Del huevo al vuelo: el viaje de la guacamaya roja hacia la libertad
La guacamaya roja recorre un camino lleno de cuidados, paciencia y esperanza. En Copán Ruinas, cada polluelo que nace representa una nueva oportunidad para que el ave nacional vuelva a pintar de colores el cielo hondureño.
- Actualizado: 24 de junio de 2026 a las 11:36 -
Antes de surcar libremente el cielo de Copán Ruinas, las guacamayas rojas pasan por un largo proceso de reproducción, cuidado, alimentación, entrenamiento y adaptación. Esta es la ruta que siguen hasta regresar al Valle Sagrado de la Guacamaya Roja.
La historia comienza en los nidos artificiales instalados en el Valle Sagrado de la Guacamaya Roja, donde los equipos de Pro-Alas y Macaw Mountain buscan estimular la reproducción de esta especie emblemática de Honduras.
Cada nido es monitoreado de forma constante para verificar actividad, presencia de huevos y condiciones de seguridad para los futuros polluelos.
Cuando los especialistas detectan riesgos en los nidos o dificultades en la crianza natural, algunos huevos son trasladados al Centro de Incubación y Crianza Asistida (Cica), ubicado en Macaw Mountain, en Copán Ruinas.
El nacimiento de un polluelo marca uno de los momentos más sensibles del proceso. Pequeños, frágiles y sin plumaje, las crías requieren atención especializada desde sus primeras horas de vida.
Durante sus primeros días, los polluelos son alimentados cuidadosamente con una fórmula especial preparada para cubrir sus necesidades nutricionales.
La alimentación es parte esencial del proceso. En Macaw Mountain, la dieta de las guacamayas incluye frutas, verduras, semillas y otros alimentos preparados bajo supervisión, como parte de su recuperación y desarrollo.
A medida que crecen, los polluelos son vigilados de cerca para evaluar su peso, plumaje, comportamiento y capacidad de adaptación.
Después de sus primeras semanas, las guacamayas jóvenes comienzan a ser introducidas gradualmente en espacios más naturales, donde aprenden a moverse, trepar y reconocer su entorno.
En esta etapa, las aves fortalecen sus alas y músculos. El objetivo es que desarrollen las habilidades necesarias para volar con seguridad cuando llegue el momento de regresar a la vida silvestre.
El entrenamiento también incluye aprender a reconocer alimentos naturales. No basta con volar: las guacamayas deben saber cómo alimentarse y sobrevivir fuera del cuidado humano.
La socialización es otro paso clave. Las aves conviven con otras guacamayas para aprender comportamientos propios de su especie y reducir la dependencia del contacto humano.
No todas las aves están listas al mismo tiempo. Los especialistas seleccionan cuidadosamente a las guacamayas que muestran mejores condiciones físicas, de vuelo y adaptación para integrar el grupo de liberación.
Antes del gran día, las guacamayas seleccionadas son trasladadas al sitio de liberación, donde pasan por un período de adaptación al paisaje, sonidos y condiciones del Valle Sagrado.
Después de más de un año de cuidados, llega el momento esperado: las guacamayas rojas emprenden vuelo y se unen a otras aves que ya pintan de rojo, azul y amarillo el cielo de Copán Ruinas.
Copán se prepara para vivir uno de sus eventos ambientales más esperados: la 13ª Liberación de Guacamayas Rojas, una actividad que une conservación, turismo, educación ambiental y orgullo nacional. El evento se realizará el domingo 28 de junio de 2026, en el marco del Día Nacional de la Guacamaya Roja, frente al Centro de Convenciones Marina Copán, a partir de las 9:00 de la mañana.
La entrada será gratuita y abierta a todo público. Familias, turistas, autoridades, medios de comunicación y visitantes nacionales e internacionales podrán presenciar la liberación. Durante la jornada serán liberadas 12 guacamayas rojas, de la especie Ara macao, nacidas en el Centro de Incubación y Crianza Asistida operado por PRO-ALAS.