Tijuana (México). La victoria de los demócratas en las elecciones intermedias de Estados Unidos, con la que recuperaron el control de la Cámara de Representantes y el Senado, abrió un nuevo escenario político para el presidente Donald Trump y generó expectativas entre organizaciones migrantes de la frontera con México sobre un posible freno a sus políticas migratorias de mano dura.
El resultado representa un revés para el mandatario a mitad de su segundo periodo de Gobierno y dará a la oposición demócrata mayor capacidad para supervisar las decisiones de su Administración, investigar sus acciones y bloquear iniciativas legislativas.
Sin embargo, el cambio en el equilibrio del Congreso, que asumirá en enero de 2027, no implica por sí mismo una suspensión de las deportaciones ni de los operativos migratorios, cuya aplicación también depende del Ejecutivo encabezado por Trump.
Desde Tijuana, la mayor ciudad de la frontera entre México y Estados Unidos, organizaciones que atienden a personas en contexto de movilidad observan el resultado electoral con cierta esperanza, aunque advierten que sus efectos sobre las comunidades migrantes dependerán de las decisiones que tome la nueva mayoría legislativa y de la respuesta de Trump.
Así lo indicó a EFE José María García Lara, director de Movimiento Juventud 2000 y coordinador de la Alianza Migrante de Tijuana, quien consideró que los resultados electorales podrían generar cambios en la política migratoria estadounidense.
“Quizás pueda haber cambios, no lo sabemos realmente. Eso ya queda en manos de los ciudadanos estadounidenses, de lo que están viviendo”, expresó. El activista señaló que, pese al endurecimiento de la seguridad fronteriza y la baja ocupación de los albergues de Tijuana, continúa la llegada de personas migrantes.
“Siguen llegando aquí que no se visibilizan porque los albergues incluso están semivacíos”, comentó. Por su parte, José Luis Pérez Canchola, integrante de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, señaló que el resultado electoral podría representar un freno a sus políticas.
“Yo siento que hay un rechazo ahorita al presidente Trump por parte de todas las familias migrantes por su discurso discriminatorio. Si esto sucede, pudiera detenerse un poco su persecución de migrantes”, manifestó.
Pérez Canchola afirmó además que, según su experiencia, a diario llegan a México menores deportados separados de sus familias, aunque no aportó cifras oficiales: “Diario llegan uno, dos, tres deportados, desde seis, siete, ocho años, porque los detienen en un parque, en una escuela, en una iglesia”.
Por último, Raúl Ochoa, director de la Casa del Migrante de Tijuana, advirtió sobre las consecuencias de las repatriaciones hacia lugares alejados de las comunidades de origen, al considerar que reducen las posibilidades de que las personas puedan reencontrarse con sus familias.
“Han alejado a las personas de sus espacios originarios y han disminuido las posibilidades de reencontrarse con sus familias, ¿no? Lo cual también es una manera de muerte”, expresó.