vida de 20 personas en Rigores.
Por su parte, Gerzon Velásquez, secretario de Seguridad fue contundente al señalar que, "el trasfondo de la violencia es una disputa a muerte entre estructuras criminales".
"Estas bandas", según detalló el funcionario policial, "se pelean el control territorial para continuar lucrándose ilegalmente con la cosecha de las fincas de palma que se encuentran invadidas en la zona".