Copán Ruinas, Honduras. Más que una monumental construcción de piedra, la Escalinata Jeroglífica de Copán es un libro abierto sobre el pasado de los mayas. Sus escalones conservan la historia de una dinastía de gobernantes que convirtió a esta ciudad hondureña en uno de los principales centros políticos, religiosos y culturales de Mesoamérica.
Su importancia fue destacada por Unesco en español, que recordó que el sitio maya de Copán fue uno de los más sobresalientes de esta civilización y que su época de mayor esplendor estuvo marcada por extraordinarios avances en matemáticas, astronomía, escritura jeroglífica y arquitectura.
Entre sus monumentos, la Escalinata Jeroglífica ocupa un lugar excepcional. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), sus escalones albergan más de 1,800 glifos tallados en piedra, que conforman la inscripción maya más larga conocida.
Pero ¿qué historia cuentan estos símbolos que han sobrevivido durante más de mil años?
Las investigaciones arqueológicas establecen que las inscripciones relatan buena parte de la historia dinástica de Copán, desde sus primeros gobernantes hasta acontecimientos ocurridos durante el siglo VIII. Entre los episodios registrados aparecen ascensos al trono, muertes de reyes, conflictos y referencias a sus antepasados.
El Museo Peabody de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard explica que el monumento conserva información sobre los gobernantes de Copán entre los siglos V y VIII. La Fundación Getty agrega que el texto permite reconstruir aproximadamente cuatro siglos de historia de esta antigua ciudad.
Una dinastía que comenzó en el año 427
La historia se remonta al año 427 después de Cristo, cuando K'inich Yax K'uk' Mo', considerado el fundador de la dinastía gobernante de Copán, llegó al valle procedente de la región de Tikal, en el actual territorio de Guatemala.
Según la Unesco, su llegada marcó el inicio de una sucesión de 16 gobernantes que transformaron Copán en una de las grandes ciudades mayas del período Clásico.
La escalinata conserva referencias a este fundador y a otros miembros de la dinastía. Sus inscripciones constituyen una fuente fundamental para conocer cómo se transmitía el poder, cómo los gobernantes recordaban a sus antepasados y de qué manera legitimaban su autoridad.
El relato también incluye acontecimientos vinculados con la guerra y las conquistas. De acuerdo con el Museo Nacional del Indígena Americano del Smithsonian, las inscripciones destacan las hazañas de los antepasados del gobernante conocido como Humo Concha, identificado también como Humo Caracol en algunas traducciones de su nombre.
La construcción monumental está integrada por 63 escalones, cuyos bloques fueron tallados con signos de la escritura maya. Su función no era únicamente permitir el acceso a una estructura ceremonial, sino también preservar y comunicar la memoria política de sus gobernantes.
Un mensaje de poder que sobrevivió al tiempo
Los estudios del Museo Peabody señalan que la escalinata fue construida y ampliada en distintas etapas. Una versión anterior conmemoraba al gobernante número 12 y hacía referencia a su entierro, mientras que otras inscripciones fueron incorporadas posteriormente, en el siglo VIII.
Estas investigaciones ayudan a comprender que el monumento no fue escrito de una sola vez, sino que forma parte de un proceso mediante el cual distintos gobernantes dejaron constancia de sus antecesores y acontecimientos de importancia para la ciudad.
Sin embargo, reconstruir su mensaje completo ha sido un desafío. Cuando los arqueólogos comenzaron a estudiar el monumento, numerosos bloques habían perdido su posición original debido al deterioro y los movimientos sísmicos.
La Fundación Getty, que apoya la investigación, la conservación del patrimonio cultural y la comprensión de las artes visuales a nivel global, señala que únicamente los primeros 15 escalones permanecían en su lugar original.
Los demás fueron reconstruidos durante el siglo XX con bloques recuperados, lo que explica por qué algunos pasajes de la inscripción todavía presentan dificultades de interpretación.
¿Por qué Copán es Patrimonio Mundial?
La Unesco recordó en su publicación en español que Copán fue durante siglos un importante centro político, civil y religioso, cuyo desarrollo dejó un legado extraordinario en la arquitectura y el conocimiento.
El reconocimiento internacional llegó en 1980, cuando el sitio maya de Copán fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial, por su valor cultural e histórico excepcional.
En su ficha oficial, la Unesco describe a Copán como: “Uno de los sitios más importantes de la civilización maya”.
La organización destaca particularmente el valor histórico de la inscripción de la Escalinata Jeroglífica, no solamente para comprender el pasado de Copán, sino también para estudiar una región mucho más amplia del mundo maya.
Además de la escalinata, el conjunto arqueológico conserva plazas ceremoniales, templos, altares, estelas y otras construcciones que evidencian el nivel de desarrollo alcanzado por sus habitantes.
Aunque Copán fue abandonada a comienzos del siglo X, sus monumentos continúan siendo una fuente invaluable para investigar la historia mesoamericana.
Hoy, más de mil años después de su época de esplendor, la Escalinata Jeroglífica sigue contando la historia de los reyes que gobernaron Copán. Cada inscripción constituye una pieza de la memoria de una civilización que encontró en la piedra una forma de dejar su legado a las generaciones futuras.