Con trajes llenos de color, música, danza y mensajes alusivos a Honduras, los más pequeños fueron protagonistas de una verdadera fiesta cívica en San Pedro Sula, al participar en los desfiles patrios en conmemoración del 205 años de independencia.
Un total de 35 centros de educación prebásica y básica desfilaron en San Pedro Sula, llenando de color la primera calle. Los niños y niñas recorrieron las calles sampedranas en distintos desfiles simultáneos iniciando en la primera calle y finalizando en la plaza las Banderas.
Posteriormente, el distrito 23 dijo presente en esta fiesta patria, engalanando la 20 calle 8 avenida de la zona norte de Honduras.
En la capital, 271 centros educativos del nivel básico también desfilaron. Desde tempranas horas, el ambiente se llenó de alegría y fervor patrio.
Desde tempranas horas, el ambiente se llenó de alegría y fervor patrio. Los pequeños lucieron sus mejores atuendos y participaron en diferentes cuadros preparados especialmente para la celebración de las fiestas patrias.
Las bandas marciales, grupos de danza folclórica, bastoneras, cuadros de pomponeras, así como representaciones de profesiones y oficios, formaron parte de las presentaciones que llamaron la atención de quienes presenciaron el desfile.
Uno de los momentos destacados fue la participación del cuadro de abanderados de excelencia académica, integrado por estudiantes que representaron los valores y el compromiso con la educación desde los primeros años de formación.
La actividad también contó con la presencia de autoridades educativas, entre ellas Rafael Eduardo Rodríguez, director departamental de Educación de Cortés, quien expresó su satisfacción por la participación de los centros educativos y felicitó a docentes y padres de familia por el esfuerzo y la creatividad demostrados durante la jornada.
Rodríguez destacó la dedicación de las comunidades educativas que hicieron posible que los niños participaran en una celebración cargada de identidad nacional.
Los padres de familia tuvieron un papel importante durante la jornada, acompañando a sus hijos y respaldándolos durante las presentaciones.
La presencia de las familias permitió que los pequeños vivieran la celebración como una experiencia de convivencia y aprendizaje, fortaleciendo desde temprana edad el respeto y el amor por los símbolos y valores patrios.
Autoridades destacan el civismo
Angélica Sandres, viceministra de Educación, también estuvo presente durante los desfiles y acompañó a los niños que participaron en la celebración.
La funcionaria calificó la jornada como una fiesta cívica pacífica y felicitó a las distintas estructuras distritales de la zona norte por la organización y participación en las actividades patrias.
“Qué bonito ver a los padres acompañar a sus hijos y ver ese amor por Honduras. Gracias por el amor, disciplina y compromiso; es grato ver a los pequeños fortaleciendo esos valores cívicos que no debemos perder los hondureños”, expresó Sandres.
La viceministra resaltó, además, la importancia de que las familias acompañen a los estudiantes en este tipo de actividades, al considerar que la formación en valores también se fortalece mediante la participación y el ejemplo.
Color y tradición en las calles
Durante el recorrido, los niños representaron diferentes elementos relacionados con la identidad hondureña. La música de las bandas marciales se mezcló con las coreografías y bailes folclóricos, mientras los pequeños avanzaban con entusiasmo por las calles de San Pedro Sula.
Los trajes, banderas y accesorios utilizados por los estudiantes dieron un toque especial a la celebración.
Las representaciones de profesiones y oficios también permitieron que los menores mostraran, mediante el juego y la creatividad, diferentes actividades que forman parte de la vida cotidiana y del desarrollo de la sociedad.
Los cuadros de bastoneras, pompones y palillos aportaron dinamismo al desfile, mientras los grupos de danza folclórica llevaron a los espectadores una muestra de las tradiciones culturales del país.
Más allá del espectáculo, la actividad permitió que los estudiantes aprendieran sobre el significado de las fiestas patrias y participaran activamente en una celebración que busca reforzar la identidad nacional.
Familias acompañaron la celebración
El entusiasmo de los padres de familia fue evidente durante el recorrido. Muchos acudieron para observar y apoyar a sus hijos, quienes participaron por primera vez en una actividad de esta magnitud.
Para los docentes, estas celebraciones también representan una oportunidad para trabajar valores, como el respeto, la disciplina, la responsabilidad, convivencia y el amor por Honduras.
La participación de los centros de educación prebásica demostraron, además, que el fervor patrio comienza a cultivarse desde los primeros niveles de enseñanza.
Entre aplausos, música y banderas azul y blanco, los más pequeños engalanaron las calles de San Pedro Sula y protagonizaron una jornada en la que el color, la tradición y el civismo fueron los principales protagonistas.
Los desfiles concluyeron como una muestra del entusiasmo de las comunidades educativas de la zona norte por celebrar los 205 años de independencia de Honduras, con los niños como protagonistas de una fiesta que reunió a estudiantes, docentes, padres de familia y autoridades educativas.