San Pedro Sula, Cortés. Los cortes de energía eléctrica, registrados sin previo aviso en distintos sectores de la zona norte, mantienen en alerta a artesanos y pequeños empresarios, quienes aseguran que las interrupciones afectan sus procesos productivos y les generan pérdidas económicas.
Victorino Carranza, representante de la Gremiphe, manifestó que la situación está golpeando especialmente a los pequeños talleres que dependen de la electricidad para desarrollar sus actividades.
De acuerdo con Carranza, algunos microempresarios estarían considerando cerrar sus talleres debido a los costos que representan las interrupciones y la imposibilidad de mantener una producción constante.
“Ya no más apagones”, es el reclamo que, según el dirigente gremial, mantiene el sector ante los problemas que enfrentan con el suministro eléctrico.
Carranza señaló que los cortes provocan atrasos en la elaboración de productos y repercuten directamente en los ingresos de los pequeños negocios.
El dirigente cuestionó además las condiciones en las que opera actualmente la Empresa Nacional de Energía Eléctrica y expresó su preocupación por las decisiones que se están tomando en materia energética.
A su juicio, es necesario que las autoridades expliquen y socialicen los cambios relacionados con el sector eléctrico para que los empresarios conozcan cómo podrían afectar sus actividades.
Una de las principales dificultades para los pequeños talleres, según Carranza, es la falta de capacidad económica para adquirir sistemas propios de generación eléctrica que les permitan hacer frente a los apagones.
Explicó que una planta puede representar una inversión cercana al millón de lempiras, además de los gastos que implica su mantenimiento y operación.
Ante esta situación, señaló que el sector espera tener acceso a programas de financiamiento que permitan a los microempresarios fortalecer sus negocios y buscar alternativas ante las interrupciones del servicio eléctrico.
Carranza también expresó su preocupación por los fondos destinados al apoyo de las pequeñas empresas y pidió que estos recursos lleguen efectivamente a los emprendedores que los necesitan.
Carranza sostuvo que los pequeños talleres enfrentan dificultades para competir en precio, debido a que muchos consumidores optan por productos más económicos ante la falta de circulante.
El dirigente advirtió que esta combinación de factores puede acelerar el cierre de talleres de confección, zapaterías, sastrerías y otros pequeños negocios.
Carranza afirmó que el sector enfrenta el riesgo de perder una importante cantidad de puestos de trabajo si continúan las dificultades económicas y no se facilita el acceso a financiamiento.
Durante sus declaraciones, mencionó una posible pérdida de 2 millones de empleos permanentes, una proyección que atribuyó a la situación que atraviesan los pequeños empresarios.
Sin embargo, esta cifra corresponde a una estimación planteada por el dirigente gremial y requeriría respaldo con datos oficiales o estudios técnicos para determinar su alcance.
Los artesanos y microempresarios piden que se busquen soluciones al problema energético y que se habiliten mecanismos de financiamiento con condiciones accesibles para evitar el cierre de más talleres y proteger las fuentes de empleo.