03/12/2022
12:01 AM

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Precio del maíz sube un 50% en tres meses

La sequía de 2019 (causó pérdidas económicas) obligó a productores con algún grado de tecnificación a reducir el área cultivada: de 36,000 a 20,700 manzanas.

SAN PEDRO SULA

La libra de maíz blanco en los mercados populares de San Pedro Sula, Tegucigalpa y otras ciudades importantes ya alcanzó un precio de L7.50 y amenaza con seguir escalando hasta niveles nunca antes vistos en Honduras a causa de la baja oferta interna y factores derivados de la invasión rusa en Ucrania.

Según el Sistema de Información de Mercados de Productos Agrícolas de Honduras (Simpah), el precio de este grano incrementó un 50% respecto a las cotizaciones (L5.00) observadas entre finales del año pasado e inicios de 2022 en mercados altamente concurridos, como Medina Concepción de San Pedro Sula, donde los comerciantes mayoristas les venden a los minoristas las 200 libras (la carga) a un valor que fluctúa entre L1,160 y L1,200.Los consumidores hondureños enfrentan esta alza en un momento en que el precio del grano toca niveles máximos en el mercado mundial.

En el primer trimestre, la tonelada métrica incrementó 20%, llegó a $335, una cifra récord que supera por un pequeño margen la de julio de 2012, de acuerdo con el informe “Perspectivas de los mercados de materias primas: el impacto de la guerra en Ucrania en los mercados de productos básicos”, publicado por el Banco Mundial (BM) la semana anterior.

Aumento de costos

1___Los costos de producción aumentaron. A raíz del conflicto en Ucrania, el precio de los fertilizantes e insumos agrícolas empleados en la producción de maíz incrementaron hasta en 200%

2___Precio del combustible afecta los fletes. Los precios altos de los combustibles tienen un efecto negativo en el transporte de mercancías. Estos al final son cargados a los consumidores, como los de maíz.

Los precios del maíz en el sector comercial mayorista comenzaron a ascender (por arriba de un 30%) en febrero a causa del atraso y reducción de las cosechas de primera y postrera de 2021, afectadas por la irregularidad de las lluvias en los departamentos más productivos.

Semanas después impactó la guerra de Ucrania.Anualmente, los hondureños consumen alrededor de 13 millones de quintales de maíz blanco, de los que 9 millones son abastecidos por los productores nacionales, unos 4 millones importados por empresas instaladas aquí que lo convierten en harina y 1 millón adicional que ingresa también como harina procedente de El Salvador.

Aparte de grano blanco, cada año Honduras importa 15 millones de quintales de maíz amarillo, el cual es procesado y convertido por empresas nacionales en alimentos balanceados demandados por la industria avícola, porcicultura y ganadería.

Luis Donaire, presidente de la Asociación de Productores de Maíz de Honduras (Apromaizh), le explicó a Diario LA PRENSA que Honduras debe recurrir obligatoriamente a las importaciones, dado a que el área cultivada en vez de aumentar ha decrecido.

“En 2019 había 35,000 manzanas de tierra cultivadas, para 2021 solamente teníamos 20,000 manzanas, unas 15,000 manzanas menos. En 2019 tuvimos un período extenso de sequía severa que afectó la producción. Al no cosechar, los productores perdieron la inversión y por no lograr readecuaciones de las deudas no pudieron recuperar en los dos años siguientes el área perdida”, dijo.

Datos

93.7% importación de EUA.Más del 90% de la importación de maíz procede de Estados Unidos; 6% de El Salvador.

15,000 manzanas de tierra. Actualmente, los productores tecnificados tienen un área cultivada inferior a la de 2017.

En 2022, motivados por los altos precios del mercado internacional, los productores de lógica comercial (los que cultivan para vender, tienen algún grado de tecnificación y georreferencian las plantaciones) pretenden aumentar el área a 25,000 manzanas.

Para finales de año e inicios del próximo esperan una producción de 9 millones, incluyendo la cosecha aportada por agricultores que cultivan para subsistencia, como los radicados en el corredor seco del país, que tendrán menos oportunidades de comprar la libra del grano a precios más altos en el próximo semestre.

Datos del Banco Central de Honduras (BCH) indican que la producción de maíz blanco alcanzó los 15.5 millones de quintales en 2018, cayó a 12.9 millones en 2019 y aumentó a más de 14 millones en los dos años siguientes. Sin embargo, Donaire advierte que el país solamente produce alrededor de 9 millones y “las cifras del Banco Central son maquilladas”.

Donaire anticipa que el mercado nacional “tendrá un final de 2022 complejo y un 2023 incierto” por el aumento del precio en el mercado internacional que, de prolongarse el conflicto en Ucrania, podría llegar a un nivel difícil de alcanzar para países.

Después de 66 días de conflicto bélico en Europa del Este, los precios de los granos, como el maíz, continúan en ascenso. El 29 de abril, la Bolsa de Chicago cerró los futuros de maíz arriba de $8.13 el bushel (25.4011 kilos de maíz), una cotización similar a la alcanzada en junio de 2012 ($8.06) y una de las dos más altas en la última década.

Los precios suben porque “Ucrania y Rusia aportan al mundo el 19%, 20%, de la producción. Ucrania es el cuarto país productor y Rusia el octavo país”, expresó Donaire.

Pese a que la producción nacional se ha contraído y los precios se han disparado, Dulio Medina, presidente de Productores de Granos Básicos de Honduras (Prograno), descarta que los hondureños entren en un proceso de hambruna por carencia de maíz y frijoles en el segundo semestre.

“Venimos de una situación crítica, pero tenemos la confianza de que vamos a lograr una producción para cubrir la mayor parte de la demanda nacional. Necesitamos 120 días de agua para el maíz y 85 días para los frijoles. Si logramos esas condiciones en las zonas donde no hay sistemas de riego, habrá producción hasta en el corredor seco, la cual solo representa un 10% de la producción total”, manifestó.

Medina confía en el nuevo gobierno de Xiomara Castro, cuya gestión aún no ha llegado a los primeros cien días, que “desarrollará políticas y proyectos para incentivar y aumentar la producción”.“El nuevo Gobierno puede desarrollar proyectos de irrigación en las zonas donde llueve menos, como en el corredor seco, con fondos no reembolsables para impulsar siembra masiva de granos. Establecer un precio de garantía para maíz y frijol. Permitir el acceso a créditos a bajas tasas de interés”, dijo Medina.

Pero indistintamente de lo que el Gobierno pudiera desarrollar a mediano plazo, las organizaciones de productores le recomiendan al Instituto Hondureño de Mercado Agrícola (Ihma) “salir a comprar maíz en septiembre para fortalecer la reserva estratégica”.

Les sugieren a las empresas que producen y venden harina de maíz para tortillas que compren cuando los precios internacionales aún están bajos, ya que cuando los clientes de Rusia y Ucrania busquen abastecerse en Estados Unidos (el suplidor de Honduras) el grano alcanzará precios excesivamente altos.

Guillermo Cerritos, director ejecutivo de Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), le dijo a Diario LA PRENSA que “en caso de no lograr una oferta adecuada el país tendrá que recurrir a la importación de maíz amarillo, grano apto para consumo humano, porque no hay manera de disminuir los costos”.

Honduras y Nicaragua son los dos países de la región que resultaron más impactados por la sequía en 2019.