El zoológico Joya Grande, ubicado en el municipio de Santa Cruz de Yojoa, en el departamento de Cortés, inicia una etapa de recuperación con enfoque en educación, turismo y conservación, de la mano del gobierno del presidente de la República, Nasry Asfura.
Después de atravesar momentos de crisis recurrentes, denuncias de abandono animal y serios problemas financieros bajo la administración gubernamental a través de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI), el zoológico Joya Grande comenzará una nueva etapa en la que las autoridades velarán por la conservación, la educación y el turismo.
Se espera que, con los esfuerzos a realizar, el zoológico retome el alto número de visitantes que registraba años atrás, que rondaba las tres mil personas al mes. Muchos de ellos eran estudiantes y familias que disfrutaban de la fauna exótica, los deportes de aventura y las áreas de relajación.
El zoológico inicia esta nueva fase bajo la administración del Estado, tras la firma de un convenio interinstitucional que marca un hito en la recuperación de bienes incautados para ponerlos al servicio de la población hondureña.
El acuerdo fue suscrito por Elizabeth Rodríguez, directora de la OABI; Diana Herrera, designada presidencial; y Dagoberto Aspra, procurador general de la República, como parte de un esfuerzo articulado para transformar este espacio en un referente nacional.
De acuerdo con el documento, el Estado mantendrá el control legal y patrimonial del bien a través de la OABI, mientras la Presidencia asumirá la coordinación operativa, la planificación funcional y la supervisión del cumplimiento de los objetivos públicos asociados al complejo.
Durante esta etapa, Joya Grande funcionará como un espacio multifuncional que incluye el resguardo de fauna silvestre decomisada, un centro de rehabilitación de vida silvestre, un área de educación ambiental abierta al público, investigación científica supervisada y un parque ecológico de acceso controlado.
Durante su intervención, Elizabeth Rodríguez, directora de la OABI, destacó que Joya Grande deja atrás su pasado vinculado a estructuras del crimen organizado para convertirse en un activo público funcional, enfocado en la educación, la ciencia, la conservación ambiental y el sano esparcimiento de las familias hondureñas.
“Hoy Honduras envía un mensaje: estamos transformando un bien decomisado en un activo público funcional. Este es un espacio de aprendizaje, de investigación y de turismo responsable, donde niños, jóvenes y adultos pueden comprender el valor de nuestra biodiversidad”, detalló Rodríguez.
Añadió que este proyecto tendrá un impacto directo en la economía local, al dinamizar el turismo interno, generar oportunidades y reactivar actividades en beneficio de las comunidades cercanas.
Por su parte, Gabriela Castellanos, directora del Consejo Nacional Anticorrupción, resaltó la importancia del trabajo interinstitucional y la veeduría como elementos clave para garantizar la transparencia en este proceso.
“Cuando todos estamos bajo un mismo esfuerzo, las cosas se pueden proyectar a un futuro mucho mejor. Este espacio tiene un alto potencial y puede convertirse en una herramienta clave para el desarrollo del municipio”, afirmó Castellanos.
De su lado, Diana Herrera, designada presidencial, calificó este momento como “un nuevo amanecer”, señalando que la recuperación de Joya Grande representa una oportunidad para impulsar el desarrollo ambiental, educativo y turístico del país.
“Este no es solo un evento protocolario, es el inicio de una nueva etapa. Un espacio donde las familias podrán compartir, los niños aprender y donde se promoverá el respeto por la vida y nuestro entorno”, enfatizó Herrera.
Herrera también hizo un llamado a la población a visitar el lugar, destacando su riqueza natural y el potencial para fortalecer el sentido de identidad y orgullo nacional.
Con esta iniciativa, el Gobierno del presidente de la República, Nasry Asfura, reafirma su compromiso de recuperar bienes del Estado, garantizar su administración transparente y convertirlos en espacios que generen valor social, ambiental y económico para el país.
El recorrido por el zoológico es la actividad principal, donde se pueden admirar más de 60 especies nacionales e internacionales, incluyendo tigres, leones, hipopótamos, cebras, avestruces y camellos. El recinto también incluye acceso a formaciones rocosas naturales que pueden explorarse durante la caminata.
El parque cuenta con senderos rodeados de naturaleza, ideales para caminar mientras se observa el paisaje montañoso de Santa Cruz de Yojoa. Además, ofrece canopy y paseos a caballo, entre otras actividades.
Actualmente, el complejo opera con 27 empleados, cuenta con infraestructura básica para la atención al público —como caseta de seguridad y control de ingresos—, diversidad de espacios de esparcimiento y mantiene tarifas accesibles de 250 lempiras para adultos, 150 lempiras para niños y 180 lempiras para personas de la tercera edad.