Tras la derrota 0-1 ante Marathón en el Clásico, el técnico de Olimpia, Eduardo Espinel, lamentó que su equipo no pudiera alcanzar el objetivo de quedarse con los tres puntos, aunque destacó la reacción mostrada pese a jugar con un hombre menos:
“La valoración es mucha tristeza porque no conseguimos el objetivo, que era ganar el partido”, expresó el uruguayo, quien además defendió la actitud de sus dirigidos: “Olimpia sigue demostrando que es un equipo que nunca se da por vencido”.
Uno de los puntos que Espinel explicó con mayor énfasis fue la rotación del plantel, especialmente por la seguidilla de partidos entre la Liga Nacional y la Copa Centroamericana.
El entrenador aseguró que la decisión respondió a una cuestión física y a la necesidad de evitar lesiones: “Las horas de descanso no estaban cumplidas por algunos jugadores”. Y agregó: “Teníamos que apostar a los jugadores que tenían más frescura y no hipotecar el futuro del equipo”, recordando que Olimpia cuenta con un plantel corto.
El uruguayo también explicó por qué los Albos terminaron recurriendo al juego directo después de la expulsión y rechazó que los balones largos fueran producto de la desesperación: “Era una estrategia”, afirmó el DT, al señalar que con un jugador menos era difícil encontrar circuitos de pase ante la superioridad numérica de Marathón.
Además, restó importancia a la pérdida del invicto y dejó claro cuáles son las prioridades del equipo: “Nuestro objetivo es pelear el campeonato local y el campeonato centroamericano”.
CONFERENCIA DE ESPINEL
¿Cuál es el análisis que le deja en caliente el final del partido y qué valoración tiene de esa expulsión de Emmanuel Cuello?
La valoración es mucha tristeza porque no conseguimos el objetivo, que era ganar el partido. Sabíamos que igual iba a ser un partido difícil, donde veníamos los dos equipos teniendo buena presentación, tanto a nivel local como a nivel internacional, y creo que los detalles terminan definiendo el partido. Y bueno, en cuanto a la expulsión, quedaron con un hombre de menos. Fue un partido muy parejo, donde jugamos contra un rival con el que jugamos bien al fútbol. Nos dificultó un poco ese segundo tiempo, pero hay que rescatar también el esfuerzo de los jugadores, que pese a eso intentaron, fueron al frente y tuvimos ocasiones de poder empatar el partido. Pero bueno, esto es fútbol. Ahora lo que queda es corregir. No hay mucho tiempo: corregir, porque ya mañana hay que trabajar de vuelta. Hay algunas cosas por ahí que no salieron tan bien hoy y que podemos mejorar, pero sabiendo que dimos todo, que dimos todo, aunque no nos alcanzó.
Esos últimos 10 minutos intensos hicieron perder el manejo del balón. ¿Esa fue la indicación, que todo fueran balones aéreos y trazos largos para buscar el empate, o fue meramente desesperación del equipo?
No, no. Era una estrategia, porque cuando vos te quedás con un hombre de menos, el rival tiene la superioridad numérica. Para tener el balón hay que tener un hombre libre, siempre, mediante los movimientos, y era imposible tener un hombre libre para recibir porque tenía la superioridad numérica. Entonces se apostaba al juego directo y, bueno, cuando no, por supuesto que hay plan A, plan B, plan C. Nunca pensamos, por ejemplo, terminar con 10, pero está previsto que si en algún momento pasaba y no podíamos encontrar la pelota o los circuitos de pases por esa superioridad numérica que el rival tenía, teníamos que saltear líneas. Creo que apostamos un poco a eso. Tuvimos la posibilidad de hacer alguna o rematar alguna jugada de gol, pero bueno, no querían entrar a llevar el balón.
Un planteamiento con bastantes rotaciones, teniendo en cuenta que el partido en El Salvador quedó prácticamente liquidado, 3-0 está la serie. ¿Por qué hacen tantas rotaciones, teniendo en cuenta que cualquier jugador de Olimpia está preparado para jugar cualquier tipo de partido?
Porque hay un tema físico que hay que respetar. Las horas de descanso no estaban cumplidas por algunos jugadores. Ese es el análisis que hemos hecho desde que llegamos acá. Hace dos años que hemos hecho eso y, por suerte, no hemos tenido lesiones graves y hemos terminado bastante bien en ese sentido. Entonces, más allá de que usted diga que está la serie cerrada y todo eso de la Copa Centroamericana, nosotros no lo entendemos así. Hay que jugar los partidos de fútbol. Tampoco podíamos arriesgar. De hecho, había jugadores en el banco que no estaban para jugar, no estaban para jugar, tenían molestias y dolores. Entonces teníamos que apostar a los jugadores que tenían más frescura y no hipotecar el futuro del equipo. Porque cuando se lesionan uno, dos o tres jugadores, ahí perdemos mucho potencial porque tenemos un plantel corto. Entonces, un poco ha sido la explicación y no lo hemos hecho hoy; lo venimos haciendo en todo el campeonato.
