San Pedro Sula, Honduras. Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) enfrentan un nuevo escenario de presión por el incremento en el precio de los combustibles, que eleva los costos de transporte, distribución y otras operaciones necesarias para mantener en funcionamiento sus negocios.
De acuerdo con representantes del sector empresarial, los costos operativos de las empresas han aumentado alrededor de un 15 % debido al comportamiento de los precios de los combustibles, un impacto que resulta especialmente sensible para los pequeños negocios, cuyos márgenes de ganancia son reducidos.
Gabriel Molina, gerente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), señaló que el aumento de los carburantes tiene un efecto directo en las operaciones empresariales, principalmente en aquellas actividades que dependen del transporte y la distribución de productos.
Cuando el costo del flete aumenta, los negocios tienen que buscar alternativas para reducir sus gastos o trasladar parte de ese incremento al consumidor, una decisión que puede afectar las ventas en un momento en que la actividad económica también muestra señales de desaceleración.
En la zona norte, las mipymes y los emprendimientos representan una parte importante de la actividad económica. Sin embargo, empresarios del sector señalan que durante este año han enfrentado mayores dificultades para sostener sus operaciones.
Efraín Rodríguez, representante de la Asociación Nacional de Medianos y Pequeños Industriales (Anmpih), manifestó que los negocios han percibido una disminución en las ventas debido a la situación económica y advirtió que el aumento de los combustibles puede generar nuevas presiones sobre otros costos.
“Se nota que ha habido una baja en las ventas porque se está dando una baja en la economía”, expresó Rodríguez. El empresario también señaló que a los costos de los combustibles se suman otros factores que preocupan al sector, entre ellos los precios de la energía eléctrica y las tasas de interés.
Rodríguez consideró que el panorama para los próximos meses es preocupante y mencionó que el sector empresarial deberá prepararse para enfrentar mayores costos de operación.
El representante de Anmpih incluso estimó que la inflación podría cerrar el año alrededor del 8 %, aunque aclaró que se trata de una proyección desde su perspectiva sobre el comportamiento de la economía.
Ante el incremento de los costos, las mipymes enfrentan el reto de reducir gastos para evitar que las alzas se trasladen completamente a los consumidores.
Rodríguez señaló que el sector también está pendiente de posibles decisiones relacionadas con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, con la expectativa de que a mediano plazo puedan mejorar las condiciones de generación y las tarifas eléctricas.
“Estamos haciendo los esfuerzos para sostener los empleos y ver qué cambios se pueden dar, tal vez para el próximo año, incluyendo el tema de la reforma de la Enee”, indicó.
Sobre un posible acercamiento con el Gobierno para buscar soluciones a los mayores costos que enfrentan las mipymes, Rodríguez explicó que actualmente Anmpih atraviesa un proceso de elección de su junta directiva y espera completar el reconocimiento legal de la organización para posteriormente establecer un diálogo formal con las instituciones estatales.
El empresario reconoció que han existido algunos programas de apoyo para el sector, pero consideró que se trata principalmente de medidas paliativas.
“Son programas paliativos que siempre lo hacen todos los gobiernos, pero no vemos un cambio amplio, unas políticas públicas que incluyan un mayor apoyo para el sector mipyme”, manifestó.
Mientras los precios de los combustibles continúan presionando los costos de operación, los pequeños negocios buscan mantener sus actividades, conservar empleos y evitar que el aumento de sus gastos termine afectando aún más el consumo.