San Pedro Sula, Honduras. El eventual retorno a Honduras se perfila como la única alternativa que les queda a los miles de compatriotas hondureños que, durante casi 30 años y tras repetidas extensiones, se han beneficiado del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) otorgado por el Gobierno de los Estados Unidos.
En conferencia de prensa, Roberto Flores Bermúdez, embajador de Honduras en Estados Unidos, explicó que, debido al endurecimiento de las políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump, es poco probable que se otorguen nuevas extensiones para los beneficiarios, también conocidos como “tepesianos”.
En estas circunstancias, indicó el diplomático, corresponde a los propios beneficiarios encontrar la manera de regularizar su situación migratoria si quieren evitar su deportación. No obstante, estas son las salidas que el gobierno plantea para que estos migrantes puedan hacer frente a su situación:
Orientación legal en Estados Unidos: los consulados están apoyando a quienes buscan una vía para regularizar su estatus migratorio y permanecer legalmente en EUA.
Guía paso a paso: Cancillería mantiene disponible una guía para que los beneficiarios del TPS busquen asesoría jurídica y conozcan sus opciones. Beneficios para el retorno: la legislación aprobada permitiría a quienes regresen traer vehículo, menaje de casa, herramientas y materiales de producción. Facilidades para trasladar ahorros: se mencionan opciones bancarias para mover al país el dinero acumulado en Estados Unidos.
Reinserción laboral: la Secretaría de Trabajo prepara programas de certificación de capacidades y competencias adquiridas en EUA para facilitar su incorporación al mercado laboral hondureño.
Aprovechamiento de conocimientos y experiencia: el Gobierno plantea identificar las capacidades productivas que los retornados puedan aportar al país.
“Hemos tenido ya con los 19 consulados iniciativas para que ellos igualmente orienten a aquel que quiera ver cómo se puede quedar en Estados Unidos de manera legal”, dijo Flores Bermúdez.
El embajador destacó los esfuerzos que el Estado hondureño ha efectuado para garantizar a quienes lo deseen o se vean obligados a volver al país un retorno digno, lo que incluye ciertos beneficios aduaneros y opciones bancarias para trasladar sus ahorros.
“Es destacar cómo el Congreso Nacional, asumiendo un rol importante en el tratamiento para nuestros compatriotas, resolvió aprobar legislación que le permita al que regrese [traer] su vehículo, menaje de casa, inclusive sus herramientas, sus materiales de producción necesarios para poder continuar sus actividades en el país. Entonces, hay una serie de medidas que el propio gobierno está tomando al respecto”, enfatizó.
Preparando el retorno
Sobre esta misma situación también se expresó Mireya Argüello, canciller de la República, quien resaltó las medidas que el Gobierno hondureño ha estado preparando para el eventual retorno de millares de compatriotas. Esto debido a que el gobierno de Donald Trump se negó a aceptar el pedido de Honduras, quien solicitaba un periodo de gracia que permitiera una salida paulatina de los hondureños acogidos a estatus que tuvieran que regresar.
“Nosotros continuamos haciendo mucho énfasis en el tema de la guía paso a paso, que está en todos nuestros sitios de la Secretaría y de todos los consulados, esa guía paso a paso para que busquen un apoyo jurídico idóneo”, recomendó la funcionaria.
Aunque reconoce que hay bastante negatividad en el ambiente, Argüello recordó que ha habido tiempo suficiente para prepararse y que los hondureños afectados por el fin del TPS no deberían caer en la desesperanza.
“Yo creo que los hondureños en general somos personas de esperanza (...), somos personas que creemos en nuestras capacidades y entonces, para mí, el mensaje para los hondureños en el exterior es que no pierdan la esperanza, que no se sientan solos”.
Tratando de encontrar un foco de luz ante una situación aparentemente sombría, la canciller señaló que “en que lo que estamos es de alguna manera fortaleciendo capacidades de protección y de guía jurídica idónea allá, y por el otro lado aquí, tratando en un esfuerzo interinstitucional de aprovechar las capacidades que estos connacionales eventualmente podrían traer en su retorno”.
Argüello descartó que la terminación del TPS suponga un deterioro en las relaciones bilaterales entre Honduras y los Estados Unidos.
“Es una relación de vieja data, una relación bilateral muy rica y de ninguna manera nosotros debemos ver la relación con Estados Unidos como una cuestión unidimensional. La relación con Estados Unidos es tan amplia por varias cosas. Hay una relación histórica, hay una determinación geográfica, ellos también necesitan aliados confiables en la región”, recordó.
Un punto de vista similarmente optimista compartió Fernando Puerto, ministro de la Secretaría del Trabajo, quien, en declaraciones a los medios, indicó que se han estado preparando para el retorno de los beneficiarios del TPS mediante programas de certificación de capacidades que permitan la reinserción de estos migrantes en la vida económica hondureña.
“Estamos obligados a recibirlos como nuestros hermanos que son. Desde la Secretaría hemos venido ejecutando este programa para no improvisar”, declaró.
Puerto reconoció que existe cierta preocupación por el hecho de que el retorno de miles de compatriotas pueda presionar al alza la tasa de desocupación, la cual, de acuerdo con el funcionario, se ubica en alrededor del 4.9 %.
Impacto económico
Santiago Herrera, gerente de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), se refirió, en declaraciones televisivas, al impacto económico que podría suponer el regreso de los “tepesianos”.
En primer lugar, señaló que, de momento, se desconoce el número de los que volverán, pero incluso si todos ellos volvieran, su número tan solo representa el 3 % de todos los hondureños que residen y trabajan en los Estados Unidos.
Reconoció que el impacto económico podría ser de hasta $380 millones en remesas que ya no se recibirían, si bien hay que contrastar que, en 2025, el país recibió más de $12,000 millones, cifra que representa alrededor del 27 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras.
Herrera añadió que las previsiones de ingreso de remesas para el presente año son de unos $13,000 millones.
Como aspecto positivo, el directivo señaló que el retorno de estos compatriotas “más que una amenaza, representa una oportunidad”, debido a que muchos de estos migrantes vienen con conocimientos y habilidades que las empresas y los emprendedores hondureños podrían aprovechar.
Decretado inicialmente para brindar protección migratoria a los
hondureños afectados tras la desastrosa situación provocada por el huracán Mitch en 1998, el programa del TPS llegó a cubrir unos 70,000 hondureños que se fueron inscribiendo gradualmente a través de los años.
Este estatus, cuya vigencia debía extenderse cada 18 meses, llegó a su fin en septiembre de 2025, cuando el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos determinó cancelar los beneficios migratorios otorgados a los hondureños a través del TPS.