San Pedro Sula, Honduras. La denuncia oportuna puede ser clave para proteger a niños y adolescentes que enfrentan abandono o situaciones que ponen en riesgo su integridad. En Honduras, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) dispone de canales de atención para recibir reportes, evaluar cada caso y determinar las medidas de protección necesarias.
Las personas que conozcan una situación de riesgo pueden presentar su denuncia a través de las líneas 911 y 110, o acudir a las oficinas regionales y locales de la institución. Según la Senaf, el personal recibe los reportes, analiza si el caso corresponde a sus competencias y coordina la atención cuando se requiere la intervención de otras entidades.
En San Pedro Sula, la oficina regional está ubicada en el barrio Medina, 9 avenida, 10 calle. La institución informó que ha atendido más de 560 denuncias en la ciudad.
Cuando recibe un reporte, la institución realiza una evaluación preliminar y, según la urgencia, coordina la verificación de los hechos. Para ello, cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por un abogado, un psicólogo y un trabajador social, que analiza las condiciones del menor y determina si existe una posible vulneración de sus derechos.
Si el caso lo requiere, se establecen medidas de protección. Entre las opciones está que el niño quede bajo el cuidado de familiares, como abuelos o tíos. La institucionalización en un centro de protección se contempla como último recurso, de acuerdo con la información proporcionada por la entidad.
La atención también puede requerir coordinación con la Policía Nacional, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), el Ministerio Público, la Secretaría de Salud y organizaciones de la sociedad civil. Estas instituciones forman parte de los esfuerzos para responder a situaciones que afectan la seguridad y el bienestar de la niñez.
San Pedro Sula cuenta con más de 40 centros de protección
La Senaf indicó que en San Pedro Sula funcionan más de 40 Instituciones Residenciales de Cuidado Alternativo (Ircas), destinadas a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Por razones de confidencialidad, la entidad no proporciona información que permita identificar la ubicación de estos espacios.
Asimismo, continúa el programa Madres Solidarias, mediante el cual 24 mujeres en el ámbito nacional cuidan a 43 niños y adolescentes y reciben apoyo económico de la institución.
En situaciones donde una madre enfrenta problemas de adicción, la Senaf interviene cuando existe una posible vulneración de los derechos de sus hijos.
La rehabilitación de adultos corresponde a otras entidades, entre ellas el Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (Ihadfa). Por su parte, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) tiene programas de asistencia social.
El seguimiento depende de cada caso
La protección no termina con la primera intervención. Según la Senaf, los expedientes pueden recibir seguimiento cada tres o seis meses, dependiendo de la edad del menor y de la medida aplicada. El caso puede cerrarse cuando se determina que la situación de riesgo ha desaparecido.
La institución reiteró que las denuncias permiten activar los procedimientos de evaluación y protección correspondientes. Por ello, ante una posible situación de abandono o peligro, es importante reportarla para que las autoridades competentes valoren el caso y determinen cómo proceder.