Tegucigalpa, Honduras. Honduras mantiene sus gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos para buscar alternativas migratorias para los compatriotas amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS), mientras se acerca una reunión considerada clave entre representantes de ambos países.
Roberto Flores Bermúdez, embajador de Honduras en Washington, se reunirá este jueves 3 de septiembre con un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para dar seguimiento a la solicitud planteada por el Gobierno hondureño.
El encuentro tendrá como antecedente la carta enviada por el presidente Nasry Asfura al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que solicitó una alternativa administrativa que permita ordenar la situación migratoria de los hondureños afectados por la terminación del TPS.
Entre las opciones planteadas por Honduras figura brindar asesoría legal a los beneficiarios para identificar posibles vías de regularización migratoria, además de atender situaciones relacionadas con vínculos familiares y laborales.
El Gobierno hondureño también ha planteado que, de ser necesario, se prepare un eventual retorno de los compatriotas de manera ordenada, digna y segura. Asimismo, busca que puedan mantenerse temporalmente las autorizaciones de empleo.
No obstante, Flores Bermúdez ha pedido evitar expectativas sobre el resultado de la reunión y recordó que las decisiones en materia migratoria corresponden soberanamente al Gobierno de Estados Unidos.
Gabriela Castellanos cuestiona el manejo de la crisis migratoria
Según datos citados por la abogada Gabriela Castellanos, directora del CNA, en su columna de opinión “Cuando se cierra la puerta del norte”, al 20 de agosto más de 30,000 hondureños habían sido deportados, incluidos 27,828 retornados por vía aérea desde Estados Unidos.
Castellanos sostiene que la situación no debe analizarse únicamente desde las decisiones adoptadas por Washington. En su opinión, las causas de la migración también están relacionadas con problemas estructurales de Honduras, entre ellos la corrupción, la falta de oportunidades laborales y las condiciones de inseguridad.
La defensora también cuestionó en su columna el manejo histórico de los gobiernos hondureños y afirmó que la terminación del TPS representa no solo un desafío migratorio y diplomático, sino también una evidencia de las dificultades que ha tenido el Estado para generar condiciones que permitan a los ciudadanos permanecer en el país.
Otro de los aspectos señalados por Castellanos es la importancia de las remesas para la economía hondureña. De acuerdo con el dato incluido en su columna, Honduras recibió alrededor de 12,000 millones de dólares en remesas familiares durante 2025, equivalentes a cerca del 30 % del producto interno bruto.
Fundación 15 de Septiembre pide mayor claridad
Mientras tanto, Juan Flores, presidente de la Fundación 15 de Septiembre, cuestionó la manera en que se están realizando las gestiones y pidió mayor claridad sobre la institución estadounidense que atiende directamente la solicitud relacionada con el TPS.
Flores afirmó que existen hondureños que anteriormente estaban amparados por el TPS y que estarían enfrentando procesos de deportación. Por ello, reclamó una estrategia permanente de la Cancillería hondureña para acompañar a los compatriotas y ofrecer respuestas concretas.
La próxima reunión entre el embajador hondureño y autoridades estadounidenses buscará avanzar en la discusión de posibles alternativas. Para Honduras, el desafío no solo está relacionado con la situación migratoria de quienes podrían perder su protección, sino también con la preparación ante un eventual aumento de los retornos al país.