San Pedro Sula, Honduras. Las autoridades policiales tienen en la mira a otros tres implicados en el asesinato del estudiante de Derecho Marvin Omar Fernández.
Informaron que las investigaciones apuntan a la participación de dos supuestos autores intelectuales del crimen. También tienen perfilado a un presunto cómplice del sicario que le dio muerte a Fernández y que lo habría ayudado a huir.
Por la muerte violenta del pasante de Derecho está en prisión Carlos Eduardo Zaldívar Cervantes, alias Texas, señalado como el sicario que disparó contra Fernández. El sospechoso fue capturado tres días después del asesinato.
El Texas tiene auto de formal procesamiento con prisión preventiva, y la audiencia preliminar en el proceso penal que se le sigue está programada para el 24 de noviembre de 2026.
Marvin Omar Fernández fue ultimado el 11 de agosto de 2026 dentro del bufete de su esposa, quien es abogada. El despacho está ubicado en la 6 avenida, entre la 4 y la 5 calles suroeste del barrio El Centro.
En el proceso contra Zaldívar Cervantes, las autoridades del Ministerio Público (MP) acreditaron las declaraciones de dos testigos presenciales, un reconocimiento en rueda en el que los testigos identificaron al imputado y cuatro pruebas documentales.
Además, el MP presentó videos de seguimiento que muestran todo el recorrido de Zaldívar desde el lugar de los hechos hasta la Gran Central Metropolitana, donde lo aguardaba un individuo en un vehículo tipo turismo. En ese automóvil huyó hacia Olanchito, Yoro, donde fue capturado.
Indagan conflicto vinculado a la venta de terrenos
Las filmaciones muestran el momento en que el sicario ingresa al despacho y se acerca a Fernández. El individuo sacó una pistola que llevaba dentro de una mochila y posteriormente le disparó.
El hombre salió del bufete y huyó por la 5.ª avenida en dirección al sur, hasta llegar a la Gran Central Metropolitana.
En un inicio, las autoridades policiales manejaron la hipótesis de que Fernández habría sido asesinado por confusión con otro abogado que tenía su bufete en el mismo edificio.
Sin embargo, a medida que avanzaron las investigaciones, esa hipótesis perdió fuerza debido a la aparición de nuevos indicios que apuntan a un posible conflicto relacionado con la venta de terrenos. La víctima trabajaba en asuntos legales vinculados a esas propiedades.
Las pesquisas de la Policía establecen que Marvin Omar habría recibido amenazas de muerte antes del crimen. Según las averiguaciones, en los mensajes le exigían que devolviera el dinero que le habían pagado por un proceso relacionado con la compra y venta de los terrenos.
Fernández trabajaba en ese caso para intentar solucionar los inconvenientes legales que habían surgido en torno a la negociación.