Santa Cruz de Yojoa, Cortés. Entre animales de distintas especies, una nueva cría de tapir y espacios que buscan recuperar su atractivo, el zoológico Joya Grande intenta dejar atrás las dificultades que han marcado su funcionamiento y volver a conquistar a las familias hondureñas.
Cinco meses después de asumir el manejo del recinto, la nueva administración asegura que ha concentrado sus esfuerzos en garantizar la alimentación de los animales, mejorar las condiciones de las instalaciones y recuperar la confianza de los visitantes.
Un equipo de LA PRENSA recorrió el zoológico para conocer los cambios implementados, observar a los animales y documentar los desafíos que todavía enfrenta uno de los espacios de recreación y conservación más conocidos de Honduras.
Durante la visita se observaron trabajos de limpieza y mantenimiento, así como animales en sus respectivos espacios. Sin embargo, determinar su estado general de salud requiere evaluaciones veterinarias especializadas.
Jennifer Aguirre, representante del área administrativa, rechazó las publicaciones que han circulado en redes sociales sobre un supuesto estado crítico de las especies y aseguró que actualmente se trabaja para garantizar su atención.
"El alimento que se les brinda es completamente fresco y siempre funcionamos", expresó Aguirre, quien destacó el compromiso del personal para mantener las operaciones del zoológico pese a las dificultades.
Uno de los mayores retos es asegurar el abastecimiento diario. Según la administración, el recinto necesita más de 500 libras de carne cada día para alimentar a los animales carnívoros, mientras que los gastos diarios reportados ascienden a unos 13,000 lempiras.
La situación económica se complica por la escasa afluencia de turistas. Aguirre indicó que, en algunas jornadas entre semana, los ingresos por entradas apenas alcanzan los 4,000 lempiras, una cantidad insuficiente para cubrir los gastos diarios señalados por la administración.
A ello se suman los constantes cortes de energía eléctrica. El zoológico no cuenta con una planta eléctrica de respaldo y, según Aguirre, ha llegado a permanecer hasta 36 horas sin suministro, poniendo en riesgo la conservación de los alimentos que necesitan refrigeración.
Un nuevo habitante en Joya Grande
En medio de estos desafíos, el zoológico celebró el nacimiento de una cría de tapir el pasado 23 de octubre, un acontecimiento que la administración considera uno de los avances más importantes de su trabajo de conservación.
El nacimiento ocurrió después de un período de gestación y seguimiento de más de 400 días, según la información proporcionada por el recinto.
La reproducción de esta especie representa una oportunidad para fortalecer los esfuerzos de conservación, particularmente porque el tapir centroamericano es una especie amenazada por la pérdida de su hábitat y otras presiones sobre sus poblaciones silvestres.
Joya Grande también participa en la atención de animales rescatados o que han sufrido agresiones, entre ellos monos y venados que requieren cuidados especiales y procesos de recuperación.
Para estas labores, la administración señaló que mantiene coordinación con las autoridades competentes, incluido el Instituto de Conservación Forestal (ICF), en acciones vinculadas al resguardo de fauna silvestre.
Además, se desarrollan conversaciones con zoológicos extranjeros, incluidos algunos de México, sobre posibles intercambios de especies. Entre los animales mencionados en estas gestiones figuran los tigres, aunque todavía no se han confirmado acuerdos.
¿Cuánto cuesta visitar Joya Grande?
Como parte de la estrategia para atraer nuevamente a las familias, el zoológico mantiene sus puertas abiertas de lunes a domingo, de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Las tarifas generales son de 250 lempiras para adultos, 180 lempiras para personas de la tercera edad y 150 lempiras para niños. El boleto también incluye el acceso a las piscinas, sin costo adicional.
Para excursiones escolares y grupos de al menos 50 personas existen tarifas especiales de 150 lempiras para adultos y 100 lempiras para menores.
La administración considera que recuperar la afluencia de visitantes es fundamental para sostener las operaciones, cubrir las necesidades de los animales y continuar las mejoras.
Por ahora, Joya Grande busca abrir una nueva etapa en su historia. El nacimiento de especies, la recuperación de sus instalaciones y la atención de la fauna forman parte de ese esfuerzo, aunque los retos financieros y operativos siguen siendo importantes para garantizar su funcionamiento a largo plazo.