La falta de planificación en la llamada “ciudad de los emprendedores” queda en evidencia cada día más, igual que el rezago en cuanto a obras de infraestructura.
La capital industrial cuenta con un Plan Maestro de Desarrollo Municipal, el más completo del país, pero las autoridades lo mantienen engavetado, según han denunciado en reiteradas ocasiones los miembros de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico) y también miembros del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras.
Los bulevares colapsan a toda hora y los sampedranos utilizan las redes sociales para desahogarse y exigir a las autoridades buscar soluciones de verdad, no a medias.
Con la construcción de intercambiadores, interconectores, puentes a desnivel y pasos peatonales, la ciudad experimentó un impulso significativo. Sin embargo, actualmente enfrenta un rezago, evidenciado en que las obras en ejecución se limitan a un puente, vados donados, cajas puente y pavimentaciones en zonas donde no siempre son prioritarias.
Ese congestionamiento en los bulevares se traslada ya a vías internas de la ciudad, sobre todo donde hay desarrollos importantes como plazas, torres y centros comerciales.
A esto se suma la improvisación en decisiones recientes de la Corporación Municipal relacionadas con ese desarrollo vertical y las medidas de mitigación de impacto vial que la municipalidad debe exigir a los desarrolladores, a fin de evitar problemas futuros en vialidad y servicios públicos.
La demanda de servicios, estacionamientos y soluciones viales aumenta con la construcción de torres y centros comerciales. Ante este crecimiento, la municipalidad está obligada a contar con un plan integral para responder a estas necesidades.
Esas soluciones deben analizarse antes de ser aprobadas, exigir su construcción antes o de manera simultánea con los proyectos para no estar haciendo modificaciones que despierten dudas entre la población.
Proyectos de mitigación
En marzo de 2025, la Corporación Municipal aprobó los primeros proyectos de mitigación de impacto vial que serían implementados por desarrolladores de construcciones verticales.
El dictamen de la comisión de urbanismo en su momento establece que el procedimiento de mitigación de impacto vial debe realizarse previo a la emisión del permiso de construcción. De lo contrario, se propone que el inversionista firme un acta de compromiso.
La comisión de urbanismo establece que hay dos formas de ejecutar esos proyectos de mitigación: “Mitigación por cuenta propia”, que se realiza a través de la implementación o ejecución de las obras viales que se hagan necesarias por parte del interesado, proporcionalmente al impacto generado por el proyecto según el análisis de impacto vial que se haya efectuado por parte de la unidad de diseño e impacto vial.
La segunda forma de mitigación es a través de la alcaldía, lo que significa que tendría que ser la municipalidad la que ejecute el proyecto con un pago de canon que realice la empresa.
Entre las obras bajo esas modalidades figuraban la construcción y ampliación del puente sobre el río Santa Ana, frente al complejo Torres Panorama y Nuevos Horizontes, así como la ampliación del bulevar Rancho El Coco de dos a cuatro carriles en un segmento específico. El costo aproximado de este proyecto era de 40 millones de lempiras.
El segundo proyecto contempla una vía en el bordo del canal El Sauce y un paso a desnivel bajo el puente del bulevar del Este. Esta obra estaría a cargo de los propietarios de Towcenter Mall y dos torres residenciales, con Inversiones Aliadas como responsable. En este caso, el centro comercial ya está en funcionamiento y el paso a desnivel construido facilita principalmente el acceso al negocio.
El tercer proyecto consiste en la construcción de un túnel en la intersección de la 23 avenida de Río de Piedras y el bulevar Los Próceres, en las cercanías del restaurante El Portal de las Carnes. En esta zona también se proyecta la construcción de cuatro torres adicionales. Esta obra no ha iniciado.
Dos de las obras permanecen sin avances y las autoridades municipales no han brindado informes al respecto. Por el contrario, han aprobado modificaciones a los proyectos originales presentados por los inversionistas.
Cambios de última hora
En una sesión reciente, se modificó lo acordado el 28 de marzo de 2025. La Comisión Técnica de Urbanismo y Obras Públicas aprobó, en el expediente de Inversiones Nuevos Horizontes S.A. de C.V., el proyecto de mitigación de impacto vial, sujeto a que la documentación sea remitida a la Dirección de Edificaciones y Permisos de Construcción para la emisión del permiso correspondiente.
No obstante, según una moción aprobada, el desarrollador solicitó el 17 de febrero sustituir la ampliación del puente y de la calle Rancho El Coco por la pavimentación de un tramo de red vial desde el puente “Linda Coello” hasta la colonia La Amistad, con una longitud estimada de 639 metros, además de la construcción de un vado por parte de la municipalidad.
Asimismo, en lugar de ampliar el puente, se propuso la construcción de una rotonda con la respectiva ampliación de la vía para mejorar la fluidez vehicular en la salida hacia la calle Rancho El Coco.
Los desarrolladores justifican esta solicitud basados en un análisis de las estructuras existentes del puente y la falta de planos “tal como construido”, lo que, según argumentan, impide su ampliación o modificación.
Aunque la Corporación Municipal de San Pedro Sula había aprobado inicialmente la construcción del puente, la Gerencia de Infraestructura concluyó que la propuesta de sustitución es técnicamente viable de forma condicionada, debido a la falta de información técnica sobre la estructura existente y a la presentación de una alternativa preliminar susceptible de desarrollo posterior.
Lo anterior evidencia que las aprobaciones se realizan sin contar con estudios completos y sin un plan integral para este tipo de proyectos.
Expertos en ingeniería civil señalan a LA PRENSA que la ampliación del puente es necesaria en la zona y que una rotonda sería más estética que funcional, además de implicar costos menores en comparación con los proyectos originales.
En el caso del túnel, tercer proyecto bajo esta modalidad, no se registran avances. Desarrolladores han comenzado a manifestar también inconformidad por la falta de agilidad en los permisos de construcción y denuncian cobros irregulares internos, advirtiendo que presentarán pruebas ante el Ministerio Público.