En cuanto al Clásico, se tenía mucha expectativa porque estos son los dos mejores equipos de la Liga. ¿Cuánto afecta al espectáculo que esté en medio de un partido tan importante como la Copa Centroamericana, donde los equipos priorizan más estar bien internacionalmente que rescatar los puntos en la Liga?
Sí, por ahí puede ser que afecte algo, pero tenemos que acostumbrarnos. Puede ser que afecte. Es bravo cambiar el chip, como se decía, para los jugadores, de estar compitiendo a nivel internacional y volver a los dos o tres días a nivel local, pero el trabajo del jugador, igual que el trabajo nuestro, tenemos que tratar de ir adaptándonos a la competencia. Yo creo que para los dos equipos, si tuviéramos otras condiciones, por ejemplo, nosotros hubiéramos jugado de otra manera. Seguramente Marathón también, con otras energías. Pero bueno, uno es justo. Hay que acostumbrarse. Ha sido así, así lo indica el cronograma.
Sí hubiera sido mejor que el pensamiento hubiera estado solamente en este Clásico, para todos, porque la gente seguramente también está pensando, los hinchas están pensando cada uno de los equipos en el partido de revancha de la Copa. Entonces puede haber afectado un poquito, pero igual se vivió una fiesta linda y creo que los jugadores se brindaron igual mucho en el terreno de juego para tratar de dar un buen espectáculo.
¿Le gustó la reacción del equipo cuando se vio abajo en el marcador?
Sí, claro. La valentía. Más allá de que no es el fútbol que nosotros pregonamos o que queremos jugar, como decía el colega, hay un momento del partido que te pide ciertas cosas, pero la valentía, la valentía de los jugadores, que fueron al frente arriesgando demasiado. Y yo creo que, no sé, habrá que mirar el partido y capaz que no sea mi objetivo, pero capaz que el partido hubiera sido un poco más justo por las ocasiones de gol que tuvimos al final. Pero bueno, esto ya es pasado. Nos quedamos sin nada y como digo, hay que seguir trabajando para mejorar.
Olimpia intentó marcar goles, buscó el resultado pese a tener un jugador menos. ¿Qué valoración o qué sensación le dejó este partido?
No, la valoración es que Olimpia sigue demostrando que es un equipo que nunca se da por vencido, más allá de cómo va el partido y ante la adversidad, en este caso, con un hombre de menos y bueno, eso es lo que tenemos que seguir teniendo, esa mística. Lo otro es que tenemos que mejorar seguramente desde el punto de vista futbolístico y no dejarnos llevar a veces por los triunfos o porque venimos peleando arriba. Pero esto recién empieza. Esto no es determinante. Se los dije en la charla: este partido no era determinante, era importante, era un clásico, había que ganarlo, pero no determina nada para el futuro del campeonato local. Queda mucha tela por cortar todavía. Pero bueno, nosotros queríamos ganarlo, queríamos ganarlo y sabíamos que iba a ser difícil, no solamente por el rival, sino por algunas cosas que volvieron a pasar en el último partido.
Ahora se habló mucho del plantel y al final, Olimpia ha ido sacando los partidos bien. ¿Perder el invicto es como una descarga para quitarse esa presión que siempre se le pone a Olimpia?
No, no. Nosotros acá la presión la tenemos siempre y nunca se habla de un invicto. Eso se lo dejo para ustedes. No es nuestro objetivo ser invictos. De hecho, en la Centroamericana quedamos invictos el semestre pasado cuando perdimos con Alajuelense en semifinales y no sirvió de nada. Entonces, no me preocupa el invicto. Lo que sí me preocupa, por ahí, son algunos detalles que hoy tuvimos, algún error, y tratar de mejorarlo. Eso sí me preocupa. Pero no. Nuestro objetivo es pelear el campeonato local, pelear el campeonato centroamericano. Lo del invicto se lo dejo para ustedes, para que hablen, pero no es nuestra prioridad. Sabemos que a nosotros no nos sobra nada. Somos un equipo trabajador, humilde, donde todos tienen que trabajar para sacar cada partido. Entonces no nos podemos proponer que el objetivo sea terminar invictos porque no somos quién para ilusionarnos con eso. Pero ya les digo: hay muchos equipos que incluso están jugando a la par de nosotros y tienen lo mismo que nosotros. Entonces eso no nos quita el sueño.