Las altas temperaturas que azotan a Honduras, especialmente en la zona norte y sur, han encendido las alertas en el sistema educativo. Autoridades, expertos y directores de centros educativos coinciden en que el calor ya está afectando la salud y el rendimiento de los estudiantes, lo que ha obligado a tomar medidas urgentes.
Arely Argueta, ministra de Educación, confirmó que se implementarán cambios en los horarios escolares en las regiones más afectadas, incluyendo San Pedro Sula. La funcionaria explicó que la decisión responde a un “golpe de calor” que impacta directamente a la población estudiantil.
Argueta detalló que se emitirá un oficio a nivel nacional para coordinar con directores departamentales los ajustes necesarios. La prioridad es evitar que los estudiantes estén expuestos a las horas de mayor radiación solar.
Entre las medidas principales se contempla adelantar la hora de entrada y reducir la jornada escolar, especialmente antes del mediodía, cuando las temperaturas alcanzan su punto máximo.
La ministra también hizo un llamado directo a los padres de familia para que refuercen las medidas de prevención desde casa, recomendó enviar a los niños con suficiente agua para evitar la deshidratación.
Asimismo, sugirió modificar la merienda escolar, priorizando frutas frescas en lugar de alimentos pesados, con el objetivo de mantener a los estudiantes hidratados y con energía.
Otra de las recomendaciones incluye el uso de toallas húmedas o paños con agua para refrescarse durante la jornada escolar, una medida sencilla pero efectiva ante el calor extremo.
Argueta también mencionó que, en caso de alta contaminación por humo, se evaluará el uso de mascarillas en estudiantes, aunque reconoció que el calor complica esta medida.
Para los traslados hacia los centros educativos, la ministra aconsejó el uso de sombrillas, gorras y ropa fresca que proteja de la radiación solar.
Suspensión de actividades físicas
Uno de los anuncios más importantes es la suspensión de las clases prácticas de educación física en centros educativos que no cuentan con áreas techadas.
En estos casos, la asignatura no será eliminada, sino que se impartirá de forma teórica dentro de las aulas para evitar riesgos en la salud de los estudiantes.
La ministra reiteró que esta medida es obligatoria en espacios donde no existen condiciones adecuadas para realizar actividad física bajo sombra.
En cuanto a la implementación, indicó que las nuevas disposiciones podrían entrar en vigor de inmediato, tras la comunicación con directores departamentales. Las zonas inicialmente contempladas para estos cambios son la costa norte y la zona sur del país, donde se registran las temperaturas más elevadas.
Sin embargo, no se descarta que otros departamentos se sumen a estas medidas, dependiendo de las condiciones climáticas que reporten las autoridades locales.
Rafael Rodríguez, director departamental de Educación en Cortés, manifestó que ya han sostenido reuniones con el equipo técnico, así como con las direcciones municipales y distritales, para tomar acciones orientadas a implementar un horario de verano. Este contemplaría el ingreso de los alumnos a las 7:00 de la mañana y su salida a las 11:30, debido a las altas temperaturas. En la jornada vespertina, el horario sería de 1:30 de la tarde a 5:30.
Explicó que estas medidas se coordinan bajo instrucciones de la ministra de Educación, Arely Argueta, y del presidente de la República, Nasry Asfura, con el objetivo de proteger tanto a los estudiantes como al personal docente. Agregó que se prioriza el bienestar de la comunidad educativa y que actualmente continúan en reuniones para afinar estas disposiciones.
Raúl Mayorga, director de la Escuela Normal Bilingüe Valle de Sula en San Pedro Sula, describió la situación como crítica, especialmente en aulas sin climatización.
Mayorga explicó que, aunque cuentan con ventiladores, estos no son suficientes, ya que el calor acumulado en los techos de zinc intensifica la temperatura dentro de las aulas.
Incluso señaló que en algunos casos es peor encender los ventiladores, ya que estos solo mueven aire caliente hacia los estudiantes.
El director confirmó que ya solicitó formalmente un cambio de horario a las autoridades distritales, esperando una pronta respuesta.
Por su parte, Reinaldo Inestrosa, director del CEB Leopoldo Aguilar, indicó que han tenido estudiantes con síntomas de deshidratación debido al calor. Aunque su centro cuenta con algunas aulas climatizadas, el sistema eléctrico no soporta el uso continuo de aire acondicionado.
Como alternativa, han optado por sacar a los estudiantes a áreas verdes y proporcionarles agua para mitigar los efectos del calor. Ambos directores coincidieron en que el cambio de horario es una medida necesaria para garantizar el bienestar y el aprendizaje de los alumnos.
Francisco Argeñal, experto de Copeco, explicó que las altas temperaturas se deben a la baja nubosidad y la incidencia directa de los rayos solares sobre el país.
Argeñal informó que se han registrado temperaturas de hasta 39 grados en algunas regiones y que podrían alcanzar los 40 grados en la zona sur.
Además, advirtió que la sensación térmica es aún mayor en lugares como San Pedro Sula debido a la humedad, lo que genera condiciones de bochorno.
Recomendaciones
El experto recomendó evitar la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde, especialmente en niños.
También enfatizó la importancia de la hidratación constante y el uso de protección solar para prevenir golpes de calor y quemaduras.
Aunque señaló que estas condiciones son normales para la época, insistió en que se deben tomar precauciones para reducir riesgos.
Las autoridades esperan que las lluvias comiencen a mediados de mayo en algunas regiones, lo que podría aliviar parcialmente las altas temperaturas.
Mientras tanto, el sistema educativo hondureño se adapta a una realidad climática cada vez más exigente, priorizando la salud de los estudiantes y el personal docente.