Los sampedranos continúan protestando por el abandono en sus colonias y por problemas puntuales que, aseguran, han denunciado en reiteradas ocasiones sin obtener respuesta.
Primero lo hicieron los pobladores de las colonias Perfecto Vásquez y Villa Ernestina, debido al mal estado de las calles y a fallas en el sistema de aguas negras.
Luego protestaron los vecinos de la colonia Jardines del Valle por la inseguridad que, según denuncian, se generó tras la apertura de una calle que conecta con el sector donde reside la familia del alcalde Roberto Contreras, a través de uno de los vados recién inaugurados.
Hoy martes, los residentes de la colonia Miguel Ángel Pavón, en el sector sureste de San Pedro Sula, realizaron una protesta por el colapso del alcantarillado sanitario y las condiciones casi inhumanas en que están viviendo.
Iniciaron con una toma en el bulevar de la 33; sin embargo, tras la presencia policial, se trasladaron a la entrada de la colonia Miguel Ángel Pavón, donde quemaron llantas y bloquearon los accesos.
La acción responde a una crisis sanitaria que viven desde hace más de un año y se agudiza día con día.
Deuda y mala recepción de la colonia
El conflicto se origina, según los vecinos, porque la colonia no fue recepcionada de forma adecuada por la municipalidad he incluida en el contrato de concesión con Aguas de San Pedro.
Los colonos denuncian un presunto bloqueo intencional de la red de alcantarillado como medida de presión por una deuda que sostienen, lo que mantiene a unas 740 familias expuestas a desbordamientos de aguas negras y a pozos abiertos que representan un riesgo.
La situación se agrava debido a una deuda de la colonia con Inprema, institución que fundó el proyecto habitacional. Según los residentes, esta deuda se originó por fallas en la entrega del proyecto en tiempo y forma.
Entre las denuncias también señalan la autorización de conexiones industriales a edificios de la zona en una red que no tiene la capacidad necesaria.
Aunque se han realizado reuniones previas, los pobladores aseguran que las autoridades únicamente exigen el pago de la deuda. Por ello, solicitan la instalación de una mesa de diálogo que incluya a Aguas de San Pedro, la municipalidad, Inprema y la comunidad, con el fin de resolver el problema de manera definitiva.
Los vecinos recalcaron que la máxima autoridad de la ciudad es el alcalde y que Aguas de San Pedro responde a la municipalidad, por lo que consideran que Roberto Contreras, alcalde de San Pedro Sula, debe intervenir junto con la Corporación Municipal.
Asimismo, hicieron un llamado a los diputados de Cortés para que atiendan la denuncia y legislen a favor de la población. Recordaron que esta es la cuarta ocasión en que salen a protestar ante la falta de soluciones, mientras el riesgo sanitario persiste en la colonia.
Malestar total
Edwin Arévalo, vocero en la protesta, solicitó a la alcaldía una reunión con funcionarios con poder de decisión. “Acá han mandado a limpiar cada vez que protestamos, pero no resuelven el problema de manera definitiva”, expresó Arévalo.
La comunidad también exige la intervención de técnicos municipales para reparar la red de alcantarillado, ya que incluso se ha formado un agujero de gran tamaño en la entrada de la colonia, el cual permanece abierto desde hace seis meses.
A pesar de contar con un patronato que ha intentado agotar las instancias legales y administrativas, los residentes aseguran que la protesta es la única forma de ser escuchados.
Califican la situación como “un foco de infección” y un entorno “asqueroso” para vivir.