San Pedro Sula, Honduras. La industria maquiladora y textil de la zona norte atraviesa un escenario de menor actividad, marcado por la reducción de las exportaciones y la ausencia de nuevas inversiones, una situación que genera preocupación entre trabajadores y empresarios por su impacto en el empleo y la economía regional.
Joel López, secretario general de la Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (Fith), señaló que las exportaciones del sector registran actualmente una disminución de 6.1% en lo que va del año y que, de mantenerse la tendencia, la caída podría llegar hasta 10% al cierre de 2026.
La menor demanda y el comportamiento de las exportaciones han obligado a algunas empresas a realizar ajustes para mantener sus operaciones. Entre las medidas aplicadas se encuentran el reacomodo de trabajadores, modificaciones en los horarios y jornadas laborales, reducción de personal y adelanto de períodos de vacaciones.
Estos cambios buscan evitar, según lo expuesto por el sector laboral, que las dificultades económicas deriven en el cierre definitivo de plantas y una mayor pérdida de empleos formales en la región norte.
A la reducción de las exportaciones se suma la falta de nuevas inversiones en la industria textil y maquiladora. El sector también enfrenta dificultades relacionadas con la disponibilidad de materia prima e insumos necesarios para mantener y ampliar la producción.
La ausencia de nuevos proyectos limita las posibilidades de expansión de la industria en la zona norte, donde la actividad maquiladora representa una fuente importante de empleo formal.
Para los trabajadores, uno de los principales efectos de esta situación es la reducción de los ingresos familiares cuando disminuyen las jornadas laborales o se pierden puestos de trabajo.
López relacionó además la falta de oportunidades laborales con la salida de hondureños hacia otros países, principalmente Norteamérica, en busca de alternativas de empleo y mejores ingresos.
Mientras el sector enfrenta este panorama, las organizaciones sindicales preparan la propuesta que presentarán en las próximas semanas en el proceso de negociación del nuevo salario mínimo para 2027.
La discusión estará marcada por el comportamiento de la economía, las condiciones del mercado laboral y el incremento del costo de vida, particularmente de los productos que integran la canasta básica familiar.