16/08/2022
12:56 AM

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Renuncian a cultivar papas por alzas en los insumos

Para cultivar una manzana deben invertir alrededor de L250,000, una cifra inalcanzable para pequeños agricultores.

INTIBUCÁ

Presionados por el aumento de los precios de los fertilizantes e insumos agrícolas, decenas de productores de papa de Intibucá reducen el área cultivada y otros renuncian a la actividad para dedicarse a otras tareas lucrativas.

Los más de 6,500 productores de este departamento, el cual aporta alrededor del 60% del tubérculo consumido en el país, registran un aumento de más de 100% en los costos de producción respecto a las cifras que invertían a finales de 2021.

El mercado hondureño consume anualmente por lo menos 40,000 toneladas métricas de papas: los productores nacionales (en su mayoría de Intibucá) suplen alrededor de 27,000 toneladas métricas y la diferencia (13,000 toneladas) llega de Europa y Estados Unidos.

Natividad Vásquez Meza, coordinador de la Unidad de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Intibucá, teme que la producción experimente una reducción que afectaría el abastecimiento del mercado en los meses próximos.

Experto

Teodoro Nolasco, productor de papa:

“Para cultivar una manzana de papas ahora hay que invertir unos L270 mil, no es rentable”.

Renuncian a cultivar papas por alzas en los insumos

“La producción bajará porque muchos están dejando de cultivar. La inversión por tarea es de L12,100. Una manzana de tierra tiene 16 tareas. Para cultivar una manzana de papa hay que invertir alrededor de L270,000. Es una suma que no tienen los productores de Intibucá. Estos costos han aumento demasiado, por ejemplo, los fertilizantes con las fórmulas para cultivar papas que antes costaban unos L450 ahora valen L1,350”, dijo Vásquez Meza.

Bajo estas condiciones, según Vásquez Meza, y considerando que “el mercado nacional no paga el precio justo, el que permite sacar los costos y obtener una utilidad mínima por la inversión realizada”, muchos productores “no cultivarán” y esperarán que las condiciones internacionales mejoren.

La papa es un producto agrícola que integra la canasta básica de alimentos de los hondureños por ser una fuente de bajo precio de carbohidratos, proteína, vitaminas y minerales.

Desde el punto de vista económico, sostiene la economía de más de 7,000 familias de Intibucá, Ocotepeque, La Paz y Francisco Morazán.

Experto

Norman Sánchez, alcalde de Intibucá:

“Honduras importa el 100% de la papa prefrita, así están reventando a los productores”.

Renuncian a cultivar papas por alzas en los insumos

Casos

Teodoro Nolasco, un agricultor de 48 años, cultivó papas por última vez en noviembre del año pasado. Invirtió alrededor de L100,000 en una manzana de en la cual cosechó cerca de 400 quintales. Vendió la libra en el mercado local a L1.00, un precio que no lo motiva a seguir.

“Hoy no estoy cultivando porque todo ha subido. El fertilizante 12-24-12 que compraba a L470, ahora cuesta L1,130, los insecticidas también han subido en más de un 60%. Tendría que invertir un mínimo de L250,000. Ahorita me estoy dedicando a otras cosas porque la papa no es negocio”, dijo Nolasco, quien en estos días hacía zanjas para instalar el agua en la comunidad Pelón de Ologosí de Intibucá.

Santos Meza, de 53 años, ahora trabaja como jornalero y también en albañilería “cuando sale una oportunidad”. Para él, cultivar papa “no es rentable”.

La última vez, cuando aún no habían subido los precios de los insumos, invirtió L15,500 “en la siembra de dos tareas” y apenas logró obtener L7,800 por la venta.

“Los productores de papa de Intibucá siempre hemos sido perjudicados. Casi siempre nos pagan un precio muy bajo, a L200 la carga (200 libras). Para sacar la inversión, hay que vender la carga a más de L1,200 en estos tiempos de costos altos”, dijo.

Al alcalde del municipio de Intibucá, Norman Sánchez, le preocupa que los productores de papa abandonen el campo porque históricamente ha sido, con el café, un producto que inyecta dinero a la economía local, mueve el comercio y en este momento que hay aumento de los precios de granos, como maíz, ayudaría a muchas familias de bajos recursos económicos a asegurar el consumo calórico diario.

“Esto está ocurriendo a pesar de que el mercado hondureño debería ser atractivo para los productores. Honduras importa el 100% de la papa prefrita. Deberían comprarle a los productores nacionales para garantizar la producción todo el tiempo”, dijo Sánchez.

Según el Banco Central de Honduras (BCH), entre 2016 y 2020, el país importó más de $77 millones de Holanda, Francia, Bélgica, Estados Unidos y en menor cantidad de otros países.

Antes de la pandemia, en 2019, compró al exterior más de $18 millones y en 2020, debido a las restricciones anticovid-19 que frenaron la economía, adquirió solamente $13.4 millones.

De acuerdo con cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la producción de papas en Honduras creció ostensiblemente en los últimos 60 años. Pasó de 2,179 toneladas métricas (1960) a más de 27,000 toneladas métricas (2019).