Aunque se trata de una enfermedad que no ha sido detectada en América, las organizaciones internacionales de salud recomiendan mantener una vigilancia activa ante la presencia del virus Nipah (NiV), un patógeno zoonótico que se transmite de animales a humanos y cuya tasa de mortalidad oscila entre 40% y 75%, según datos oficiales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en enero de 2026 sobre dos casos confirmados de este virus poco común en el estado de Bengala Occidental, India, brote que fue contenido por las autoridades sanitarias locales.
El Nipah pertenece a la misma familia de virus que el sarampión; sin embargo, los especialistas advierten que, aunque no es tan contagioso, resulta considerablemente más letal.
La OMS explicó que el virus Nipah puede transmitirse de animales a humanos, principalmente a través de murciélagos frugívoros del género Pteropus, ya sea por el consumo de alimentos contaminados o mediante contacto estrecho entre personas, especialmente en entornos sanitarios.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular y vómitos, los cuales pueden evolucionar rápidamente hacia encefalitis grave y dificultades respiratorias, complicaciones que elevan de forma significativa el riesgo de muerte.
Hasta el momento, no existen vacunas ni tratamientos específicos contra este virus; no obstante, la OMS subraya que la detección temprana y la atención médica oportuna aumentan las probabilidades de supervivencia.
En el caso de Honduras, las autoridades sanitarias no han reportado casos sospechosos ni confirmados de virus Nipah. Sin embargo, especialistas en salud pública coinciden en la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica, en especial ante el flujo constante de viajeros internacionales.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos mantienen protocolos de vigilancia activa y laboratorios preparados para realizar pruebas diagnósticas en caso de sospecha asociada a viajes internacionales. Hasta ahora, no existen alertas de viaje de nivel 3 o 4 relacionadas con el virus Nipah.
Contexto comparativo con sarampión en Honduras
Wilmer Euceda, jefe de Redes Integradas de Servicios Sanitarios de la Región Metropolitana de Salud, explicó que, aunque el virus Nipah pertenece a la misma familia que el sarampión, no se trata de la misma enfermedad.
Detalló que una de las principales características del sarampión es el sarpullido, además de secreciones nasales, conjuntivitis, fiebre y tos, que pueden complicarse con neumonía.
Euceda indicó que los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 7 y 14 días después de la exposición, mientras que los del virus Nipah se manifiestan generalmente entre 4 y 14 días, aunque en algunos casos el período de incubación puede extenderse hasta 45 días, según la OMS.
Honduras no registra casos confirmados de sarampión desde 1997 y fue certificado como país libre de esta enfermedad en 1998, aunque se mantiene en alerta epidemiológica debido a casos confirmados recientemente en El Salvador y Guatemala.
El funcionario añadió que en el Centro de Atención al Migrante Retornado se mantiene vigilancia permanente y que, ante cualquier sospecha de sarampión, se activarían los protocolos correspondientes. Recordó que la mejor medida de prevención sigue siendo la vacunación, con una primera dosis a los 12 meses de edad y una segunda a los 18 meses.