Washington. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó este lunes pronunciarse sobre las elecciones presidenciales de Brasil y afirmó que aguardará al resultado de la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
"Habrá una segunda vuelta. Creo que todo el mundo esperaba que la hubiera, así que veremos qué pasa", se limitó a responder Rubio al ser preguntado por la prensa antes de emprender un viaje a Europa.
El jefe de la diplomacia estadounidense hizo estas declaraciones un día después de que el candidato opositor de ultraderecha Flávio Bolsonaro se impusiera en la primera vuelta por dos puntos de ventaja sobre el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, con quien disputará el balotaje.
En los últimos meses, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, impuso aranceles a buena parte de los productos brasileños y adoptó medidas diplomáticas y políticas contra el país suramericano, entre ellas la retirada del visado a la embajadora de Brasil en Washington.
El Gobierno de Lula ha denunciado esas acciones como un intento de injerencia electoral en favor de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), aliado de Trump y condenado a prisión por intentar un golpe de Estado.
El pasado viernes, Estados Unidos suspendió sus servicios consulares en Brasil por "motivos de seguridad", actividades que reanudó este lunes tras las elecciones.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, Trump ha hecho campaña a favor de candidatos de derecha en América Latina e incluso se ha atribuido parte del mérito de sus victorias, como en el caso del colombiano Abelardo de la Espriella.